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Todos caen para que Sánchez sobreviva

Resumen

Sin importar la gravedad o la cantidad de escándalos que puedan suceder en el seno del Gobierno, del Partido Socialista o de su propia familia, el presidente del Ejecutivo nunca es el culpable directo de su propia gestión. caer fue el ya exministro de Transportes Óscar Puente , quien dimitió de su puesto una semana después del siniestro de Urda. La falta de asunción de responsabilidades en el núcleo duro del Gobierno es algo ya habitual. Sánchez ha adoptado como estrategia literal el título de su propia biografía: 'Manual de resistencia'.

Solo queda Pedro Sánchez. Sin importar la gravedad o la cantidad de escándalos que puedan suceder en el seno del Gobierno, del Partido Socialista o de su propia familia, el presidente del Ejecutivo nunca es el culpable directo de su propia gestión. El último en ... caer fue el ya exministro de Transportes Óscar Puente , quien dimitió de su puesto una semana después del siniestro de Urda. La falta de asunción de responsabilidades en el núcleo duro del Gobierno es algo ya habitual. Sánchez ha adoptado como estrategia literal el título de su propia biografía: 'Manual de resistencia'. Aguantar, sobrevivir hasta el próximo escándalo como vía de escape, aunque la lista de dimisiones, ceses y condenas continúe creciendo y parezca no terminar.Dos accidentes ferroviarios en menos de diez meses eran algo «inasumible» para un Estado. El propio Sánchez lo reconocía en la zona cero del accidente de Urda. Puente, desde Madrid, se agarraba al puesto y, según confirmaba, contaba con el apoyo del líder del Ejecutivo. A pesar de ello, el exministro reconoció que la decisión de dimitir realmente estaba tomada desde que conoció el siniestro en Toledo. No fue hasta el miércoles, en la Diputación Permanente, cuando tras cuatro horas de explicaciones anunció su dimisión por su gestión al frente del Ministerio. Ábalos y su condena a 24 años de prisión en junio de este año por liderar una organización criminal que se beneficiaba de adjudicaciones de contratos públicos para lograr mordidas fue un punto de inflexión en el Gobierno. Los socios habituales fueron muy críticos con la continuidad del Ejecutivo y se preguntaban cómo era posible que el presidente no conociese las actividades delictivas de su ex número dos en el partido. Sánchez no tardó en rebajar su relación con él: primero, porque su grupo parlamentario exigió a Ábalos que entregara el acta de diputado tras conocerse las pesquisas contra él; segundo, porque, según Sánchez, el exministro era un «gran desconocido» para él desde el punto de vista personal. Koldo García, su exasesor ministerial, también fue condenado. El presidente del Gobierno pidió disculpas en una declaración en el Congreso de los Diputados, evitó asumir responsabilidades y, con ello, convenció momentáneamente a los socios para mantenerse en el puesto. Supervivencia política en estado puro.La sentencia contra el ex fiscal general del Estado Álvaro García Ortiz por filtrar un correo electrónico en el que Alberto González Amador, pareja de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, reconocía la comisión de delitos fiscales y tanteaba un pacto de conformidad con la Fiscalía fue también un varapalo difícil de remontar para el Gobierno. Los de Sánchez habían defendido la inocencia del condenado a capa y espada, aunque el desenlace fue el habitual: Sánchez sobrevivió a la crisis política e incluso llega a asegurar que no descarta indultarle en el futuro. Zapatero y su familiaLa hemeroteca no olvida y el apoyo férreo de Sánchez al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, imputado por la Audiencia Nacional por liderar presuntamente una estructura de intermediación por los delitos de organización criminal, tráfico de influencias, falsedad documental, blanqueo de capitales, delito fiscal y de contrabando, podría acabar perjudicando al líder del Ejecutivo. Zapatero, que según las pesquisas se pudo beneficiar económicamente de su papel en el rescate de Plus Ultra, deja preguntas difíciles de responder al Gobierno, como el origen de las joyas encontradas en su despacho -que son, según defiende el expresidente, regalos del rey saudí en 2007. Al igual que tras la condena de Ábalos, Sánchez compareció ante el Congreso. En este caso respaldó al exdirigente socialista. De cualquier forma, el presidente del Gobierno se escapó de nuevo. En la bancada socialista en el Congreso marcan el 12 de junio de 2025 como un día 'horribilis'. El exdiputado y exsecretario de Organización Santos Cerdán era el protagonista de un demoledor informe de la UCO en el que se le atribuía un rol clave como presunto enlace con empresas como Acciona para amañar adjudicaciones a cambio de comisiones. Dimitió ese día. Mismo 'modus operandi' de Sánchez: pedir disculpas, valorar que no debería haber confiado en Cerdán y rechazar dimitir. «Mi