Las alertas del Ejército abren la mayor brecha a Sánchez en su apuesta por China
ResumenPedro Sánchez se esfuerza en blindar su apuesta por China pese a los avisos de Defensa sobre la fábrica de Ferrol. Unas alertas del Ejército sobre la ubicación de la planta de coches SAIC Motor, a escasa distancia de la base naval en la misma localidad, que han abierto la mayor brecha en el seno de su Ejecutivo sobre la apuesta del presidente con el gigante asiático, visible a lo largo de toda la legislatura y que ha situado al socialista como el líder que más cercano se muestra a Pekín de entre las grandes economías de la Unión Europea. Fue el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López -del círculo de confianza del presidente- el encargado de salir al paso, defender la instalación de la fábrica vehículos eléctricos y mostrarse convencido de que se va a llevar a cabo, garantizando el respeto a la seguridad nacional tras la información adelantada por EL MUNDO. En concreto, la referente a las alertas de Defensa y los servicios de inteligencia de un posible riesgo de espionaje debido a la cercanía entre el lugar y el arsenal militar de Ferrol y el astillero de Navantia, en el que se trabaja con sistemas militares estadounidenses.
Pedro Sánchez se esfuerza en blindar su apuesta por China pese a los avisos de Defensa sobre la fábrica de Ferrol. Unas alertas del Ejército sobre la ubicación de la planta de coches SAIC Motor, a escasa distancia de la base naval en la misma localidad, que han abierto la mayor brecha en el seno de su Ejecutivo sobre la apuesta del presidente con el gigante asiático, visible a lo largo de toda la legislatura y que ha situado al socialista como el líder que más cercano se muestra a Pekín de entre las grandes economías de la Unión Europea. Fue el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López -del círculo de confianza del presidente- el encargado de salir al paso, defender la instalación de la fábrica vehículos eléctricos y mostrarse convencido de que se va a llevar a cabo, garantizando el respeto a la seguridad nacional tras la información adelantada por EL MUNDO. En concreto, la referente a las alertas de Defensa y los servicios de inteligencia de un posible riesgo de espionaje debido a la cercanía entre el lugar y el arsenal militar de Ferrol y el astillero de Navantia, en el que se trabaja con sistemas militares estadounidenses. «Estas inversiones [por la planta de automoción del gigante asiático] son analizadas y puede pasar que haya una serie de recomendaciones, desde el punto de vista económico o de la seguridad, que se atienden y hacen viable la operación», explicó el dirigente. López tildó la de SAIC Motor como una «inversión industrial importante» para España y dijo que por ello y, «con toda normalidad», se analizarán y se tendrán en cuenta todos los factores externos, repitió hasta en dos ocasiones sobre un proyecto que debe ser validado por el Consejo de Ministros. «Se están teniendo en cuenta todos los elementos, también los de seguridad nacional», insistió el socialista acerca de los informes del Ejército que alertan de posibles «amenazas» y que tienen Defensa y el CNI. Óscar López: "Es una inversión importante y se han analizado todos los elementos de seguridad nacional" Un aviso del Ministerio encabezado por Margarita Robles que supone la mayor grieta hasta la fecha en la estrategia política y diplomática del propio presidente con China y el Gobierno de Xi Jinping. En 2024, en uno de los cuatro viajes que el socialista ha realizado al gigante asiático, se reunió con los presidentes de SAIC Motor, Chery y Hunan Yuneng, «tres grandes compañías chinas de la cadena de valor del coche eléctrico con interés en desarrollar inversiones en España o con planes ya en marcha», reconoció entonces Moncloa en un comunicado sobre la cita. Este año, Sánchez también acudió a China en abril, justo antes del viaje del presidente de la Xunta, Alfonso Rueda (PP), para reunirse con la cúpula de SAIC Motor y posicionar a Galicia como sede para su primera planta de vehículos eléctricos y baterías en Europa. Un desembarco que se oficializó en junio y que se suma al de otras compañías chinas en distintos puntos del territorio. Sobre Ferrol, ayer el propio Rueda calificó de «chocantes» los reparos de Defensa: «El Gobierno debe compatibilizar la seguridad nacional con esta oportunidad histórica para Galicia». «Hemos elevado la interlocución política con China al mayor nivel de los últimos cincuenta y tres años», resumió por su parte Sánchez sobre su última visita y reunión con Xi Jinping, evidenciando de nuevo su estrategia con el gigante asiático, una tónica generalizada a lo largo de la legislatura. Cabe recordar que el presidente de China ya estuvo en Moncloa en 2018. Además, de una apuesta de este calibre y en una zona tan estratégica también depende que los inversores chinos, siempre vinculados al régimen, vean a España como un país de confianza para ellos dentro del tablero geopolítico internacional -con la vista puesta en Estados Unidos-, otra de las razones por las que el Gobierno busca blindar su estrategia y la planta en Ferrol. Sin embargo, en el mundo militar creen que España corre el riesgo de que la OTAN y la Unión Europea dejen de ver a Ferrol como un puerto seguro ya que la presencia china supondría exponer ante un «rival sistémico» -como la Unión Europea define a China- a un conocimiento casi diario de movimientos de las fragatas españolas y las tecnologías. De hecho, esta no es la única crisis en la que se ha visto envuelto el Gobierno de Sánchez por China. El año pasado, el Ministerio del Interior adjudicó contratos por valor de 12,3 millones de euros a la multinacional china Huawei para custodiar y gestionar el almacenamiento de las escuchas telefónicas judiciales, lo que generó una fuerte polémica política y diplomática. En este sentido, la Comisión quiere excluir completamente de la UE a las compañías que presentan «riesgos sustanciales» para la ciberseguridad común, una lista negra en la que está Huawei. Entonces, el ministro competente, Fernando Grande-Marlaska, defendió la seguridad de ese acuerdo. Ahora, Margarita Robles ha puesto el primer reparo a la hoja de ruta de Sánchez.