Moreno encapsula los pactos autonómicos PP-Vox y limita la presencia de su partido en Andalucía
ResumenLa situación se parece mucho a la de 2022. Juanma Moreno peleará por mantener la ansiada mayoría absoluta en Andalucía, consciente de que una vez más los restos de tres o cuatro provincias lo condicionarán todo. Si hace cuatro años la noche electoral terminó en ... éxtasis para el candidato del PP, cuando el recuento inclinó la balanza de cuatro diputados catapultando su resultado, el próximo 17 de mayo amenaza con parecerse mucho.
La situación se parece mucho a la de 2022. Juanma Moreno peleará por mantener la ansiada mayoría absoluta en Andalucía, consciente de que una vez más los restos de tres o cuatro provincias lo condicionarán todo. Si hace cuatro años la noche electoral terminó en ... éxtasis para el candidato del PP, cuando el recuento inclinó la balanza de cuatro diputados catapultando su resultado, el próximo 17 de mayo amenaza con parecerse mucho. Hay muchas posibilidades de que el desenlace se juegue en los últimos momentos del escrutinio. En Génova también hablan ya de noche de infarto. En juego hay demasiado, no solo en Andalucía.Los pactos autonómicos entre PP y Vox en Extremadura - ya firmado - y Aragón -cuestión de horas- impactan de lleno en esta campaña. El acuerdo de Castilla y León, para el que hay mucho más margen, se cerrará después de las andaluzas. En realidad Moreno ya afrontó sus elecciones de 2022 en un contexto similar. Alfonso Fernández Mañueco acababa de cerrar la primera coalición con Vox -su pacto fue el pionero-. La diferencia es que aquel momento también coincidió con el cambio en la presidencia nacional, la llegada de Alberto Núñez Feijóo a Génova y una sensación compartida de que empezaba una etapa nueva. Aquella coalición con Vox en Castilla y León no solo no le hizo daño a Moreno, sino que consiguió aglutinar el voto con el objetivo de evitar que Macarena Olona tocara poder.En estos cuatro años PP y Vox han firmado muchos otros acuerdos en comunidades y ayuntamientos; los han roto saliendo de gobiernos; y han vuelto a encontrarse en este ciclo electoral. El presidente andaluz -lo demostró el domingo en un primer gran acto de precampaña en Córdoba y en presencia de Feijóo- pretende separarse por completo de los acuerdos . No los defenderá en ningún caso y repetirá una y otra vez que su objetivo, en realidad, es evitar tener que firmar uno en su territorio. No quiere para Andalucía lo que ha pasado en Extremadura y Aragón.Noticia relacionada general No No Moreno avanza hacia la mayoría absoluta frente al estancamiento de PSOE y Vox en Andalucía Eduardo BarbaUn discurso con riesgos porque pone contra la pared a sus propios compañeros de partido. En la dirección nacional ocurre algo similar. El secretario general, Miguel Tellado, que además participa activamente en las negociaciones con Vox, defendió ayer el acuerdo en Extremadura sin complejos. Feijóo, sin embargo, ha dejado manos libres al presidente de la Junta y si hay un dirigente en el que confía, también en su discurso político, ese es Moreno.Sí hay dirigentes nacionales que, en privado, reconocen cierta molestia por la dureza de las palabras. Otros asumen que es la posición en la que Moreno cree y que, además, es la que necesita para revalidar su mayoría absoluta. El presidente andaluz pretende encapsular sus elecciones al máximo. Que la campaña se nacionalice lo mínimo , evitar polémicas de otros territorios y, sobre todo, de Madrid. Dicho claramente: que su campaña no se vea alterada por mensajes de la política nacional que sean lesivos. De ahí su postura, mucho más laxa, frente a la regularización de inmigrantes masiva del Gobierno, en comparación con otros compañeros del partido. Esos dirigentes advierten también de que hay elementos «que no están en manos» de la Junta andaluza, ni en las de sus colegas de filas. Le ocurrió a Jorge Azcón, precisamente, con el anuncio de la regularización, que el Gobierno lanzó en plena campaña aragonesa. En su equipo tienen claro que aquello «les rompió» por completo y el resultado -dos diputados menos que en 2023- todavía escuece. En todo caso, Moreno quiere prescindir de la presencia de muchos compañeros de partido. A la ausencia de Mariano Rajoy -expresidente del Gobierno que en otros momentos ha estado muy activo, y que en esta ocasión no lo estará en pleno juicio del caso Kitchen- se suma la voluntad andaluza de que los dirigentes autonómicos se paseen lo mínimo por el territorio.Si Moreno logra la mayoría absoluta también enviará un mensaje claro a la interna: su modelo funciona, alejado de discursos como el de AyusoEl ejemplo más evidente es el de Isabel Díaz Ayuso , la dirigente con un discurso más duro dentro del PP y alejado, en muchos aspectos, del de Moreno. La presidenta madrileña estará de viaje oficial en México en plena campaña y eso impide que pueda participar. Pero tampoco la habían reclamado hasta ahora. De hecho, durante la Semana Santa hubo una ocasión muy fácil para tener una fotografía conjunta y no se produjo. Ayuso acudió al Cristo de Mena en Málaga el miércoles santo; y a la Madrugá en Sevilla, ya el jueves. El presidente de la Junta no estuvo en la procesión más popular de su tierra natal y tampoco coincidieron en Sevilla. Es la prueba de que mantendrá su propia agenda y que pretende seguir regionalizando al máximo la campaña, evitando incluso imágenes que no haya diseñado y pensado él.Feijóo sí quiere estar en las próximas semanas recorriendo Andalucía, aunque tendrá una campaña propia y coincidirá solo en algunos momentos con Moreno. En Génova reconocen que están «a disposición» de lo que pida la Junta y que, en todo caso, cualquier intervención estará absolutamente coordinada. Ya fue así en 2022, cuando prácticamente debutaba como presidente nacional. El dirigente gallego estuvo mucho en aquella campaña, que arrojó un resultado casi tan importante para él como lo fue para Moreno: la mayoría absoluta andaluza en las primeras elecciones bajo su mandato interno.Un mensaje internoEn este momento el PP vuelve a encaminarse hacía ese resultado, según la reciente encuesta de GAD3 para ABC . Para Feijóo una derrota sin paliativos de María Jesús Montero -vicepresidenta de Pedro Sánchez y muñidora de los grandes acuerdos de la legislatura, incluida la financiación singular para Cataluña- sería un mensaje muy poderoso de cara al electorado. En Génova necesitan ese batacazo del PSOE, que en el caso andaluz representa ahora el sanchismo en toda su esencia. Pero de puertas para dentro el análisis será igual de potente. En este momento las mayorías absolutas son casi inalcanzables. Y solo hay dos comunidades de peso que las retienen: Madrid y Andalucía que, al mismo tiempo, representan dos modelos del PP. Algunos dirigentes hablan abiertamente de las «dos almas». Si Moreno logra revalidarla habrá un mensaje muy significativo dentro de la formación. Que su modelo funciona, alejado de discursos como el madrileño y, sobre todo, se consolidará como gran referente autonómico y -no lo ocultan en muchos rincones del partido- como delfín de Feijóo. Habrá que esperar a mayo de 2027 para hacer el mismo examen a Ayuso, que hasta ahora había conseguido frenar a Vox en su autonomía.