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El Mundo ·

Junts se revuelve contra Sánchez y tumba los dos decretos de vivienda

Resumen

Junts tumbará los dos decretos de vivienda si Pedro Sánchez no los retira antes y evita la votación prevista para este viernes en el Congreso. Así lo ha decidido la formación dirigida por Carles Puigdemont en una reunión extraordinaria de su ejecutiva que ha tenido lugar esta misma noche. El partido independentista ha instado al presidente del Gobierno a retirar los decretos actuales y aprobar otra normativa en un nuevo Consejo de Ministros que pueda ser convalidada la semana próxima en las Cortes, si aspira a obtener su voto afirmativo y conseguir regular el mercado de la vivienda tras la crisis social y política desatada a raíz del desahucio de Maricarmen Abascal. Una propuesta que es rechazada por el Ejecutivo.

Junts tumbará los dos decretos de vivienda si Pedro Sánchez no los retira antes y evita la votación prevista para este viernes en el Congreso. Así lo ha decidido la formación dirigida por Carles Puigdemont en una reunión extraordinaria de su ejecutiva que ha tenido lugar esta misma noche. El partido independentista ha instado al presidente del Gobierno a retirar los decretos actuales y aprobar otra normativa en un nuevo Consejo de Ministros que pueda ser convalidada la semana próxima en las Cortes, si aspira a obtener su voto afirmativo y conseguir regular el mercado de la vivienda tras la crisis social y política desatada a raíz del desahucio de Maricarmen Abascal. Una propuesta que es rechazada por el Ejecutivo. No van a retirar ninguno de los dos textos. Órdago sobre la mesa. De presión a presión. "Se ha trabajado durante meses en ellos para acomodar la visión de los distintos grupos parlamentarios y construir un consenso que esté a la altura de las demandas y las necesidades de la ciudadanía", explican fuentes del Gobierno. El portazo de Junts es más que un jarro de agua fría para el Gobierno, como demuestra el hecho de que después de que estos días los ministros tuvieran cuidado de no mencionar expresamente a Junts y lanzar mensajes velados a través de la crítica a los que se oponían, ahora ya no se esconde el malestar que hay. La herida duele, y se integra a Junts en el paquete de la derecha: "Ha llegado la hora de que PP, Vox y Junts se retraten y demuestren si, en materia de vivienda, están con la ciudadanía o con los especuladores. Con las clases medias y trabajadoras o con las élites". El desafío está sobre la mesa. Como contraposición, alaban la "responsabilidad y el compromiso" de ERC, EH Bildu, PNV, Podemos, BNG y CC por haber anunciado que apoyarían al menos el documento más extenso y que contenía la práctica totalidad de las medidas. Desde Junts aducen que los decretos actuales "provocarán el efecto contrario que pretenden" al "reducir la oferta de viviendas de alquiler, incrementar los precios y dificultar aún más el acceso a la vivienda de personas con menos capacidad económica". Además, recriminan que el redactado actual "no frena a los fondos buitre", que "podrán continuar adquiriendo viviendas y promoviendo desahucios de inquilinos vulnerables", que "no se resuelve adecuadamente la protección de inquilinos vulnerables porque no se garantiza el pago por parte de la Administración" y que "determinadas medidas suponen la expropiación por decreto del ahorro de tres generaciones de familias", al abrir la puerta a que los inquilinos puedan comprar la vivienda antes de que pase a manos de los herederos. Junts arrancó la semana siendo optimista respecto a la posibilidad de llegar a un acuerdo en materia de vivienda con el Gobierno. Dos eran los pilares de su propuesta: suspender los desahucios de viviendas propiedad de fondos buitre y prohibir a estos fondos adquirir nuevos imuebles, y desgravar el alquiler y la compra en el IRPF, con una deducción del 15% para la vivienda habitual y por un valor máximo de 11.630 euros anuales. Ninguna de esas dos medidas acabó siendo incluida en los decretos del Gobierno en los términos requeridos por los neoconvergentes: el Ejecutivo sólo establece un veto temporal hasta el 31 de diciembre de 2028 para la adquisición de viviendas por parte de los fondos buitre e incluye bonificaciones fiscales con requisitos "demasiado exigentes" para resultar efectivos, a ojos de Junts. Fuentes de la formación que representa en el Congreso Míriam Nogueras ya señalaban a este diario a horas de tomar la decisión de oponerse a los decretos de Sánchez que no les importaría "quemarse para defender a las familias y propietarios catalanes", y señalaban sin tapujos que el Gobierno "miente" al defender públicamente que sus recetas acabarán con la crisis de la vivienda en España. La formación independentista estaba siendo presionada por el empresariado catalán, al que Nogueras ya intentó tranquilizar en la noche del jueves al asegurar a los representantes de la pequeña y mediana empresa que no su partido no estaba por la labor de ceder a la presión de las calles. En cuanto Junts constató que Sánchez se había dejado llevar por las reclamaciones de las fuerzas de izquierda, empezó a desmarcarse, llegando a asegurar el martes que el Gobierno daba "por buenas las ocupaciones". Con el paso de las horas, todos los ojos se centraron en los independentistas, especialmente después de que este jueves el PNV anunciara su "sí crítico" al primer decreto y de que Coalición Canaria también comunicara su apoyo al texto a sólo media hora de que diera comienzo la ejecutiva de Junts. Una abstención hubiera sido suficiente para que el decreto de vivienda menos radical saliera adelante, pero los de Puigdemont se mantuvieron firmes y acabaron optando por castigar con dos noes a Sánchez.