Sánchez lanza una defensa cerrada de Zapatero tras su imputación ante el asedio de Feijóo
ResumenA José Luis Rodríguez Zapatero no hay quien le tosa. Es el presidente del Gobierno que aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo, que sacó a España de «una guerra ilegal» —léase Irak— y que puso fin a la actividad armada de la ... Esos son los argumentos que ha esgrimido el actual inquilino de la Moncloa, Pedro Sánchez, en su despliegue de una defensa cerrada a quien él mismo elevó a brújula ética del PSOE. El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha asediado al jefe del Ejecutivo, en la sesión de control del Congreso, con el auto dictado este martes por la Audiencia Nacional en el que se sitúa a Zapatero como el cabecilla de una trama delictiva vinculada al rescate de Plus Ultra.
A José Luis Rodríguez Zapatero no hay quien le tosa. Es el presidente del Gobierno que aprobó el matrimonio entre personas del mismo sexo, que sacó a España de «una guerra ilegal» —léase Irak— y que puso fin a la actividad armada de la ... banda terrorista ETA. Esos son los argumentos que ha esgrimido el actual inquilino de la Moncloa, Pedro Sánchez, en su despliegue de una defensa cerrada a quien él mismo elevó a brújula ética del PSOE. El líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha asediado al jefe del Ejecutivo, en la sesión de control del Congreso, con el auto dictado este martes por la Audiencia Nacional en el que se sitúa a Zapatero como el cabecilla de una trama delictiva vinculada al rescate de Plus Ultra. Apropiación indebida, blanqueo de capitales, tráfico de influencias y pertenencia a una organización criminal. Esos son los delitos que se imputan al expresidente, que deberá declarar como investigado el 2 de junio. «Toda la colaboración con la Justicia, todo el respeto a la presunción de inocencia y todo mi apoyo al presidente Zapatero», ha terciado Sánchez, marcando la línea a seguir por sus ministros. Feijóo, correcto en la forma y acertado en el fondo, señalaba que el propio presidente del Gobierno, incluidas las últimas campañas electorales, había ubicado a Zapatero como «faro moral» del socialismo. Le ha preguntado si hablaban directamente maestro y discípulo, si iba este miércoles a arremeter contra los jueces y una última, la más importante: «¿Qué hace todavía ahí manchando un día más la Presidencia del Gobierno?».Sin valorar ni un solo detalle del auto, de 88 páginas , Sánchez ha reivindicado la figura de Zapatero como la de un presidente que, a diferencia de su antecesor, el popular José María Aznar, no «metió en una guerra ilegal» a España ni «mintió», en clara alusión al 11-M, «ante el peor ataque terrorista» que ha sufrido el país. Feijóo, incisivo, le ha echado en cara que esa posición ya se vio en el pasado con José Luis Ábalos, hoy en prisión provisional a la espera de sentencia por el caso Mascarillas, y con Santos Cerdán, quien será juzgado por el presunto amaño de adjudicaciones de obra pública a cambio del cobro de mordidas. «Solo queda por saber cuánto podrá aguantar sin negar a Zapatero», ha deslizado el presidente del PP, quien ha remarcado que, leído el escrito del juez, sin el Consejo de Ministros no habrían podido delinquir ninguno de los tres.Noticia relacionada general No No Sánchez habla con Zapatero y ordena un cierre de filas en el Gobierno Ainhoa Martínez«'El que pueda robar, que robe', ese es el lema de su Gobierno, señor Sánchez», ha clamado Feijóo, quien ha prometido que, si llega a la Moncloa, acabará con esta España «gobernada por corruptos». Sánchez, cómo no, ha sacado a relucir la foto de Feijóo con el narcotraficante Marcial Dorado y ha acusado al PP de haber tenido acceso a un sumario bajo secreto antes de tiempo, algo que los populares niegan. «¿Qué información le pasan a usted? ¿La misma que le pasan al jefe de gabinete de Ayuso con sus famosos 'palantes'? 'Palante' este Gobierno, lo que va 'patrás' son sus acuerdos con la ultraderecha», ha restado el presidente del Gobierno, a la defensiva, antes de reiterar, por si había dudas, que no habrá elecciones generales hasta 2027. De una posible moción de censura, ni uno ni otro han dicho nada.Pregunta a Sánchez «¿Qué hace todavía ahí manchando un día más la Presidencia del Gobierno?» Alberto Núñez Feijóo Presidente del PPYa en los pasillos del Congreso, como sucedió este martes, la imputación de Zapatero monopolizaba las conversaciones antes de la sesión de control. Patxi López, portavoz socialista, pedía a la Justicia poner las supuestas pruebas contra el expresidente «encima de la mesa» y Gabriel Rufián, de ERC, que la víspera había alentado el 'lawfare' —guerra sucia judicial—, remarcaba que el auto está «muy bien escrito». Tras la pregunta de Feijóo, les tocaba el turno al líder de Vox, Santiago Abascal, y, precisamente, al diputado republicano. Sorprendentemente, Abascal se ha ceñido en su primera intervención a la cuestión que había registrado, sobre la prioridad nacional en el acceso a las ayudas públicas y a la vivienda protegida. Sánchez llevaba una réplica preparada sobre corrupción y le ha invitado a «mirarse al espejo».Dardo al presidente «Es el jefe de Ábalos, de Cerdán, de Koldo