El sueño frustrado y los récords de McGregor: un repaso a su trayectoria antes de su vuelta al octágono
ResumenEste sábado 11 de julio, todas las miradas estarán puestas en el T-Mobile Arena de Las Vegas para ver el regreso de Conor McGregor, que se enfrentará a Max Holloway en el evento estelar del UFC 329. Para entender su grandeza y su poder mediático hay que saber de dónde viene el peleador irlandés y todo lo que ha conseguido para convertirse en la mayor superestrella de la historia de la UFC, batiendo récords y dejando un legado prácticamente inigualable. 'The Notorious' perdió dos de sus primeros seis combates profesionales, pero lo cierto es que ya se veían en él ciertas habilidades únicas que eran una pequeña pista de lo que vendría en un futuro. Su pose zurda de kárate era muy característica, y su mano izquierda un puñal que dejaba inconscientes a sus oponentes con solo tocarles.
Este sábado 11 de julio, todas las miradas estarán puestas en el T-Mobile Arena de Las Vegas para ver el regreso de Conor McGregor, que se enfrentará a Max Holloway en el evento estelar del UFC 329. Para entender su grandeza y su poder mediático hay que saber de dónde viene el peleador irlandés y todo lo que ha conseguido para convertirse en la mayor superestrella de la historia de la UFC, batiendo récords y dejando un legado prácticamente inigualable. 'The Notorious' perdió dos de sus primeros seis combates profesionales, pero lo cierto es que ya se veían en él ciertas habilidades únicas que eran una pequeña pista de lo que vendría en un futuro. Su pose zurda de kárate era muy característica, y su mano izquierda un puñal que dejaba inconscientes a sus oponentes con solo tocarles. En 2011 inició una increíble racha en la conocida promotora Cage Warriors que le lanzó al estrellato. Cuatro victorias y cuatro finalizaciones -tres de ellas en el primer asalto- le convirtieron en doble campeón de Cage Warriors -peso pluma y peso ligero-, por lo que la UFC no dudó en llamar a su puerta. En ese punto, McGregor ya era uno de los diamantes en bruto de las MMA, y entró en la compañía por la puerta grande. En sus primeros cinco combates, el peleador irlandés consiguió cuatro finalizaciones -tres en el primer asalto-, y precisamente al único que no logró noquear fue al propio Holloway, contra el que se lesionó los ligamentos de la rodilla en medio de la pelea. Conor parecía imparable en el peso pluma, y en ese momento la UFC decidió darle la oportunidad titular contra José Aldo, que por ese entonces era el rey de la categoría e iba camino de ser el mejor de la historia. El peleador brasileño se lesionó y McGregor tuvo que disputarse el cinturón interino contra Chad Mendes, al que noqueó en el segundo asalto después de sufrir más de la cuenta, y en ese momento ya no había escapatoria para Aldo. Ambos se vieron las caras el 12 de diciembre de 2015, y lo que parecía que sería una guerra sin cuartel acabó siendo la consagración de McGregor como la nueva cara visible de la UFC. Conor noqueó a Aldo a los 13 segundos de combate con una brutal contra con su zurda, lo que le permitía batir el récord de K.O. más rápido en un combate titular. Sin embargo, McGregor no se conformaba con eso, por lo que pidió subir de categoría para medirse a Rafael Dos Anjos por el cinturón de peso ligero para ser el primer doble campeón simultáneo de la historia de la UFC, al igual que en Cage Warriors. Desgraciadamente, Dos Anjos se lesionó antes de la pelea, por lo que 'The Notorious' aceptó una pelea en corto aviso ante Nate Díaz en peso wélter para no perder el ritmo competitivo. Contra todo pronóstico, McGregor se desfondó tras estar a punto de finalizar a Nate en varias ocasiones, y acabó siendo sometido en el segundo asalto para firmar su primera derrota en la promotora, lo que daría inicio a una rivalidad histórica. Ansioso de revancha, Conor se volvió a enfrentar con Díaz cuatro meses después, y