El PSOE cree que Vox ya le supera en Almería y teme por otras tres provincias andaluzas
ResumenEl PSOE se enfrenta a un escenario desolador en Andalucía. Las perspectivas para el partido son catastróficas. El que fuera feudo histórico del socialismo ha sucumbido ante la consolidación de una mayoría de derechas, que —con toda probabilidad— volverá a demostrar su pujanza el próximo 17 de mayo ... La primera plaza está asegurada para Juanma Moreno y la única incógnita que tendrán que resolver las urnas es si consigue revalidar o no la mayoría absoluta.
El PSOE se enfrenta a un escenario desolador en Andalucía. Las perspectivas para el partido son catastróficas. El que fuera feudo histórico del socialismo ha sucumbido ante la consolidación de una mayoría de derechas, que —con toda probabilidad— volverá a demostrar su pujanza el próximo 17 de mayo ... . La primera plaza está asegurada para Juanma Moreno y la única incógnita que tendrán que resolver las urnas es si consigue revalidar o no la mayoría absoluta. El PSOE solo aspira a que un Vox al alza pueda complicarle la existencia y fuerce una dependencia parlamentaria de la que el líder andaluz ha conseguido zafarse hasta ahora. Sin embargo, la estrategia de alimentar al partido de Santiago Abascal comienza a generar también efectos adversos para el PSOE.Desde 2019, en la Moncloa vieron la oportunidad de debilitar al PP por actor interpuesto. Si se confrontaba con Vox, se invisibilizaba al principal partido de la oposición, y si se aumentaba su exposición pública, crecía exponencialmente su representación parlamentaria. De este modo, la división de la derecha y el miedo al advenimiento de sus políticas permitía al PSOE mantener el poder. Pero esto ha cambiado. Los de Abascal ya no dan miedo y, como consecuencia a su normalización, tienen un crecimiento que escapa al control de los estrategas socialistas. Su reconversión en una opción política impugnatoria recoge un voto de castigo con un componente 'atrapalotodo' que comienza a comprometer también la posición del PSOE.Como muestra, solo hay que revisar las últimas convocatorias electorales. En Extremadura, Vox superó a los socialistas en plazas simbólicas como Badajoz, Almendralejo y Navalmoral de la Mata. En Aragón, se impuso a Alegría en el 26 por ciento de los municipios y en Castilla y León, hizo lo propio en uno de cada tres. Andalucía, la parada más decisiva de este ciclo autonómico, no será una excepción. En el PSOE temen que los de Abascal lleguen a certificar el 'sorpasso' en cuatro de las ocho provincias. Almería se da ya por perdido . «Es una provincia difícil siempre», reconocen en la federación. Pero a ella se podrían sumar también otras tres en las que los socialistas fueron segunda fuerza en 2022. Cádiz, Huelva y Málaga están en peligro. Noticia relacionada general No No El ascenso de Cuerpo obliga al PP a revisar su estrategia de oposición al Gobierno Paloma EstebanTal como avanzó este diario, en el partido tienen encuestas que les sitúan por debajo del umbral psicológico de los 30 escaños. Este fue el suelo histórico que marcó Juan Espadas hace cuatro años. El peor resultado del PSOE, que ahora se vería como una buena marca si se puede mantener. Montero solo sería segunda fuerza en Córdoba, Granada, Jaén y Sevilla . Se da la circunstancia de que Vox prácticamente le pisa los talones a los socialistas. Las proyecciones les sitúan entre los 20 y los 23 escaños, por lo que el PSOE estaría más cerca de la tercera plaza que de disputar la cabeza de la carrera a Juanma Moreno. En el partido se revuelven ante esta perspectiva, aseguran que «queda todo por delante» y que «hay partido», en contra de la imagen que se quiere instalar desde el PP de que no hay nada que hacer. Los socialistas han cedido algunas de sus banderas tradicionales en favor de Moreno y han descuidado la parte más rural, que se ha entregado en brazos de Vox. En el seno de la formación están haciendo un cálculo exhaustivo de aquellas zonas en las que conviene centrar los esfuerzos para maximizar la rentabilidad de los votos y de los restos. Especial malestar ha generado que Felipe González participara en un acto con Juanma Moreno este jueves. En la interna del partido saben que, al contrario que en otras elecciones, en esta contienda hay que recuperar electores, no tanto de la abstención como en otras regiones, sino de antiguos electores socialistas que han acabado apostando por la papeleta del PP. El presidente de la Junta es un perfil moderado y atesora un caudal de 'voto prestado' del PSOE que está también en disputa en estas elecciones.Moreno es un perfil moderado que atesora un caudal de 'voto prestado' del PSOE que estará en disputa en las eleccionesEn San Vicente, en la sevillana sede del PSOE andaluz, creen que una buena palanca para forjar esta reagrupación electoral es apostar por poner de relieve el deterioro de los servicios públicos en Andalucía, especialmente la sanidad, como punto fuerte. Sin esconder la vinculación de Montero con el Gobierno, con presencia de ministros e incluso del presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, para reivindicar la financiación autonómica, una de las grandes obras de la que fuera ministra de Hacienda hasta este jueves. El miedo a Vox estará presente de manera residual, porque el análisis que se hizo en 2022 es que esta estrategia sirvió para cimentar la mayoría absoluta de Juanma Moreno.El PP se convirtió, entonces, en el refugio de quienes querían dejar fuera a Macarena Olona de la Junta y, de hecho, el presidente andaluz no duda en exprimir el «lío» que tienen sus colegas en Aragón, Extremadura y Castilla y León para formar Gobierno, por las condiciones de Vox, para reclamar una autonomía que le permita desembarazarse de este yugo después del 17 de mayo.