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El País ·

Sheinbaum pone en duda las críticas de Ayuso a la seguridad en México: “No creo que piense mal si pasó sus vacaciones aquí”

Resumen

Claudia Sheinbaum ha cuestionado este martes las últimas declaraciones de Isabel Díaz Ayuso tras su visita a México. La presidenta madrileña había dicho más temprano que estuvo en “peligro extremo”, a lo que la mandataria mexicana ha respondido: “Suspendió su gira y dicen, no me consta, que se pasó tres días de vacaciones en el sureste [en la Riviera Maya]. Entonces, no creo que piense muy mal del país si pasó sus vacaciones aquí”. La semana pasada, Ayuso cortó de tajo su gira porque, según indicó, se sintió hostigada después de que hiciera un homenaje a Hernán Cortés.

Claudia Sheinbaum ha cuestionado este martes las últimas declaraciones de Isabel Díaz Ayuso tras su visita a México. La presidenta madrileña había dicho más temprano que estuvo en “peligro extremo”, a lo que la mandataria mexicana ha respondido: “Suspendió su gira y dicen, no me consta, que se pasó tres días de vacaciones en el sureste [en la Riviera Maya]. Entonces, no creo que piense muy mal del país si pasó sus vacaciones aquí”. La semana pasada, Ayuso cortó de tajo su gira porque, según indicó, se sintió hostigada después de que hiciera un homenaje a Hernán Cortés. Sobre esto, Sheinbaum también ha cargado contra la derecha al calificar de “ridiculez” la invitación que le hicieron a Ayuso para reivindicar la Conquista. La presidenta mexicana ha hecho referencia a una información dada a conocer por la cadena española La Sexta, que indicaba que la líder regional se quedó hasta el domingo en México —suspendió su gira el viernes pasado— y luego viajó de vuelta a España. La política del Partido Popular había acusado al Gobierno de España de abandonarla en “una situación de peligro extremo” en el país latinoamericano. “Esta señora [Sheinbaum], desde su programa de las mañanas [en realidad, es una rueda de prensa matutina], se ha dedicado el día entero, todos los días, de una manera incomprensible, a insultar, a ofender, a echar fuego contra nosotros”, ha dicho Ayuso en la radio Cope. En ese mismo tono, la líder regional ha lamentado el “abandono de un representante del Estado, como es un presidente autonómico, a su suerte, en un país sumido en la violencia”, donde “podría haber ocurrido cualquier cosa, en cualquier sitio”. A pesar de que la presidenta popular ha afirmado que el Gobierno mexicano ha alentado actos de hostigamiento, su gira pasó sin contratiempos y con incidentes anecdóticos. Como cuando una política local, con una pancarta, interrumpió brevemente un acto en Aguascalientes o cuando una diputada de Movimiento Ciudadano (un partido de oposición) se acercó a ella en el aeropuerto para mostrar su desacuerdo con sus declaraciones sobre México. En un vídeo se puede ver que el tono fue cordial. La presidenta mexicana ha mencionado a la política madrileña este martes como ejemplo de cómo, según ella, los opositores “son pocos pero hacen mucho ruido”. Las veces que se ha referido a ella han sido únicamente por insistencia de los periodistas en su conferencia diaria. “Yo solo dije lo que opinaba. ¿Cómo no voy a opinar, como presidenta de la República, de una persona que viene a México a hacerle homenaje a Hernán Cortés?“, ha afirmado. Ayuso, por su parte, ha añadido más capas a la polémica. La política del PP ha afirmado que el Gobierno español no le ofreció un equipo de seguridad para su viaje. Sin embargo, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha sostenido que la líder regional no compartió su agenda ni pidió traslados, seguridad o protección. El viaje de la presidenta de la Comunidad de Madrid fue en sentido contrario al deshielo entre España y México, tras casi una década de distanciamiento. El quiebre se dio durante el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), mentor político de Sheinbaum y fundador del partido Morena, cuando este envió una carta a Felipe VI en la que solicitaba que la Casa Real pidiese perdón por los desmanes de la Conquista y la época colonial. Su sucesora ha mantenido una postura mucho más serena y pedagógica —ha sugerido explicar la posición mexicana a través de exposiciones en España e intercambios culturales— y ha sellado el acercamiento con Sánchez tras su visita a Barcelona para la cumbre progresista del pasado abril. El intento de homenaje a Hernán Cortés —una figura impopular en México en todo el tablero político— no logró el apoyo que se esperaba. La presidenta madrileña tampoco contó con un recibimiento formal del principal partido de la derecha mexicana, el PAN. Y lo más cercano que tuvo a un encuentro bilateral fue con la alcaldesa de una de las 16 delegaciones de Ciudad de México, gobernada por Morena. Cinco días antes de lo esperado, Ayuso dio por terminada su visita. La presidenta de la Comunidad de Madrid tenía en su agenda asistir a los Premios Platino, los galardones del audiovisual iberoamericano, en la Riviera Maya. Pero al final no fue así. Aseguró que el Gobierno de Sheinbaum amenazó a los organizadores con clausurar el hotel. Sin embargo, al poco tiempo, Grupo Xcaret, el resort sede de la gala, negó las amenazas. La realidad era otra: la empresa solicitó que retiraran la invitación a Ayuso tras sus “desafortunadas declaraciones” para evitar que el evento se convirtiera en una “plataforma política”.