← Volver
El Mundo ·

Así viven la guerra los españoles en Israel: "Mis hijos pequeños ven las sirenas e ir al refugio como algo divertido"

Resumen

"En la guerra en junio era todo más estresante ante los misiles de Irán, ahora creo que Israel está más organizado", asegura el Dr. Luís Vegas haciendo una pausa en su trabajo como anestesista ante pacientes ya de por sí exhaustos tras tres semanas entre sirenas y refugios de día y de noche.EL MUNDO entrevista a este madrileño en el sótano 4 del Centro Médico Rabin en Petaj Tikva. De las 1.300 camas del segundo hospital más grande de Israel, 500 están en estas salas subterráneas y 300 bajo protección en otras áreas del prestigioso centro en esta ciudad, cerca de Tel Aviv, situada en una de las zonas más atacadas por Irán desde el inicio de la masiva ofensiva israelí-estadounidense."Por si acaso, nos dieron el protocolo de preparación del hospital para esta guerra un mes antes de que estallase. Sabíamos dónde íbamos a trabajar, en qué habitación se puede estar, donde están los búnkers", revela en lo que hace un año era un aparcamiento.

"En la guerra en junio era todo más estresante ante los misiles de Irán, ahora creo que Israel está más organizado", asegura el Dr. Luís Vegas haciendo una pausa en su trabajo como anestesista ante pacientes ya de por sí exhaustos tras tres semanas entre sirenas y refugios de día y de noche.EL MUNDO entrevista a este madrileño en el sótano 4 del Centro Médico Rabin en Petaj Tikva. De las 1.300 camas del segundo hospital más grande de Israel, 500 están en estas salas subterráneas y 300 bajo protección en otras áreas del prestigioso centro en esta ciudad, cerca de Tel Aviv, situada en una de las zonas más atacadas por Irán desde el inicio de la masiva ofensiva israelí-estadounidense."Por si acaso, nos dieron el protocolo de preparación del hospital para esta guerra un mes antes de que estallase. Sabíamos dónde íbamos a trabajar, en qué habitación se puede estar, donde están los búnkers", revela en lo que hace un año era un aparcamiento. Los coches han sido sustituidos por camillas y monitores para albergar por ejemplo la UCI y dos departamentos de medicina interna sin temer al misil balístico iraní o al proyectil de largo alcance de Hizbulá desde Líbano. "Solo se opera en zonas protegidas", explica. El madrileño Luís Vegas en el Centro Médico RabinSal EmerguiEL MUNDO Hace ocho años, Vegas se instaló en Israel junto a su esposa Revital a la que había conocido en los estudios de Medicina en Lituania. La israelí, radióloga en el mismo centro, y el español viven en Holón, al sur de Tel Aviv. "Hace cuatro días solo cayeron trozos de misiles y por suerte no hubo impactos directos. Seguimos los protocolos y el escudo defensivo responde muy bien. Es muy difícil que te alcance un impacto directo, pero si lo hace...adiós", reconoce con una sangre fría que contrasta con la preocupación de su familia en Madrid. Como constata, "desde fuera la cosa se ve más estresante que estando aquí". "Mis hijos, de 2 y 4 años, están un poco asilvestrados. Es complicado permanecer todo el día en casa pero ven las sirenas e ir al refugio como algo divertido. En la habitación de seguridad ponemos la tele, comemos patatas, etc. Así no se estresan. Nosotros sí lo vemos regular porque ir y salir allí todas las noches cansa", añade apuntando como principal peligro las cada vez más frecuentes bombas de racimo en los ataques desde Irán. En junio, un misil destrozó una parte del Hospital Soroka en Beer Sheva. En esta ciudad sureña, reside Lázaro Herrera. «En cada planta de mi edificio, tenemos un refugio antiaéreo», cuenta este extremeño con la calma que dan 14 años de experiencia viviendo en Netiv HaAsara y Sderot, localidades limítrofes con la Franja de Gaza y objetivo