← Volver
ABC ·

Tiras para no respirar por la boca o pasarse 12 horas en la cama: la obsesión por el sueño inquieta a los neurólogos

Resumen

Convertir el dormitorio en un espacio acogedor, dejar de usar pantallas durante un tiempo antes de irse a dormir o meterse en la cama solo cuando entre el sueño. Hasta aquí todo bien, pues son rutinas que pueden favorecer que el descanso sea bueno. los hábitos que se siguen para conseguir un sueño reparador han evolucionado en los últimos tiempos en una especie de obsesión en la que prima el cumplimiento de determinados parámetros antes que sentirse descansado y bien. Y los profesionales ya ven casos de este tipo en consultas y temen las consecuencias que pueden tener para la salud.

Convertir el dormitorio en un espacio acogedor, dejar de usar pantallas durante un tiempo antes de irse a dormir o meterse en la cama solo cuando entre el sueño. Hasta aquí todo bien, pues son rutinas que pueden favorecer que el descanso sea bueno. Pero ... los hábitos que se siguen para conseguir un sueño reparador han evolucionado en los últimos tiempos en una especie de obsesión en la que prima el cumplimiento de determinados parámetros antes que sentirse descansado y bien. Y los profesionales ya ven casos de este tipo en consultas y temen las consecuencias que pueden tener para la salud. La Sociedad Española de Neurología ha alertado recientemente del auge del 'sleepmaxxing', una tendencia que cada vez tiene más visibilidad a través de las redes sociales y que promueve rutinas para mejorar el sueño. Aunque algunas de ellas responden a recomendaciones saludables, otras pueden llevar a una obsesión por cómo se duerme que, a la larga, advierten los profesionales, pueden tener el efecto totalmente contrario al que se busca y además provocar más problemas. De hecho, esta preocupación excesiva por conseguir un sueño perfecto tiene nombre, ortosomnia, que aunque actualmente no se considera un diagnóstico no se descarta que en un futuro próximo lo sea debido a su mayor incidencia. Los profesionales también ponen el foco en el uso de dispositivos como los relojes o anillos inteligentes que miden las horas y el nivel de descanso. «Es preocupante. Hay muchas personas que han dejado de preguntarse si su descanso o su tiempo de sueño es adecuado para preguntárselo a un dispositivo que obtiene información de forma indirecta. Y eso hace que muchas personas se obsesionen con mejorar sus puntuaciones o con tener un sueño muy perfecto», avisa la doctora Celia García Malo, coordinadora del Grupo de Estudio de Trastornos de la Vigilia y Sueño de la Sociedad Española de Neurología. En las consultas, los médicos ven un incremento de pacientes como consecuencia de esta tendencia. «Vemos a pacientes que consultan por un problema de sueño porque el reloj les da una mala puntuación. Pero luego hablas con ellos y se sienten descansados y bien aunque el dispositivo les dé una puntuación baja. Eso no es un trastorno del sueño», asegura esta médico, que ha llegado a ver a personas que deciden pasar horas y horas en la cama, aunque no duerman, para que el reloj note el reposo y lo contabilice como sueño. «He visto a gente que ha estado hasta 12 horas y es una medida que no tiene ningún sentido», prosigue. Dificultad para respirarNo todo es, además, el uso de dispositivos. Hay quien se pone tiras o esparadrapos en los labios, lo que se conoce como 'mouth taping', para no respirar por la boca y forzarse a hacerlo por la nariz. En redes sociales esta técnica ha cobrado especial popularidad, pero para algunas personas puede ser peligroso, advierte García Malo: «Desde el punto de vista médico, si existe obstrucción nasal, taparse la boca puede dificultar la respiración, además de causar irritación y malestar». También preocupa a los médicos el incremento en el consumo de suplementos, en este caso para dormir, como la melatonina o el magnesio, tan de moda en los últimos tiempos. «Combinar productos sin indicación añade riesgos y gasto sin asegurar resultados, y además alimenta la obsesión por tener una rutina perfecta con productos perfectos», afirma García Malo. AnsiedadLas consecuencias de esta obsesión, explica esta médico, afectan sobre todo a la salud mental. Los médicos ven pacientes que, por ejemplo, dejan de tener mucha vida social, renunciando a cualquier plan social que se salga un poco de la regularidad de su horario de sueño. «Son personas más vulnerables a obsesionarse y por tanto a desarrollar un problema de ansiedad, lo que a la larga genera más problemas», expone.«Combinar productos sin indicación añade riesgos y gasto y alimenta la obsesión por tener una rutina perfecta»«Si de verdad se tiene un trastorno del sueño, no se está yendo al médico, y lo que se está haciendo es incluir más rituales y preocupaciones en torno a dormir», reafirma esta médico.