Emilio Delgado, sobre que Montero lidere la lista de Madrid: “Me costaría explicarlo. Podemos es una fuerza extraparlamentaria”
ResumenHijo de un albañil y sindicalista de CC OO, y de madre ama de casa, criado entre Móstoles y Vallecas, Emilio Delgado (Madrid, 50 años) ha sido el elegido por el Frente Amplio para liderar la candidatura por Madrid después de muchos vaivenes y de guerras internas. Recibe a EL PAÍS este jueves en su despacho de la Asamblea, donde reconoce que ha habido mucho “ruido” para la elaboración de las listas electorales y, aunque aún confía en el acuerdo con Podemos, no concibe dar un paso a un lado y cederle el número uno de la lista. ¿Ha demostrado la izquierda estos días estar a la altura del momento político? Contemplo con mucha preocupación, como muchos españoles estos días, la brecha que se ha abierto entre lo que está sucediendo en las calles con una ciudadanía volcada en empujar para que podamos ampliar derechos y libertades y, por otro lado, una conversación muy poco edificante de la izquierda la última semana.
Hijo de un albañil y sindicalista de CC OO, y de madre ama de casa, criado entre Móstoles y Vallecas, Emilio Delgado (Madrid, 50 años) ha sido el elegido por el Frente Amplio para liderar la candidatura por Madrid después de muchos vaivenes y de guerras internas. Tiene por delante el reto de su vida. Recibe a EL PAÍS este jueves en su despacho de la Asamblea, donde reconoce que ha habido mucho “ruido” para la elaboración de las listas electorales y, aunque aún confía en el acuerdo con Podemos, no concibe dar un paso a un lado y cederle el número uno de la lista. Pregunta. ¿Ha demostrado la izquierda estos días estar a la altura del momento político? Respuesta. Contemplo con mucha preocupación, como muchos españoles estos días, la brecha que se ha abierto entre lo que está sucediendo en las calles con una ciudadanía volcada en empujar para que podamos ampliar derechos y libertades y, por otro lado, una conversación muy poco edificante de la izquierda la última semana. Pero la izquierda está preparada para dar esta pelea. Estas elecciones no se van a decantar por un derrumbe del PSOE, se van a decantar en función de lo que consigamos en el Frente Amplio. Si conseguimos ensanchar lo suficiente, habrá un gobierno progresista; si no conseguimos ensanchar lo suficiente, nos enfrentaremos a una involución democrática. P. ¿Qué significa para usted ensanchar? ¿Esto pasa porque Podemos entre en el Frente Amplio? R. Para mí, ensanchar significa que vamos a conseguir incorporar a una gran cantidad de personas a un proyecto político de transformación radical del país. Este país no puede quedarse como está; hay injusticias evidentes, pero tampoco quiero retroceder 50 años atrás. Necesitamos dar un gran salto hacia adelante, equiparable, si me lo permite, a lo que experimentaron nuestros padres cuando vinieron del pueblo a la ciudad y no había alcantarillado y empezó a haber colegios, centros culturales, polideportivos. P. ¿Por qué siempre la izquierda comete el mismo error? R. Cuando se pide la unidad de la izquierda, se asume que eso conlleva también cierto ruido. Pero lamentablemente esta semana ha habido más de lo que a mí me hubiera gustado. Por eso no voy a perder un solo segundo de los 45 días que nos quedan en contribuir a ese ruido. Nuestro país se enfrenta a grandes desafíos. P. Pero quedan pocas horas para que se cierre el plazo para presentar las coaliciones. Usted dijo el 18 de febrero con Gabriel Rufián que qué sentido tenía que 14 partidos de izquierdas se presentasen en el mismo sitio. ¿Qué ha pasado desde entonces? R. Ha pasado que ha habido un gran número de conversaciones, ha pasado que a fuego lento se ha ido trabajando una propuesta política que ha aglutinado a la mayoría de esos partidos y ha pasado que hay gente jugando esa partida y otras de manera simultánea. Podemos ha decidido concurrir con ERC. Para mí ha sido una sorpresa porque no tenía ninguna noticia de que esa vía estuviera abierta. Lo respeto, han elegido un camino, pero la puerta del Frente Amplio sigue abierta, la mano sigue tendida. Se han