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MARCA, con Diomande en Leipzig: "Se puede comer la Liga española"

Resumen

Lo cierto es que apenas transcurridas unas horas se entiende por qué a Diomande le ha ido tan bien en Leipzig. La ciudad alemana desprende tranquilidad, cercanía y naturalidad. Una persona afable y risueña que sigue siendo aquel niño que creció dando patadas a un balón en las calles de Abidjan. Un jugador que parece ajeno a ser la persona más buscada ahora mismo en el mundo del fútbol.

Lo cierto es que apenas transcurridas unas horas se entiende por qué a Diomande le ha ido tan bien en Leipzig. La ciudad alemana desprende tranquilidad, cercanía y naturalidad. Tal y como es el costamarfileño. Una persona afable y risueña que sigue siendo aquel niño que creció dando patadas a un balón en las calles de Abidjan. Un jugador que parece ajeno a ser la persona más buscada ahora mismo en el mundo del fútbol. MARCA ha podido vivir junto a él sus últimas 24 horas. Unas últimas 24 horas que parecen que pueden poner fin al culebrón del verano. El viernes pasado salían las primeras informaciones de que el Real Madrid había realizado una oferta por Yan Diomande. Una oferta que fue rechazada, pero que sería el comienzo de una historia vertiginosa y veloz, como viene siendo el Madrid este verano. Hasta el punto de que parece que el fichaje se puede cerrar en menos de una semana. El jugador se incorporó con el Leipzig el pasado lunes, después de sus vacaciones en Abidjan, posteriores al Mundial. Ese mismo día pasó reconocimiento médico y completó una parte del entrenamiento, a puertas abiertas, con el grupo. De fondo seguían los rumores de un fichaje muy cercano por el Real Madrid, pero que no se acababa de cerrar.  Con el PSG fuera de la ecuación, todos los caminos conducían a Roma, o mejor dicho, a Madrid. Sin embargo, el martes el jugador regresó a la ciudad deportiva para entrenarse con el Leipzig. Completó la primera sesión al margen y en la segunda no se le vio con el grupo. Parece una cuestión lógica que el conjunto alemán no quisiese correr ningún riesgo ante una posible lesión que pusiese fin a una operación de tal calado. De hecho, Demichelis todavía no ha coincidido con él y no ha estado bajo sus órdenes estos días.  Diomande abandonó las instalaciones del club antes del medio día y se fue a descansar con su gente más cercana. Todo hace indicar que el jugador ya no continúa viviendo en su antigua casa alquilada y que ha pasado estos días en un céntrico hotel de la ciudad. No obstante, ayer pudimos ver como su entorno empaquetaba todas sus pertenencias en vísperas de una salida inminente. Un entorno que ya da por hecha su marcha y que celebra su llegada al Real Madrid, asegurando que el costamarfileño “se puede comer la liga española”. Está mañana, a eso de las 9, el jugador ha vuelto a acudir a la ciudad deportiva a esperas de que se llegue el ansiado acuerdo entre clubes (ya que el Madrid ya tiene todo acordado con el jugador). Ahí es donde hemos podido charlar un rato con él y nos ha atendido, muy educadamente. El futbolista ha explicado que de momento no puede hablar de nada de su futuro, pero que está bien y contento. El jugador siempre fue respetuoso con el Leganés y no iba a serlo menos con el Leipzig.  Hemos podido ver a un Diomande tranquilo, sonriente y cercano. Ha estado dispuesto a posar con el enviado especial y firmar la portada de MARCA, aunque ha considerado que no era el momento de posar con ella, por las complicaciones que podrían suponer en el fichaje. Tras una breve charla, Diomande se ha despedido con una sonrisa y ha accedido a las instalaciones. Con la naturalidad ajena del jugador que está a punto de firmar un traspaso de récord. Porque así es Yan. Un chico humilde y feliz. Un futbolista cuya sonrisa marca dentro y fuera del campo. Un hombre que no se olvida de sus raíces y que sigue al lado de los amigos que lo han visto crecer. Un tipo cuyo nombre no tardarán en recordar.