← Volver
ABC ·

Lo que Sánchez y Feijóo sospechan pero prefieren no saber

Resumen

Ahora que es domingo, día oficial para reflexionar, es momento de parar y atender a los interesantes avisos que se están produciendo en el seno de las filas populares y socialistas. Avisos desconocidos por muchos e incluso, en algunos de los casos, por los propios ... Aunque más cabría pensar que los conocen pero desprecian. Antes, me permito una pequeña pista sobre el imperio caído de la ceja de Zapatero: vienen tiempos difíciles para el jefe de la secretaria Gertrudis, Gertru para los amigos.

Ahora que es domingo, día oficial para reflexionar, es momento de parar y atender a los interesantes avisos que se están produciendo en el seno de las filas populares y socialistas. Avisos desconocidos por muchos e incluso, en algunos de los casos, por los propios ... Sánchez y Feijóo. Aunque más cabría pensar que los conocen pero desprecian. Allá ellos. Antes, me permito una pequeña pista sobre el imperio caído de la ceja de Zapatero: vienen tiempos difíciles para el jefe de la secretaria Gertrudis, Gertru para los amigos. El juez no es ningún idiota, la instrucción ha sido seria y el trabajo minucioso. Mañana lunes, las cosas van a volver a explotar. Se van a saber pelos y señales. Conversaciones y grabaciones. Transferencias y mensajes de WhatsApp. Y lo que es más interesante: seguramente va a surgir en el caso la figura de un nuevo Aldama. Confesión a corazón abierto y señalamiento a responsables a calzón quitado. Ese nuevo Aldama, que tiene nombre y apellidos, solo está esperando a saber la suerte del Aldama original para abrir el espectáculo. Al tiempo.Pero, deslumbrados por el caso Zapatero, es conveniente que no se nos escapen cosas derivadas de lo que hace una semana sucedió en Andalucia. Una catástrofe para las filas socialistas y un sabor demasiado amargo para las populares. Que el árbol de Zapatero no impida ver el bosque de lo que se está cociendo en Ferraz y Génova a consecuencia de lo ocurrido.Por empezar por alguno, empezaremos por Ferraz. Se pregunta el pueblo cómo es posible que no pase nada en el Partido Socialista después de semejante drama, y van cuatro. Pero sí que pasa. Lo que sucede es que las cosas se cuecen a fuego lento.En el PSOE hay críticos. Silentes, si, pero existen. Y están trabajando. Ahora y desde hace meses. Se están moviendo despacio pero con inteligencia. Han contactado con otros socialistas, comen, cafetean, charlan y preparan el terreno. Se están trabajando en secretas conversaciones de Congreso y Senado futuros apoyos internos. Para que, cuando llegue el momento, que llegará cuando el Mesías caiga, el terreno ya esté abonado y el trabajo hecho. Se está hablando y pactando. Y mucho.El líder que encabezará la cosa no está decidido pero hay uno que tiene las mejores papeletas. Él quiere hacerlo y los demás no lo ven mal. No es el más maduro ni el más joven. Ni el vasco ni el manchego, aunque el manchego es quien más carga el cañón. Es joven, preparado, moderado y hasta votable por la derechita cobarde. Será él.Noticia relacionada general No No La imputación de Zapatero pilló por sorpresa a Feijóo reunido con el embajador de EE.UU. Paloma EstebanY cuando Sánchez aún no esté frío, politicamente claro, saldrán y pondrán las cartas encima de la mesa. Y llamarán a decidir entre dos modelos de partido: el mesiánico radical o el de la renovación y el centro izquierda. Y todo esto es lo que se está cociendo a la siniestra.A la diestra, la victoria agria de Moreno Bonilla, Juanma de Despeñaperros para abajo, tiene más fondo de lo que parece. La absoluta habría dado alas al sector pepero que aún a estas horas se cree y se piensa que es posible ganar con un centro moderadito y de 'Manual de convivencia'. El 'PSOE blue', lo llaman.Pero la realidad les ha despertado del sueño. Y es el sector que cree que sin Vox no se puede ir a ningún lado y que no es hora de moderación sino de oposición dura, implacable y firme quien se ha visto reforzado. Mucho cuidado y atentos. Quienes piensan en el partido que Feijóo se queda corto, que sigue estancado tres años después en el mismo número de escaños, o menos incluso con la que está cayendo; quienes creen que no llega, que no cuaja, que cómo es posible que esta misma semana no haya habido una comparecencia y un mensaje institucional desde Génova hablando del escándalo de la ceja; quienes hablan, susurran y comentan que «así no llegamos», han dado un pasito más. A consecuencia de lo de Andalucía. Y cuidado con ese pasito.Porque ese pasito es que a lo mejor no es la última bala que en el PP se cree que se merece Feijóo, hay que replanteársela. Y no son uno ni dos ni tres, sino muchos más los que ahora piensan que quizá habría que empezar a hablar de dar pasos a un lado antes de las generales y dejar a quien quizá sí llene las urnas.A uno y otro lado del río hay murmullo. Ruido. Igual Sánchez y Feijóo deberían asomarse.