intención será concurrir a los comicios cuando tocan, en 2027», dijo. Su ex número tres se encuentra ahora en libertad mientras sigue investigado por sus supuestas corruptelas. El núcleo más cercano del presidente se encuentra rodeado de casos de corrupción o de fallos de gestiónPaco Salazar, exsecretario general de Coordinación Institucional en la Moncloa con Sánchez, se postuló para el cargo de secretario de Organización del PSOE tras la dimisión de Santos Cerdán. Fue nombrado adjunto al puesto, pero no llegó a hacerse efectivo su nombramiento en el Comité Federal de los socialistas del 5 de julio de 2025 tras ser denunciado por varias mujeres por supuestas actitudes machistas en el entorno laboral. Sánchez asumió meses después «en primera persona» el «error» de no acompañar a las víctimas y, de nuevo, afirmó no conocer estos comportamientos. Montse Mínguez, exportavoz de la Ejecutiva del partido, sufrió un el mismo final -su cese por voluntad propia- tras desvelarse que su pareja tenía casi 30 pisos en alquiler, coincidiendo con la crisis por el desahucio de Maricarmen Abascal y el rechazo a los decretos de Vivienda, que provocaron la convocatoria de elecciones. A pesar de tener el apoyo del presidente, también dimitió. Las víctimas de la resistencia de Sánchez Ábalos y Koldo El exministro de Transportes y el que fuera su asesor fueron condenados por el Tribunal Supremo tras liderar una trama de corrupción. Sánchez aguantó en el puesto tras la condena de su ex número tres. Álvaro García Ortiz El ex fiscal general del Estado condenado por filtrar un correo privado de la pareja de Isabel Díaz Ayuso tiene aún el apoyo de Sánchez, que incluso dejó caer que podrían indultarle. Santos Cerdán El exsecretario de Organización del PSOE se encuentra envuelto en una investigación por su papel en una trama de mordidas. Un demoledor informe de la UCO hizo que dimitiese, mientras que el líder del Ejecutivo evitó asumir cualquier responsabilidad. Óscar Puente El último entrar en la lista. El exministro presentó su dimisión una semana después del accidente de Urda sin avisar a Sánchez hasta minutos antes de su declaración en el Congreso. Montse Mínguez Tras desvelarse que su pareja es propietaria de 30 pisos para alquilar en plena crisis de vivienda, la portavoz de la Ejecutiva socialista presentó su dimisión. Sánchez había convocado elecciones por la polémica de Maricarmen Abascal días antes. Paco Salazar Tras postularse como secretario de Organización tras la dimisión de Santos Cerdán se revelaron sus supuestas actitudes machistas en el entorno laboral. También dimitió. Sánchez pidió perdón por su actitud, aunque no asumió responsabilidades. José Luis Rodríguez Zapatero El expresidente se encuentra envuelto en una investigación por su supuesto papel en el rescate de Plus Ultra y los regalos que recibió del rey de Arabia Saudí en 2007. Relegado de la vida pública y política, Sánchez defiende su inocencia, pero pide explicaciones. Delegados de Gobierno de Ceuta y Madrid Los cargos intermedios también caen en las crisis. Los exdelegados de Gobierno en Ceuta y Madrid dimitieron, uno por los avisos del CNI a la invasión de Ceuta y otro por no entrar en las listas del 29N, sin recibir apoyo de Sánchez. David Sánchez El hermano de Sánchez fue condenado por malversación. A pesar de la sentencia, el presidente del Gobierno ha defendido férreamente su inocencia. Begoña Gómez A espera de fecha para sentarse en el banquillo por malversación y tráfico de influencias, Sánchez, al igual que con su hermano, rechaza cualquier tipo de acusación contra su mujer. Cargos intermedios también han visto cómo el Gobierno dejaba de apoyarlos cuando una crisis estallaba. El exdelegado del Gobierno en Ceuta Miguel Ángel Pérez Triano fue uno de ellos. Tras la invasión en la ciudad autónoma y los varios avisos previos del CNI sobre la posible oleada de personas, presentó su dimisión. En Madrid, por otro lado, el exdelegado del Gobierno Francisco Martín dejó su cargo tras quedarse fuera de las listas del PSOE para el 29N. Ambos abandonaron su puesto sin palabras de apoyo del Ejecutivo. El entorno personal del presidente del Gobierno también está acechado judicialmente. Su hermano, David Sánchez, fue condenado en julio a nueve años de inhabilitación por presentarse a una convocatoria pública de la Diputación de Badajoz sabiendo de antemano que la plaza se había creado 'ad hoc' para él. La esposa del presidente, Begoña Gómez, se encuentra a la espera de sentarse en el banquillo por un supuesto delito tráfico de influencias y malversación al aprovecharse de su figura de poder como mujer de Sánchez. En los dos casos, el líder del Ejecutivo defiende ferozmente su inocencia, rechaza la existencia alguna de delitos -aunque fuesen probados por la Audiencia de Badajoz en el caso de David Sánchez- y, como en todos los casos de la lista, evita asumir cualquier responsabilidad política por los escándalos.