← Volver
Expansión ·

FCC, Urbaser y Prezero se lanzan a por las plantas de residuos de Madrid

Resumen

Madrid concentra el interés de las grandes multinacionales de la recogida y tratamiento de residuos urbanos. El Ayuntamiento de Madrid está a punto de seleccionar al nuevo concesionario de la planta de clasificación de Las Lomas, en el centro tecnológico de Valdemingómez, con un valor de 871 millones de euros, mientras que la Mancomunidad de Ayuntamientos de Noroeste ha reabierto el concurso para un nuevo complejo en Colmenar Viejo de 1.320 millones de euros. Se trata de más de 2.000 millones de euros de cartera de ingresos que han atraído a los grandes grupos nacionales e internacionales del sector. FCC, Urbaser, Veolia, Prezero, Paprec y Valoriza han formado ya consorcios o preparan nuevas alianzas para pujar por estos nuevos activos, los dos mayores contratos de concesión en España en 2026.

Madrid concentra el interés de las grandes multinacionales de la recogida y tratamiento de residuos urbanos. El Ayuntamiento de Madrid está a punto de seleccionar al nuevo concesionario de la planta de clasificación de Las Lomas, en el centro tecnológico de Valdemingómez, con un valor de 871 millones de euros, mientras que la Mancomunidad de Ayuntamientos de Noroeste ha reabierto el concurso para un nuevo complejo en Colmenar Viejo de 1.320 millones de euros. Se trata de más de 2.000 millones de euros de cartera de ingresos que han atraído a los grandes grupos nacionales e internacionales del sector. FCC, Urbaser, Veolia, Prezero, Paprec y Valoriza han formado ya consorcios o preparan nuevas alianzas para pujar por estos nuevos activos, los dos mayores contratos de concesión en España en 2026. Más de un año después de que la Mancomunidad del Noroeste de Madrid se viese obligada a suspender la adjudicación a Urbaser (Blackstone y EQT) del contrato de concesión de una planta de residuos valorada en 1.000 millones de euros, las autoridades madrileñas han relanzado la operación, cuyo valor ha subido a 1.320 millones. Fuentes del sector consultadas, indican que FCC ha sumado fuerzas con Urbaser para pujar por el contrato después de que Acciona haya decidido no presentarse a la puja. Por su parte, Prezero acudirá en solitario. Veolia aún lo está analizando. Se trata de un contrato de construcción y 20 años de operación para administrar los residuos de 76 ayuntamientos con una nueva gran planta de tratamiento en Colmenar Viejo. La población atendida se aproxima a los 800.000 habitantes. El lanzamiento del concurso restringido (solo se admiten cinco propuestas de las empresas con mejores referencias del sector) se produce más de un año después del fracaso de la anterior licitación. La Mancomunidad del Noroeste tuvo que anular la adjudicación del contrato a Urbaser, después de que prosperase el recurso presentado por el consorcio de empresas formado por FCC y Acciona. También apeló Valoriza, la firma controlada por un fondo de Morgan Stanley. En 2024, el contrato, con un valor estimado de 1.091 millones de euros y una duración de 20 años, incluía, al igual que el presente, construir y explotar el Complejo Ambiental de Colmenar Viejo y gestionar las infraestructuras de tratamiento de residuos de la Mancomunidad. La historia del proyecto se remonta a 2020. Cuatro años después, la Mancomunidad eligió a Urbaser como mejor oferta, en noviembre de 2024, aunque las empresas antes citadas recurrieron. El Tribunal Administrativo de Contratación Pública de la Comunidad de Madrid (Tacp) estimó los recursos en febrero de 2025, y declaró nulo todo el procedimiento. El argumento central contra la adjudicación fue que no justificaba adecuadamente la valoración de una mejora incluida en la oferta de Urbaser. En opinión del tribunal, faltaba motivación técnica para explicar cómo se había puntuado al considerar que no bastaba con volver a evaluar las ofertas, porque ya se conocían sus contenidos y propuestas económicas. El impacto principal fue el retraso de un proyecto considerado urgente. La infraestructura debía mejorar el tratamiento y reciclaje de residuos de decenas de municipios del noroeste de Madrid y reducir la dependencia del vertedero de Colmenar Viejo. Además, el calendario estaba ligado a fondos europeos, lo que elevaba el riesgo de perder financiación. Con el nuevo concurso, el objetivo es atender la necesidad "imperativa de garantizar la continuidad del servicio público de residuos, adaptándolo a las exigencias medioambientales europeas y nacionales, como la Ley de Residuos y la Estrategia de Economía Circular de Madrid". El proyecto pretende erradicar el vertido directo sin tratamiento previo, implantar la gestión masiva de la fracción orgánica recogida separadamente (Fors) y reducir de forma drástica el rechazo enviado a vertedero hasta un objetivo base del 28,45%. Entre los principales alcances del contrato destaca, además del nuevo complejo de Colmenar Viejo, la construcción de otro vaso de vertido y sellado de anterior, la adecuación de cuatro estaciones de transferencia para incorporar la recogida separada de la fracción orgánica, la renovación tecnológica de la planta de clasificación de envases ligeros, la construcción de un nuevo punto limpio, la actualización de la planta de biogás y la puesta en marcha de una nueva línea incineradora. Para objetivar al máximo la selección del contratista, las autoridades concedentes han incorporado modificaciones respecto al pliego previo. En la valoración económica, se ha dividido el contrato de 20 años en dos etapas: un período transitorio de dos años (que pondera el 10% del criterio económico) y un período definitivo del año 3 al 20 (con el 90% del peso económico), aplicando tarifas unitarias por tonelada según cada residuo. Todos los criterios de adjudicación (100 puntos) son automáticos y medibles por fórmulas matemáticas, incorporando medidas extra para penalizar ofertas temerarias e incentivando inversiones en I+D, descarbonización y adelanto del tratamiento de bioresiduos. En el plano social y logístico, el contrato obliga a la subrogación de la plantilla actual de las plantas. Además, establece como condición la implantación de un centro operativo local en Colmenar Viejo en el plazo de un mes destinado a optimizar las rutas. Por otra parte, el Ayuntamiento de Madrid se encuentra en la recta final para adjudicar la gestión de la planta de Las Lomas, en el parque tecnológico de Valdemingómez, durante los próximos 15 años, un contrato valorado en unos 871 millones de euros. Hay tres ofertas en liza: la presentada por Urbaser, en alianza con Paprec; la de Prezero, junto a FCC; y la de Valoriza con Veolia. Madrid exige un plan de inversión de 100 millones de euros para la actualización de las instalaciones, así como priorizar el envío mínimo de residuos a vertedero. Además, el nuevo operador tendrá que abonar al Ayuntamiento un canon anual del 5% de los ingresos obtenidos por la venta de la energía eléctrica que produce la incineración de residuos.