de Hamas. «Los proyectiles eran más peligrosos ya que no tenías tiempo para ponerte a salvo mientras sí hay margen tras la alarma que avisa sobre el misil balístico de Irán», recuerda."Si Israel y EE.UU empezaron deben acabar para que luego nada sea igual. Independientemente de lo que cada uno vote, los israelíes quieren vivir seguros sin la amenaza de Irán", añade sin disimular su enfado hacia "la clara postura antiisraelí" del Gobierno español. El extremeño Lázaro Herrera España e Israel atraviesan su peor crisis en los 40 años recién cumplidos de relación diplomática. La decisión de España de cesar a su embajadora Ana María Sálomon Pérez responde a lo que hizo Israel en 2024, pero se enmarca en la línea tomada por el Gobierno de Pedro Sánchez a raíz de la ofensiva israelí en Gaza tras el ataque yihadista del 7-O: acusaciones de "genocidio", reconocimiento del Estado palestino, anulación de contratos de armas, llamamientos de boicots y sanciones, etc.Los comentarios de israelíes en su primer encuentro con españoles suelen referirse básicamente al fútbol o sus experiencias en España. Hoy suman miradas de decepción y malestar con preguntas y recriminaciones al Gobierno en Madrid. "A mí me da mucha pena la situación y sobre todo que israelíes me pregunten si es seguro ir a España siendo judíos. Yo suelo responder que Sánchez tiene su punto de vista político y representa una parte del país pero en general, creo que la gente en España es muy tolerante y bastante indiferente sobre lo que pasa aquí, independientemente de que cada uno tenga su opinión", señala Vegas."A mi casi nadie me ha comentado nada sobre España excepto algunos que me dijeron, menudo Gobierno tenéis pero en general los israelíes tienen muy buena opinión de los españoles. Yo estoy más cabreado que ellos. Al principio me daba mucha rabia, pero cada vez me importa menos lo que piense el Gobierno", dice Dani Benolol en Tel Aviv donde vive desde hace 15 años."El Gobierno adoptó las mentiras de Hamas y siempre condena a Israel incluso ante Irán. Hay una asociación entre la izquierda más militante y el islamismo radical donde el odio al judío, que lo disfrazan como odio a Israel, es real", acusa este barcelonés que trabaja en una compañía tecnológica médica.Benolol y su pareja Sharon Shapira no tienen habitación de seguridad por lo que deben ir al refugio en la calle. Un minuto y medio desde la sirena aunque bajan antes al recibir la prealerta en sus móviles. "Al menos, hacemos deporte", bromea Benolol que ya en serio recuerda que "si un pedazo de misil, no ya un misil, impacta aquí arriba en este techo, hace un boquete y no lo cuento". Para saber másGuerra en Oriente Próximo. La guerra no influye en el panorama político preelectoral de IsraelRedacción: SAL EMERGUI Tel AvivLa guerra no influye en el panorama político preelectoral de IsraelIsrael. Así es la 'caza' de Israel contra la cúpula iraníRedacción: SAL EMERGUI Tel AvivAsí es la 'caza' de Israel contra la cúpula iraní Admite que tuvo miedo en junio ya que un misil cayó cerca de su casa. "Ahora lo llevo mejor porque confío en el sistema defensivo y porque ya no hay secuestrados que era una especie de cuchillo clavado que te bloqueaba mentalmente", destaca. ¿Hasta cuándo? "No soy estratega pero desde el punto de vista de Israel, que la guerra dure lo que tenga que durar si garantiza su seguridad durante muchos años", nos contesta.Shapira cree que "la sensación generalizada en Israel es de sufrir todo esto si se neutralizan las amenazas desde Irán y Hizbulá". Considera que la diferencia respecto junio es la intervención de EE.UU desde el primer momento aunque reconoce: "Como israelíes, la tendencia es olvidar muy rápidamente lo que pasó hace una semana por lo que ya no me acuerdo lo que pasó en junio".