Lo mismo para China... pero con luz al final del túnel
ResumenAmainó, dentro de lo que cabe, la tormenta en el seno de Aston Martin. La sensación de drama y fracaso se instaló en el equipo de Silverstone en el inicio de un curso 2026 de la Fórmula 1 que confirmó que el exorbitante proyecto de la firma británica no gozará de grandes momentos de gloria en el inicio de la nueva reglamentación. En el futuro están confiados en ganar, pero el presente parece complicado. Y lo seguirá siendo en China, segunda cita del campeonato (13 al 15 de marzo).
Amainó, dentro de lo que cabe, la tormenta en el seno de Aston Martin. La sensación de drama y fracaso se instaló en el equipo de Silverstone en el inicio de un curso 2026 de la Fórmula 1 que confirmó que el exorbitante proyecto de la firma británica no gozará de grandes momentos de gloria en el inicio de la nueva reglamentación. En el futuro están confiados en ganar, pero el presente parece complicado. Lo fue en Australia, con doble abandono. Y lo seguirá siendo en China, segunda cita del campeonato (13 al 15 de marzo). Pudo ser peor, desde luego. Los mensajes difíciles se sucedieron. Los más cristalinos venían de Adrian Newey, líder del proyecto: Honda no está dando la talla y la situación es crítica. "Honda necesita empezar a trabajar en el motor de 2027 porque está claro que se necesita un gran avance en la potencia del motor de combustión, y ese debe ser su único objetivo", decía el británico. El mosqueo con la parte nipona del equipo es total y el rendimiento en pista justifica la situación. La situación no fue tan dramática como se esperaba, todo sea dicho. No hubo rastro de fantasmas del 107% (Stroll no lo pasó, pero fue autorizado a correr) y Fernando Alonso rozó la Q2 hasta el último intento de Franco Colapinto. En carrera, el asturiano dibujó una buena salida, pero el AMR26 dijo basta poco después. Después volvió a salir... y a abandonar. Algo similar a Stroll. "El objetivo primario era aprender más sobre el AMR26. Los coches salieron y cuando estaba claro que no pelearíamos por puntos, decidimos entrar y vigilar los coches", reconoció Newey. El problema es que la cosa no cambiará en China. Siguen con una batería por monoplaza y las vibraciones, gran amenaza de los sistemas, se multiplican. Aunque Honda ha corregido buena parte, las on-board de Alonso son un ejemplo de lo difícil que es el coche verde. Deberán preservar todo lo que puedan la mecánica. "No hay tiempo para mejorar ni solución, con lo que tendremos extrema cautela. Ojalá llegue en Japón alguna mejora y repuestos, pues habrá más baterías para forzar más el coche", lanzó. Ni el formato sprint, que siempre ha beneficiado a un Alonso que pilla rápido el límite del coche, ni un circuito de Shanghái que siempre le ha beneficiado históricamente. La única ventaja es que podrían exprimir sus baterías dado que habrá parón hasta Japón. Eso sí, el límite son de tres por temporada. A partir de Japón buscarán otra historia. Una que debería empezar a aprovechar un chasis evolucionado. Newey ya llevó cambios a Australia y el comportamiento era como uno de los grandes. Pero falla el motor, sin potencia ni recuperación de la energía. Es un lastre enorme para el inicio de curso hasta que Honda consiga alguna evolución. De momento, acabar la carrera suena a algo casi imposible. Aunque si se acercan al final, podrían respirar en una F1 que ha devuelto a la escena a los problemas mecánicos. Un total de seis coches (Hulkenberg, Piastri, Hadjar, Bottas, Alonso y Stroll) no terminaron en Australia. Claro que los dos Aston tampoco lo hicieron.