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Expansión ·

Dos índices para subirse al rally de los chips de la IA

Resumen

El conflicto en Oriente Próximo no ha logrado acabar con el rally bursátil ligado a la IA. Las empresas de semiconductores vienen de protagonizar otra semana con subidas de vértigo, con los resultados de AMD como detonante de una nueva oleada de compras en el sector. La fortaleza de sus resultados da continuidad a su ascenso en Bolsa. "El sector ha seguido superando las expectativas, y la explicación radica en la confianza en que el ciclo de inversión en IA compensa las presiones macroeconómicas y geopolíticas", destaca Tobias Keller, estratega de UniCredit.

El conflicto en Oriente Próximo no ha logrado acabar con el rally bursátil ligado a la IA. Las empresas de semiconductores vienen de protagonizar otra semana con subidas de vértigo, con los resultados de AMD como detonante de una nueva oleada de compras en el sector. La fortaleza de sus resultados da continuidad a su ascenso en Bolsa. "El sector ha seguido superando las expectativas, y la explicación radica en la confianza en que el ciclo de inversión en IA compensa las presiones macroeconómicas y geopolíticas", destaca Tobias Keller, estratega de UniCredit. Los datos no dejan lugar a la duda sobre el optimismo del mercado, y concentran las mayores subidas en dos índices bursátiles volcados en los chips: el SOX estadounidense y el Kospi coreano. SOX estadounidense El Philadelphia Semiconductor Index (SOX) es el índice bursátil por antonomasia de los semiconductores. El más específico de los indicadores del sector incluye entre sus componentes a gigantes y referentes mundiales como Nvidia, Broadcom, AMD, Intel, Micron Technology, Qualcomm, Analog Devices y Texas Instruments, entre otros. Su exposición íntegra a los semiconductores explica la verticalidad de las subidas que acumula. El índice SOX se dispara más de un 30% en un mes y un 60% en seis meses. Si se amplía el periodo analizado, los porcentajes de subidas superan los triples dígitos. El SOX vuela un 150% en un año, y un 250% en cinco años. Kospi coreano El índice de referencia de la Bolsa de Corea, el Kospi, no es específico del sector de semiconductores. Pero su composición incluye una peculiaridad. A pesar de su carácter nacional, cerca del 50% de la valoración del Kospi se concentra en dos empresas de semiconductores: el rally bursátil de dos fabricantes de chips como Sansumg Electronics y SK Hynix ha multiplicado su peso en el índice. Esta exposición tan elevada a los semiconductores explica la verticalidad de las subidas que acumula el Kospi, el índice bursátil nacional más alcista en 2025 y en el inicio de 2026 en los mercados desarrollados. Solo durante la semana pasada se revalorizó un 13%, su mayor subida semanal desde 2008. Hoy, a pesar de las presiones del petróleo, se ha disparado otro 4%. En lo que va de año supera el 80% de rally, y todo después de cerrar 2025 con una ganancia del 75%, su mayor alza anual desde 1999. En plena ola La inversión histórica en inteligencia artificial afianza la fortaleza en los resultados y en las subidas bursátiles de las empresas de semiconductores, indispensables para el desarrollo de la IA: Desde UniCredit subrayan otros elementos que confieren mayor solidez al sector. La firma italiana sostiene que a diferencia de otros ciclos tecnológicos, la demanda de chips abarca a sectores muy diversos, al incluir a hiperescaladores, a gobiernos y a empresas que construyen infraestructura de IA. Esta demanda tan amplia, diversa y robusta, añaden desde UniCredit, "ha amortiguado los ingresos de los semiconductores frente a los efectos inmediatos del aumento de los costes energéticos y las fricciones logísticas" derivados del conflicto en Oriente Próximo. La resiliencia de los semiconductores en medio de la guerra en Irán es fruto también de dos factores adicionales. Por un lado, según la firma italiana, de la constatación de que "los flujos de caja se concentran comparativamente al principio del periodo, los márgenes son cíclicos y los beneficios siguen estando estrechamente vinculados al gasto en inversión". Y por otro lado, dado que la industria opera con una cadena de suministro global, que repercute los mayores costes en lugar de contenerlos, el sólido rendimiento "apunta a la confianza en el poder de fijación de precios y la generación de beneficios en todo el sector".