y el socio de Zapatero, ya nos lo dirán los tribunales» Santiago Abascal Presidente de VoxEl socialista ha echado en cara al presidente de Vox que haya votado en contra en la Cámara Baja de todos los «avances sociales», incluida la reforma del «artículo 42» de la Constitución —era el 49— para sustituir el término 'disminuidos' por 'personas con discapacidad'. «Su prioridad nacional no es la gente de aquí, es ponerse al servicio de las élites internacionales que a usted lo financian porque su prioridad es su cuenta corriente», le ha espetado el jefe del Ejecutivo. Ya en los últimos segundos que le quedaban, Abascal ha entrado de lleno en el asunto del día: «Usted es el jefe de Ábalos, de Cerdán, de Koldo y es el socio de Zapatero, pero eso ya nos lo dirán los tribunales».Tras él, Rufián ha preguntado a Sánchez qué plan tiene, ante lo que el presidente ha respondido con las normas que ha proyectado el Gobierno para este 2026. El republicano, acrítico este martes con el expresidente Zapatero, ha reconducido su discurso: «Estoy jodido, no sé si ustedes están fastidiados». El portavoz de ERC ha señalado la extensión del auto contra el expresidente y, desde el «respeto y afecto» que ha dicho sentir por su figura, ha bailado entre dos aguas: la gravedad de las imputaciones y el posible 'lawfare'. Según él, Felipe González, José María Aznar y Mariano Rajoy habrían merecido más ser el primer expresidente imputado, pero la izquierda, ha apuntado, debe ser «otra cosa». «Hay mucha gente de izquierdas a la que esto le rompe el corazón», ha admitido, levantando un sarcástico «¡oh!» desde las bancadas de la derecha. Además de repetir la frase que traía escrita de la Moncloa, «colaboración con la Justicia, respeto a la presunción de inocencia y apoyo al presidente Zapatero», Sánchez ha remarcado que durante su etapa no hubo ningún caso de corrupción.Bolaños, «orgulloso» del exmandatarioCon Sánchez ya fuera del hemiciclo y las tres vicepresidentas ausentes de la sesión plenaria, Félix Bolaños, como acostumbra a hacer desde la marcha de María Jesús Montero a Andalucía, ha vuelto a ejercer de parapeto frente a una oposición, especialmente el PP, que disparaba munición sin cesar. Las teorías conspirativas del 11-M, la expulsión del Congreso de Vito Quiles y Bertrand Ndongo, los pactos autonómicos con Vox, la crisis del hantavirus... todo disparo a ciegas era válido para rehuir —sin éxito— la imputación del que fuera mandatario entre los años 2004 y 2011, que el ministro de Justicia, Presidencia y Relaciones con las Cortes se ha encargado de rebajar: «Es simplemente citar a un señor como investigado. Ustedes ya lo han condenado y declarado culpable», ha dicho. «Están a cinco minutos de decir que a Zapatero tampoco lo conocían», ironizaba Miguel Tellado, secretario general de los populares.A Bolaños «Están a cinco minutos de decir que a Zapatero tampoco lo conocían» Miguel Tellado Secretario general del PP «¿Quién le dijo que sí a Zapatero? ¿Quién descolgó el teléfono? ¿Quién dio la orden de rescatar Plus Ultra?», ha lanzado sin obtener respuesta alguna la portavoz de Feijóo en la Cámara Baja, Ester Muñoz, que también ha preguntado a Bolaños, igual que ha hecho la diputada Cayetana Álvarez de Toledo, si secunda las acusaciones de 'lawfare' vertidas nada más salir a la luz el auto por otros compañeros del Consejo de Ministros y del partido. «Le muestro total respeto a la labor que hacen la Justicia, la Fiscalía y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. Total respeto. Ahora lo importante es confiar en ellos y que no haya injerencias ni presiones por parte de nadie», respondía este y, tirando de contraataque estrella, citaba la operación Kitchen y el caso Bárcenas. «Cuando gobernaban, le recuerdo que hicieron una 'policía patriótica' que cometía delitos para tapar los delitos que habían cometido ustedes. Cuando gobernaban ustedes, maniobraban con la Fiscalía, ordenando seguimientos a jueces que los estaban investigando».Antes que todo eso, en la línea de Sánchez, ha asegurado confiar en el expresidente socialista —«Por supuesto que lo hago», se ha reafirmado— y dicho estar «orgulloso» de la labor que hizo al frente del Ejecutivo durante ocho años. «El talante era una máscara, una tapadera de la peor corrupción», ha denunciado Álvarez de Toledo, aprovechando para exigir un adelanto de las elecciones —también lo ha hecho Junts aunque no por Zapatero, al que ha pasado por alto, sino enredándose en «incumplimientos» del Estado para con Cataluña— que el presidente no está dispuesto a conceder. El que no se ha atrevido a poner la mano en el fuego por Zapatero, pese a que Alberto Catalán, de UPN, le ha retado a ello hasta en dos ocasiones, ha sido Fernando Grande-Marlaska también acribillado este miércoles por la derecha a cuenta de las últimas muertes en acto de servicio de dos guardias civiles en la lucha contra el narcotráfico. Silencio del ministro del Interior. Ni una sola alusión al expresidente imputado tampoco por parte de los responsables de Educación, Milagros Tolón, Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, y Transportes, Óscar Puente, que se han ceñido a las gestiones de sus respectivas carteras.