Acuerdo en la derecha para el Senado: Vox renuncia a presentarse en seis provincias y el PP en otras tres
ResumenEl entendimiento que viene reinando entre PP y Vox desde hace meses se hace, hoy, tangible: los dos partidos de la derecha española han cerrado un acuerdo para maximizar sus opciones de convertir en senadores los votos que aglutinen en las urnas el próximo 29 de noviembre. La formación de Santiago Abascal, minoritaria de las dos según los sondeos, renunciará a presentar candidatos a la Cámara Alta en seis provincias, invitando así a que los votantes conservadores concentren el voto en el PP. Y los populares corresponderán este gesto retirando su lista en otras tres circunscripciones. Así, los españoles no encontrarán papeleta de Vox al Senado en Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares, aunque aquí el PP incluirá un candidato "independiente" a propuesta de Abascal, que irá en el segundo o tercer puesto de la lista.
El entendimiento que viene reinando entre PP y Vox desde hace meses se hace, hoy, tangible: los dos partidos de la derecha española han cerrado un acuerdo para maximizar sus opciones de convertir en senadores los votos que aglutinen en las urnas el próximo 29 de noviembre. La formación de Santiago Abascal, minoritaria de las dos según los sondeos, renunciará a presentar candidatos a la Cámara Alta en seis provincias, invitando así a que los votantes conservadores concentren el voto en el PP. Y los populares corresponderán este gesto retirando su lista en otras tres circunscripciones. Así, los españoles no encontrarán papeleta de Vox al Senado en Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares, aunque aquí el PP incluirá un candidato "independiente" a propuesta de Abascal, que irá en el segundo o tercer puesto de la lista. Es importante que el acuerdo contempla los tres archipiélagos, donde los escaños se reparten de forma algo peculiar: mientras las circunscripciones peninsulares se disputan cuatro asientos, son solo tres en las las islas "mayores" -Gran Canaria, Mallorca y Tenerife- y uno para el resto de islas. En contraprestación, no habrá lista de Alberto Núñez Feijóo en Gerona, Tarragona y Guipúzcoa. En las dos provincias catalanas los populares nunca han conseguido senador y, en la vasca, llevan 26 años sin hacerlo. Tal como adelantó EL MUNDO, el escollo del acuerdo era que Vox exigía al PP no presentarse en algunas circunscripciones, pero Feijóo ha terminado cediendo a ello para desbloquear la entente. Eso sí, en el acuerdo no se especifica ninguna obligación de que Vox tenga grupo parlamentario propio -se constituye con un mínimo de 10 senadores-, según ha señalado el secretario general del PP, Miguel Tellado. Por su parte, la formación más a la derecha del abanico político presentará un solo candidato en 14 provincias -renuncia a los otros dos nombres que podría incluir-, en un movimiento que busca orientar el voto de los simpatizantes conservadores para evitar que se diversifique. Estas regiones son Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén. Dado que cada circunscripción peninsular elige a cuatro senadores, que Vox presente solo un nombre invita a que sus electores seleccionen al candidato de Abascal y a otros dos del PP -en las elecciones a la Cámara Alta, los españoles deben marcar con una X hasta tres nombres, que pueden ser del mismo o distintos partidos-. Y, así, el objetivo que persiguen populares y Vox es repartirse entre ellos los cuatro escaños en liza en cada provincia: tres para Feijóo y uno para Abascal. La coalición de la izquierda, formada por el PSOE y la mayoría de partidos progresistas, pugnará sin embargo por hacerse con ese cuarto asiento. El acuerdo sellado entre PP y Vox, cuyo anuncio se han repartido ambos partidos -cada uno ha explicado sus cesiones-, surge precisamente en respuesta a aquella coalición que selló el espacio de la izquierda. "Ante el intento de Pedro Sánchez de asaltar las instituciones, en este caso el Senado", encabeza el comunicado que ha remitido la formación de Abascal para anunciar el acuerdo, que el secretario general del partido, Ignacio Garriga, ha defendido bajo el paraguas de la "utilidad". El