hecho esfuerzos por ser generosos y por contribuir a que haya una sola papeleta que era el mandato que estaba imperando en la calle y hasta que no llegue el fin de semana no sabemos cuál va a ser la decisión. P. ¿Cómo se enteró del pacto entre ERC y Podemos? R. Como medio país, por la prensa. P. ¿Lo entiende? R. Lo puedo entender aunque no lo comparto, la verdad. Cuando estás en una negociación con el conjunto de fuerzas políticas intentando obedecer a la calle y que haya una sola papeleta, el compromiso con esa negociación tiene que ser total. Me da la sensación de que no ha sido así. P. ¿Y ha hablado con Irene Montero en estas últimas horas? R. No, no ha hablado con ella. No estoy en la mesa de negociación de partidos ni en la dirección de Más Madrid. P. ¿Y con Ada Colau? R. Con Colau he tenido ocasión de hablar y con Gabriel Rufián también. Han sido conversaciones más informales y para sugerir algunos escenarios que pudieran facilitar las cosas. P. ¿Cómo le explicó Rufián que iba a ir con Podemos? R. Son conversaciones más personales. Creo que Rufián, con toda su buena voluntad, ha intentado que hubiera una sola papeleta encima de la mesa, pero se ha encontrado con límites objetivos que tienen que ver con la propia dirección de Esquerra, que no ha aceptado integrar al Frente Amplio en su campo político. P. ¿Estaría dispuesto a dar un paso atrás para que Irene Montero liderara la lista conjunta por Madrid? R. Me costaría mucho explicarles a mis electores, a los militantes, a los votantes de Más Madrid por qué una fuerza que es la primera fuerza de la izquierda en Madrid, que está por delante del PSOE, tiene que ceder espacio para que una fuerza extraparlamentaria lo ocupe [Podemos no está en la Asamblea regional pero sí en el Congreso de los Diputados]. No se trata tanto de eso, sino de hacer una lista donde todo el mundo encuentre acomodo y eso está encima de la mesa y tienen tiempo hasta el fin de semana para aprovecharlo. P. Las figuras de la izquierda son las mismas que hace una década. ¿Por qué no hay relevo? R. Hay transiciones lentas y se va incorporando gente nueva. Ahora mismo en la calle se está forjando seguramente la que sea la siguiente generación, que lo está haciendo muy bien y lo que tenemos que hacer algunas personas es facilitar esa transición. P. ¿Sería responsable que Colau diera el paso atrás a estas alturas? R. Tener a Ada Colau es tener un activo importantísimo en un momento como este, en el que la vivienda se coloca en el centro de la discusión política. Contar con alguien que tiene experiencia en los movimientos sociales, institucional de gobierno bastante exitosa y que además ha recorrido ese camino en la vía de la lucha por el acceso a una vivienda es un activo irrenunciable. P. ¿Cuál va a ser el papel de Mónica García en esta candidatura? R. El que ella quiera. P. ¿Por qué se habló la semana pasada de Mónica García como cabeza de lista? R. Llevamos una semana de bailes de titulares, de noticias, de anuncios... Todo ha quedado bastante embarrado, yo no estaba en esas negociaciones; entiendo que al final han buscado la mejor solución, la que permita conectar con más gente. P. ¿Ve bien que se hagan acuerdos en algunos territorios y en otros no, como ha propuesto Podemos? R. Esta semana cerramos por fin el vodevil de las candidaturas y a partir de ahí empiezan dos carriles distintos: uno que tiene que ver con la confección de las listas y la implantación territorial y otro que tiene que ver con hacer llegar a los españoles la idea de lo que nos estamos jugando, las propuestas políticas que vamos a poner encima de la mesa y cuál es el modelo de país que nosotros defendemos. Y yo estoy en este segundo carril y quiero ser respetuoso con la gente que está trabajando y no quiero dar opiniones que puedan enturbiar las negociaciones. P. Si finalmente Mónica García no está en la lista, ¿a usted le gustaría que liderara en la Comunidad de Madrid y usted descartaría esa vía del año que viene? R. Creo que tiene todo el campo para correr que ella determine. Yo lo voy a respetar y lo voy a apoyar. P. ¿Y usted se quedará en el Congreso? R. Sí.