Daria, una intérprete de Putin supervisando las elecciones más difíciles de Viktor Orban
ResumenUna antigua intérprete de Putin ha llegado a Hungría como observadora electoral de la OSCE para las elecciones húngaras de hoy domingo. Organizaciones de derechos humanos denuncian que la presencia de Daria Boyarskaya compromete la confianza de la misión, porque puede disuadir a activistas, periodistas y observadores locales de compartir información sensible sobre presiones políticas, irregularidades o abusos en campaña.Daria Boyarskaya ha pasado de una esquina de la foto al corazón de la polémica. Ya en 2019 funcionarios estadounidenses señalaron que el presidente ruso Vladimir Putin había optado en el último momento por una intérprete atractiva para "distraer" al expresidente Donald Trump durante una cumbre en Osaka. Borarskaya trabajaba en el entorno íntimo del presidente ruso en ese momento.En 2022, Polonia la incluyó en su lista de sanciones y la declaró persona indeseable.
Una antigua intérprete de Putin ha llegado a Hungría como observadora electoral de la OSCE para las elecciones húngaras de hoy domingo. Organizaciones de derechos humanos denuncian que la presencia de Daria Boyarskaya compromete la confianza de la misión, porque puede disuadir a activistas, periodistas y observadores locales de compartir información sensible sobre presiones políticas, irregularidades o abusos en campaña.Daria Boyarskaya ha pasado de una esquina de la foto al corazón de la polémica. Ya en 2019 funcionarios estadounidenses señalaron que el presidente ruso Vladimir Putin había optado en el último momento por una intérprete atractiva para "distraer" al expresidente Donald Trump durante una cumbre en Osaka. Borarskaya trabajaba en el entorno íntimo del presidente ruso en ese momento.En 2022, Polonia la incluyó en su lista de sanciones y la declaró persona indeseable. En los documentos del Ministerio del Interior polaco aparece como ex traductora de Putin y ex trabajadora del Ministerio de Exteriores de Rusia. No hay pruebas públicas de que Boyarskaya trabaje para el FSB, sucesor del KGB. Pero como recuerda el experto en servicios secretos rusos Andrei Soldatov, alguien que traduce para Putin seguro ha pasado por filtros de seguridad de máximo nivel: "Para hacer de intérprete de Putin tienes que tener security clearance, una autorización de seguridad, debes tener claro lo que se espera de ti, y este tipo de conexiones son muy importantes, no se pueden ignorar", explica Soldatov.Boyarskaya se ha negado a contestar preguntas sobre la invasión de Ucrania, hoy la web oficial de la OSCE se la presenta como senior advisor. Entre sus funciones figuran asistir en visitas oficiales, apoyar misiones de observación electoral, revisar traducciones, y hacer de intérprete en algunas reuniones. Boyarskaya organiza citas, invita a participantes, asiste a todas las sesiones y toma notas. Una posición delicada porque muchas de esas conversaciones incluyen información sobre presiones políticas, detalles de campaña, riesgos de manipulación y seguridad de periodistas y activistas. Daria Boyarskaya fue retenida en la frontera lituana y mantiene domicilio en Moscú .Crónica Un grupo de miembros de distintos partidos del Parlamento Europeo pidió su destitución como encargada de supervisar de forma independiente las elecciones húngaras del 12 de abril. "Las personas a las que se les confían dichas funciones [intérprete de Putin] son sometidas a un riguroso control de seguridad por parte de las autoridades rusas y son consideradas altamente fiables por el Estado ruso", advierte la carta.En defensa de Boyarskaya ha salido el presidente de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE. "Daria lleva más de dos años en nuestra oficina, una auditoría externa examinó su caso y certificó que no había ninguna ruptura del código de conducta", explica a Crónica el presidente de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, Pere Joan Pons Sampietro, que responde a los firmantes de la carta reafirmando la confianza en "todos los miembros de nuestro personal a menos que se demuestre que han infringido el código de conducta", y descartando tomar medidas contra Boyarskaya. Pons, puntualiza que no es responsable de elegir a los funcionarios que acompañan a los diputados y senadores: "Si hiciese yo tal cosa entonces sí que sería partidista", reflexiona.La discusión no gira tanto sobre si ella redacta el informe técnico final, sino sobre la apariencia de imparcialidad y el acceso a información delicada en un país gobernado por Viktor Orban, que es precisamente el líder europeo más cercano a Moscú y afronta hoy domingo sus elecciones más difíciles en 16 años en el poder en medio de filtraciones que muestran su cooperación con Moscú y tras una campaña en la que ha convertido a Ucrania, el país invadido por Rusia, en el auténtico villano del debate. Las relaciones entre Kiev y Budapest están bajo mínimos ahora mismo, "y también hay ciudadanos ucranianos en la delegación", recuerda Pons.El Comité Helsinki húngaro pidió formalmente que fuera apartada de las tareas relacionadas con las elecciones para preservar un clima de confianza y confidencialidad. La ONG temía que su presencia afectara a la disposición de las fuentes a hablar con libertad. Varios parientes en organismos estatales Varios registros de viaje filtrados la sitúan entrando con frecuencia en Rusia incluso después de la invasión de 2022, manteniendo una dirección en Moscú y con varios parientes en organismos estatales o conectados al Estado. Fue el investigador Bernhard Knoll el primero en informar en el semanario vienés Falter de que la Asamblea Parlamentaria de la OSCE había confiado a Boyarskaya la organización de una misión completa de observación electoral en Hungría.Boyarskaya, graduada en la Escuela de Interpretación y Traducción de San Petersburgo, es bailarina aficionada de salsa y bachata. Una investigación conjunta de Der Spiegel, ZDF, Der Standard y Paper Trail Media de 2023 ya reveló cómo el Kremlin está integrando a personas en el sistema de la OSCE, mencionando indirectamente su caso. La ex traductora de Putin fue sancionada y declarada persona 'non grata' por el servicio de seguridad interior de Polonia en 2022 y retenida por Lituania en 2023 cuando intentaba cruzar la frontera lituano-rusa.Roberto Montella, secretario general de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, ha declarado que Boyarskaya ha sido asignada personalmente por él y que contaba con su "plena confianza". La ficha oficial de la OSCE PA dice que fue consultora externa desde julio de 2010, que fue contratada en octubre de 2020 y que empezó su trabajo en el Secretariado Internacional de la organización en enero de 2021. Ya en junio de 2010, colaboraba de forma intermitente como intérprete de ruso a inglés en las sesiones anuales de la Asamblea Parlamentaria de la OSCE, por lo que su trabajo a la vera de Putin y su actividad en el funcionamiento de la OSCE podría haberse solapado.Boyarskaya no es el único caso que ha alimentado recelos. Saltanat Sakembaeva, funcionaria de la oficina del secretario general de la OSCE en Viena durante casi quince años, pero a la vez casada con el viceministro ruso Andrei Rudenko. Obtuvo la ciudadanía rusa en agosto de 2014 y se casó con él un mes después en la embajada rusa en Viena.