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El Mundo ·

Putin preside un desfile por el Día de la Victoria sin tanques y con el "permiso" de Zelenski: "Luchamos contra todo el bloque de la OTAN"

Resumen

Ante un desfile descafeinado, el presidente ruso volvió a conmemorar su gloria soviética con un discurso para muy cafeteros del régimen. Vladimir Putin aseguró este sábado durante el desfile militar por el Día de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial que el Ejército ruso avanza en Ucrania pese al apoyo al enemigo de "todo el bloque de la OTAN". "Pese a que combaten contra una fuerza agresiva que es apoyada por todo el bloque de la OTAN, nuestros héroes siguen avanzando", clamó Putin en una acorazada plaza Roja tras un desfile deslucido porque por primera vez desde 2007 se celebró sin equipo militar. Durante la mañana pesó la sombra de la amenaza de ataques ucranianos pese al alto el fuego de última hora propiciado por Donald Trump, aprovechado por Ucrania para recuperar prisioneros y pavonearse de que "permitía" a los rusos celebrar su desfile en paz.

Ante un desfile descafeinado, el presidente ruso volvió a conmemorar su gloria soviética con un discurso para muy cafeteros del régimen. Vladimir Putin aseguró este sábado durante el desfile militar por el Día de la Victoria en la Segunda Guerra Mundial que el Ejército ruso avanza en Ucrania pese al apoyo al enemigo de "todo el bloque de la OTAN". "Pese a que combaten contra una fuerza agresiva que es apoyada por todo el bloque de la OTAN, nuestros héroes siguen avanzando", clamó Putin en una acorazada plaza Roja tras un desfile deslucido porque por primera vez desde 2007 se celebró sin equipo militar. Durante la mañana pesó la sombra de la amenaza de ataques ucranianos pese al alto el fuego de última hora propiciado por Donald Trump, aprovechado por Ucrania para recuperar prisioneros y pavonearse de que "permitía" a los rusos celebrar su desfile en paz. El Kremlin reaccionó ofendido diciendo que no necesita el permiso de nadie, pero por si acaso cortó el 3G en toda la ciudad y emitió la señal en directo del desfile con demora. Moscú fue una fortaleza para proteger un desfile light en medio de una guerra a la que Putin sigue sin llamar por su nombre pese a que dura ya más que la "gran guerra" que une a los rusos en torno a las cenizas soviéticas. "La gran hazaña de la generación de vencedores inspira a los soldados que llevan a cabo los objetivos de la operación militar especial de hoy", señaló Putin en su discurso, refiriéndose a la invasión a gran escala de Ucrania. "Se enfrentan a una fuerza agresiva armada y apoyada por todo el bloque de la OTAN. Y a pesar de ello, nuestros héroes siguen adelante... creo firmemente que nuestra causa es justa". El desfile comenzó con una formación de soldados que portaban la bandera rusa en la plaza, según mostró la televisión estatal. Se pudo ver al ministro de Defensa ruso, Andrei Belousov, felicitando a los soldados, entre ellos algunos del ejército norcoreano. Al desfile asistieron líderes de notables dictaduras como el presidente de Bielorrusia, que acudió con su hijo. También estaban los líderes de Laos y Malasia, así como los presidentes de Abjasia y Osetia del Sur, países parcialmente reconocidos al menos por Moscú. La victoria de 1945 se conmemoraba mejor antes de que Rusia empezase su invasión a gran escala de Ucrania. Aunque desde 2023 se ha especulado con un posible ataque ucraniano contra el desfile de Moscú, el Kremlin había seguido adelante hasta ahora con el evento en su formato anterior a la guerra. Esta vez la transmisión en directo se emitió con demora por si acaso para poder cortar la emisión y el servicio de internet móvil en Moscú se interrumpió por completo durante todo el día. Por primera vez en la historia del desfile, se han revocado las acreditaciones de periodistas extranjeros y la lista de invitados extranjeros es la más corta en la historia moderna del desfile. Las tropas de Moscú llevan luchando en Ucrania más de cuatro años, un periodo superior al de la intervención soviética, entre 1941 y 1945, en lo que los rusos denominan la Gran Guerra Patria. Rusia, que controla alrededor del 19,4% de Ucrania, ha visto ralentizarse sus avances este año, conquistando tan solo 700 kilómetros cuadrados en