pacto de la derecha para el Senado, que repercute a 23 provincias en total, supone poner sobre el papel el nuevo marco de relación que une a Génova y Bambú desde hace unos meses. Dejando atrás el choque constante, las cúpulas conservadoras están inmersas en una tregua política que ha facilitado el entendimiento en esta ocasión, aunque, ante el precedente que sienta este acuerdo, ambas formaciones han querido recalcar que aún hay distancia entre ambas. "PP y Vox somos partidos muy diferentes y con discursos distintos, lo hemos dicho siempre", ha señalado Garriga en un breve vídeo en el que ha circunscrito la entente a la convocatoria electoral al Senado. "No es ningún secreto que [las derechas] coincidimos en la necesidad de expulsar a la organización criminal de Sánchez de todas las instituciones", ha expuesto así para justificar el pacto. "El acuerdo", ha dicho también su homólogo en el PP, Tellado, "se circunscribe al Senado". "Nadie se diluye, nadie renuncia a sus propias siglas. Se trata de una colaboración para frenar en seco a la extrema izquierda en el Senado", ha afirmado quien también es jefe de la campaña electoral de Feijóo. "Estamos ante una muy buena noticia para España", ha sostenido, porque el objetivo común de ambas formaciones es acabar con el sanchismo". El número dos del PP ha subrayado la "generosidad" de ambas formaciones y ha halagado a su rival: "Vox y el PP son dos formaciones fuertes" y con "sentido de Estado" que "colaboran para cortar el paso a la extrema izquierda". "Creo que es una colaboración inteligente y que los millones de españoles que quieren cambio hoy se sentirán satisfechos y orgullosos de este punto de encuentro", ha zanjado. Tellado ha ahondado en que "gracias" a ese entendimiento, el PSOE y sus socios no sólo van a perder la mayoría en el Congreso, sino que también se van a quedar con las ganas en el Senado", se ha felicitado Tellado. "Asumimos que la Cámara Alta es imprescindible para avanzar en el proceso de reconstrucción nacional de España", ha enfatizado. El Senado ha cobrado especial relevancia en esta carrera a las urnas del 29 de noviembre. Fue primero la izquierda la que puso el foco en esta Cámara, al consensuar una coalición que aglutina a casi todas las formaciones del espacio y que busca impedir no ya una mayoría de la derecha, sino una supermayoría. Si PP y Vox reúnen tres quintos de los diputados del Senado -algo que, según los sondeos, tenían a menos de una decena de escaños concurriendo por separado- podrán nombrar a cuatro magistrados del Tribunal Constitucional que tienen su mandato caducado. No será necesario llegar a un acuerdo entre las dos grandes fuerzas, como históricamente ha sucedido, y con el PSOE sin voz, PP y Vox podrán revertir la mayoría progresista hoy reinante en la Corte de Garantías. Sánchez: "PP y Vox, un mismo proyecto político de involución"El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha criticado este lunes el entendimiento sellado entre los dos partidos de la derecha. "PP y Vox, un mismo proyecto político de involución", ha escrito el líder socialista en sus redes sociales, en un mensaje que ha acompañado de un vídeo donde acusaba a Feijóo y Abascal de "decir lo mismo" y "votar lo mismo". "Durante años han intentado hacernos creer que representaban proyectos muy diferentes", ha expuesto Sánchez, "pero tanto las palabras como sus hechos lo dejan muy claro".A estas palabras ha respondido veladamente Feijóo. "Hay una mayoría de españoles que quiere cambio y haremos todo lo que esperan de nosotros", ha escrito también en redes, para lanzar un mensaje a quienes critican el pacto: "La reacción rabiosa de quienes quieren impedirlo demuestra que vamos en el camino adecuado".Además, desde el PSOE han señalado que el pacto de PP y Vox "tiene fácil definición: la alianza de la motosierra, la coalición de los recortes". "Dos hombres y un mismo destino: exigir sacrificios a los trabajadores, acabar con las pensiones de nuestros mayores, poner trabas a las subidas salariales, amenazar el derecho al aborto y a una muerte digna y abrir la puerta a la censura cultural", ha enumerado la secretaria de Organización del partido, Rebeca Torró.