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El Mundo ·

El paciente toma el control: cómo la medicina digital impulsa un rol cada vez más activo en nuestra salud

Resumen

La transformación digital está cambiando la medicina a una velocidad difícil de imaginar hace apenas una década. Mientras los avances tecnológicos ocupan titulares con cirugías asistidas por robots, diagnósticos más precisos o nuevas aplicaciones de inteligencia artificial, asistimos a otro cambio que gana terreno en las consultas: el paciente deja de ser un mero receptor de cuidados para tener cada vez mayor capacidad de decisión en el proceso asistencial. Durante mucho tiempo, la relación entre médico y paciente se apoyó en un modelo que podría denominarse 'paternalista'. El profesional tomaba las decisiones y el paciente las seguía con escaso margen para participar.

La transformación digital está cambiando la medicina a una velocidad difícil de imaginar hace apenas una década. Mientras los avances tecnológicos ocupan titulares con cirugías asistidas por robots, diagnósticos más precisos o nuevas aplicaciones de inteligencia artificial, asistimos a otro cambio que gana terreno en las consultas: el paciente deja de ser un mero receptor de cuidados para tener cada vez mayor capacidad de decisión en el proceso asistencial. Durante mucho tiempo, la relación entre médico y paciente se apoyó en un modelo que podría denominarse 'paternalista'. El profesional tomaba las decisiones y el paciente las seguía con escaso margen para participar. Hoy, el acceso a información fiable, las aplicaciones de salud y las herramientas de seguimiento digital han dado a los ciudadanos una mayor capacidad para comprender su enfermedad, expresar sus preferencias y participar de forma activa en las decisiones que afectan a su salud. Muchas personas ya experimentan este cambio a través de aplicaciones de salud que se han incorporado de forma habitual a la atención sanitaria. Con más de nueve millones de usuarios, utilizada por más del 80% de los pacientes atendidos por el Grupo Quirónsalud y considerada en los stores como la principal aplicación médica a nivel nacional, MiQuirónsalud representa un gran ejemplo de cómo estas plataformas han evolucionado desde simples gestores de citas hasta convertirse en espacios integrales de salud que acompañan al paciente durante todo su itinerario clínico. Auténticos espacios integrales de salud "En el escenario actual, el paciente es mucho más activo y es nuestra obligación darle el espacio necesario para que su voluntad tenga el peso que merece", resume Álvaro Gómez-Meana, responsable de Salud Digital de Quirónsalud, que añade: "La diferencia fundamental es que el paciente entiende significativamente mejor su proceso clínico y puede involucrarse en todo lo que implica, barajando las ventajas e inconvenientes que para él o ella supone y tomando sus propias decisiones". Una evolución que, más allá de la experiencia del paciente, también está transformando la práctica clínica al compartir información en tiempo real, permitir monitorizar síntomas desde casa y reforzar el seguimiento, lo que contribuye a una atención más eficaz y a mejores resultados en salud. "Tras años de desarrollo, hemos conseguido capacidades que van mucho más allá de gestionar citas o consultar informes", sostiene Gómez-Meana, que comparte solo algunas de las funcionalidades más diferenciales de la aplicación: Trayectorias o vías clínicas: proporcionan al paciente información detallada de principio a fin de los procesos en los que está inmerso.Consultas digitales o protocolos de pruebas: permiten a los pacientes recibir servicios clínicos de manera mucho más rápida y eficiente.Cuestionarios clínicos y diálogos web: posibilitan a los pacientes compartir e interactuar con los profesionales de una forma mucho más ágil y segura.Procesos de autoadmisión y guiado dentro de los centros: facilitan la llegada de los pacientes a los centros y permiten a los profesionales acompañarlos y ayudarles cuando acuden a recibir asistencia inmediata, agilizando todo el proceso. PROMs (Patient-Reported Outcome Measures) y PREMs (Patient-Reported Experience Measures), gestión de recetas electrónicas, escalas informativas o recursos de bienestar, entre otros, también se suman a este tipo de mecanismos concebidos para prestar una atención notablemente más eficiente que se adelanta a las necesidades del paciente y le permite recibir atención de forma más rápida y sin desplazamientos innecesarios, con los beneficios derivados que todo ello conlleva para su salud. "Como consecuencia, encontramos una mayor adherencia al tratamiento porque el paciente siempre sabe lo que debe esperar a lo largo de todo el ciclo y puede interactuar y coordinarse con los profesionales de una manera más sencilla. Esto se traduce en una mayor satisfacción de los pacientes, pero también en unos mejores resultados en su salud", señala el portavoz de Quirónsalud. Los médicos vuelven a mirarlos a los ojos Uno de los aspectos más relevantes de esta transformación es que la digitalización no busca sustituir la relación humana, sino reforzarla. "Las herramientas digitales nos permiten estar más presentes, ofreciendo todo el apoyo que el paciente pueda necesitar y, por otro lado, facilita además una mayor calidad y personalización de la asistencia", valora Gómez-Meana, que ejemplifica con un mecanismo pionero como Scribe. Este sistema permite a los profesionales no tener que dedicar tiempo a escribir en sus equipos y así pueden centrar toda su atención en la conversación y exploración del paciente mientras una herramienta con Inteligencia Artificial crea el informe y las peticiones por ellos. "En nuestras encuestas de satisfacción a los pacientes, nos han hecho saber en numerosas ocasiones que agradecen mucho esta innovación porque los profesionales "vuelven a mirarlos a los ojos", comenta el responsable de Salud Digital de Quirónsalud. Una medicina más preventiva y personalizada Y el camino no acaba aquí. Desde Quirónsalud siguen apostando por situarse a la vanguardia de la innovación sanitaria, incorporando la inteligencia artificial a muchas de las iniciativas que ya estaban en marcha, con casos de éxito como el de las trayectorias clínicas, donde la IA ya les permite identificar con mayor precisión qué pacientes pueden beneficiarse de estos programas y ofrecerles un seguimiento más adaptado a sus necesidades; o el de las pruebas diagnósticas, facilitando a los profesionales soluciones avanzadas de apoyo al análisis que contribuyen a mejorar tanto la eficiencia como la calidad de su trabajo. Aunque el propio Gómez-Meana reconoce que mantenerse al día con la evolución tecnológica ya es un reto en sí mismo, asegura que, en apenas cinco años, los avances harán posible una medicina mucho más preventiva de lo que es hoy, además de impulsar mejoras significativas en la calidad de vida y la seguridad del paciente. "La detección de los problemas de salud podrá realizarse con mayor antelación, desde la aparición de los primeros síntomas o incluso a partir de patrones identificados en los perfiles de los pacientes", describe. En la misma línea, la creciente capacidad para consolidar conocimiento a escala global favorecerá avances relevantes en distintos ámbitos de la salud, de modo que la detección temprana irá acompañada de mecanismos más eficaces para abordar los problemas identificados. Al mismo tiempo, la personalización de la medicina seguirá ganando terreno. Para Gómez Meana: "Los profesionales contarán con sistemas que les ayudarán, con un alto grado de fiabilidad, a diagnosticar y seleccionar el tratamiento más adecuado, lo que repercutirá de forma directa en la calidad asistencial, la seguridad y la experiencia del paciente".