esta vez sí se llevó el gato al agua por decisión mayoritaria para retar ese mismo año a Eddie Alvarez -nuevo campeón de peso ligero- en el Madison Square Garden. Ese 12 de noviembre de 2016 pasará a la historia como una de las mayores exhibiciones que se han visto por parte de un peleador en las MMA. McGregor no solo ganó, sino que humilló a Eddie para acabar noqueándolo en el segundo round y hacer historia una vez más. Por primera vez había un doble campeón simultáneo en la compañía. Conor se volvió conocido en todo el mundo, trascendiendo más allá de las MMA y cambiando el deporte por completo, pero todavía quería más. En búsqueda de la grandeza. McGregor dio el salto al boxeo para firmar un supercombate contra Floyd Mayweather en 2017. La mayor superestrella del boxeo contra la mayor superestrella de las MMA frente a frente, en un combate que será recordado para siempre. 'The Notorious' dio la cara, aunque acabó siendo finalizado por Floyd en el décimo round, en lo que sería el principio de su caída a los infiernos. Cuando McGregor quiso volver a la UFC habían pasado casi dos años, la compañía le había desposado de sus títulos y el campeón de peso ligero era Khabib Nurmagomedov. Obviamente, la promotora puso en marcha una pelea entre ambos, y Conor traspasó todo límite moral para intentar meterse en la cabeza de 'The Eagle'. Sin embargo, una vez se subió al octágono se vio que ya no era el mismo. Su pose de kárate había cambiado a una más de boxeo, y por si fuera poco se midió al mejor grappler de la historia de la UFC para caer sometido -con posterior batalla campal-. En ese momento, McGregor decidió tomarse un descanso de más de un año y volvió en 2020 ante Donald Cerrone en peso wélter, noqueándolo en 40 segundos y reviviendo el hype sobre su figura. Desgraciadamente, ese año llegó el Covid-19, se suspendieron los eventos con gente, y Conor desapareció hasta enero de 2021, cuando volvió para medirse a Dustin Poirier -ya le noqueó en uno de sus primeros combates en la UFC-. De vuelta en el peso ligero, 'The Notorious' parecía renovado, pero fue noqueado por 'El Diamante' para agravar su crisis y las dudas sobre su estado de forma. Desde la pelea con Floyd ya se decía que el estilo de vida del irlandés estaba protagonizado por la fiesta y los excesos, y los resultados no ayudaban. Por si fuera poco, esta vez sí volvió medio año después para vengarse de Poirier, y al final del primer asalto sufrió una grave lesión en la pierna que parecía el fin de su carrera. McGregor fue sacado en camilla, y a sus 32 años parecía que sus mejores tiempos en las MMA ya habían pasado a mejor vida. A partir de ese momento, el peleador irlandés comenzó a ser noticia por numerosos escándalos extradeportivos que le ponían en la diana del ojo público, por lo que su regreso a la UFC parecía imposible. Sin embargo, tres años después se anunció su pelea contra Michael Chandler después de que ambos protagonizasen una nueva temporada de 'The Ultimate Fighter'. Por fin estaba de vuelta, o eso parecía. A pocas semanas para el combate se canceló una rueda de prensa promocional de la pelea en Irlanda y saltaron las alarmas. Cada vez eran más los rumores de que Conor no iba a pelear, y finalmente fue el propio peleador irlandés el que dijo que se había roto un dedo y se caía de la pelea. Ni siquiera se comunicó una nueva fecha, por lo que este sí parecía su adiós definitivo. Pasaron las semanas y los meses sin noticias deportivas de Conor, y cuando menos se esperaba Dana White -jefe de la UFC- anunció que 'The Notorious' estaba más cerca que nunca de volver. Desde finales del año pasado, el propio McGregor anunció que había cambiado su vida por completo en todos los aspectos, y hace unas semanas se anunció por fin su regreso contra Holloway cuando todo parecía perdido. Nunca es tarde para redimirse, y Conor tenía una espina clavada que por fin se podrá sacar este sábado.