"No sentía las manos y los pies"
ResumenFernando Alonso ya lo había adelantado y en pista la cosa no cambió de ninguna de las maneras. El bicampeón asturiano vivió otra carrera de problemas y dificultades. No pasó del giro 33 y se vio resignado a abandonar en un Gran Premio de China que sigue incidiendo en el pésimo momento del proyecto de Aston Martin y Honda. Es un fracaso estrepitoso, que tardará meses en mostrar alguna realidad competitiva.
Se veía venir. Fernando Alonso ya lo había adelantado y en pista la cosa no cambió de ninguna de las maneras. El bicampeón asturiano vivió otra carrera de problemas y dificultades. No pasó del giro 33 y se vio resignado a abandonar en un Gran Premio de China que sigue incidiendo en el pésimo momento del proyecto de Aston Martin y Honda. Es un fracaso estrepitoso, que tardará meses en mostrar alguna realidad competitiva. En China, el asturiano tuvo su momento en la salida. Y fue otra maravilla. Acertó en la arrancada por la zona sucia, tomó el interior y pudo jugar en paralelo con Sainz. Hasta la curva seis demostró que podía pelear al adelantar a los dos Racing Bulls de golpe. Se colocó en la zona de puntos con un coche que después se desinfló. Era lo esperado y lo que toca hasta que reaccionen en el proyecto de Aston Martin y Honda. “Como dije en Australia, en las salidas todos tenemos la misma batería, cargados y el coche sale bien. Son de instinto y no el campeonato del mundo de pilas que tenemos ahora mismo. Entonces, pues es lo más divertido”, relató. Con el mensaje a los nuevos coches, que domina a la perfección pero la cosa no sale por la parte mecánica. Ni rinde ni terminan, es un drama. De hecho, se vio a un Alonso diferente. Quizá frustrado. Cuando Pérez le pasaba con el Cadillac hasta saludó, una imagen curiosa que evidencia los 20km/h de diferencia entre los coches. Y la unidad de potencia Honda solo fue a peor, finiquitando la carrera por las vibraciones. Ni podía mantener las manos en el volante. “Me retiré porque las vibraciones del motor eran excesivas y diferentes. A partir de la vuelta 20 no sentía las manos y los pies, y una vez que íbamos una vuelta detrás más el coche de seguridad, pues seguir no tenía sentido seguir perdiendo sensibilidad en las manos y los pies”, explicó en el corralito de las televisiones al terminar. Es el mensaje más duro. Lo que había adelantado Newey en Australia: el coche puede ser un riesgo para los pilotos. “Siempre están ahí las vibraciones. Puedes rodar, pero al dar más vueltas, en media hora o 40 minutos, pues tienes alguna pérdida de sensibilidad y es lo que nos pasa”, comentó. Honda había corregido parte, pero el límite de vueltas sigue sin dar para terminar una carrera. El siguiente paso es Japón. Y Alonso no se corta sobre si habrá cambios de planteamiento. “Pregunta al equipo. Mis planes están claros hasta Japón: volver a casa, descansar, entrenar fuerte y preparar la carrera de forma correcta. Ojalá en Honda hagan deberes y podamos ver algún progreso de cara a la carrera”, lanzó para finalizar. Más claro agua…