los primeros cuatro meses del año, según mapas cotejados por Reuters. "Putin se ha apropiado del Día de la Victoria desde principios de la década de 2000. Nos arrebató lo que era sagrado para cada familia rusa y construyó su campaña de relaciones públicas sobre la base del Día de la Victoria", recuerda Ivan Zhdanov, disidente ruso en el exilio. El desfile de este año en Moscú, que suele ser una demostración del poderío militar ruso con misiles balísticos intercontinentales y tanques, no contó con ninguna exhibición de equipo militar: "No hay ningún tipo de equipo militar. Por primera vez en 19 años, ni un solo tanque, ni un solo misil", resalta Zdanov: "Ante el pomposo pasado, esto es una vergüenza. Todo el país nota que el rey está desnudo". El desfile del 80 aniversario del año pasado contó con la participación de unos 11.000 militares y casi 200 vehículos militares, y con la asistencia de cerca de 30 líderes mundiales, entre ellos Xi Jinping de China y Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil. Este año, mientras los rusos desfilaban en Moscú ante los líderes de dos países asiáticos y estados clientelares, en Budapest el gran aliado aliado europeo de Putin, Viktor Orban, era sustituido por el ganador de las elecciones, Peter Magyar. DESFILE AMENAZADO Y CON TREGUA El desfile ha estado amenazado hasta literalmente el último día. Putin había declarado unilateralmente un alto el fuego de dos días, el viernes y el sábado, para coincidir con las conmemoraciones del Día de la Victoria, la fiesta nacional más venerada de Rusia. Kiev respondió que un alto el fuego solo por el día festivo era inapropiado y, en cambio, pidió una tregua indefinida que comenzara dos días antes, lo que Moscú ignoró. Ahí fue clave la mediación de Trump y la posibilidad de sacar a un millar de prisioneros. Anoche Zelenski emitió un decreto irónico que "permitía" que el desfile militar ruso del 9 de mayo se llevara a cabo y que afirmaba que las armas ucranianas no atacarían la Plaza Roja: "Durante el desfile la Plaza Roja quedará excluida del plan para el uso de armas ucranianas", reza la declaración, que también incluye las coordenadas exactas de la Plaza Roja de Moscú. El portavoz de Putin, Dimitri Peskov, reaccionó ofendido ante la chulería ucraniana: "No necesitamos el permiso de nadie". La declaración no menciona ningún alto el fuego en los ataques en otras partes de Rusia. Zelenski confirmó que su equipo había recibido la solicitud de un alto el fuego de tres días y un intercambio de prisioneros, y afirmó que Ucrania está trabajando para preparar el intercambio y que respetará el principio de reciprocidad, priorizando el regreso de los prisioneros sobre los ataques a Moscú. "La Plaza Roja es menos importante para nosotros que la vida de los prisioneros ucranianos, que pueden regresar a casa", declaró. El Ministerio de Defensa no reveló cuántos soldados participaron este año, pero dijo que los estudiantes de las prestigiosas escuelas militares Suvorov y Nakhimov, así como los del cuerpo de cadetes, no desfilarían. "La columna de material militar no participará en el desfile militar de este año debido a la situación operativa actual", confirmó el ministerio. En las regiones de Rusia, la mayoría de los líderes han seguido el ejemplo de Moscú reduciendo los desfiles militares locales habituales y prescindiendo de las exhibiciones de equipo militar, incluido el armamento de la Segunda Guerra Mundial. También se cancelaron eventos en la Crimea anexionada, donde un ataque con drones mató a cinco personas el miércoles. Soldados de diversas unidades, algunos de los cuales sirvieron en Ucrania, marcharon y vitorearon mientras el presidente Putin los observaba, sentado junto a veteranos rusos a pocos metros del Mausoleo de Vladimir Lenin. Por primera vez participaron en el desfile soldados y oficiales del ejército de Corea del Norte que lucharon contra Ucrania cuando tomó parte de la región rusa de Kursk: fueron los únicos participantes extranjeros del desfile. También por primera vez en Rusia, un grupo de viudas y madres de soldados caídos desfiló sobre los adoquines de la Plaza Roja, marcando el paso con tristeza Portaban sobre los hombros las chaquetas de sus familiares muertos durante una invasión que iba a durar semanas y que avanza en su cuarto año.