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Expansión ·

Por qué el eclipse es como ganar un Mundial

Resumen

Cuando el pasado 19 de julio millones de personas vieron ganar el Mundial a La Roja, pocos imaginaban que menos de un mes después España volvería a estar en el centro del universo. Nuestro país fue este miércoles por la tarde la mejor localización del planeta para seguir el eclipse solar, un fenómeno único en el que la luna se interpone entre el astro rey y la Tierra. Fue el primer eclipse total de Sol visible en España desde hace más de un siglo y la franja de totalidad cruzó el país de oeste a este pasando por capitales de provincia como A Coruña, León, Bilbao, Zaragoza, Valencia o Palma de Mallorca. Hasta la NASA se mudó a Villalibado, en Burgos, para seguir el fenómeno y retransmitirlo en directo a más de 10 millones de personas.

Cuando el pasado 19 de julio millones de personas vieron ganar el Mundial a La Roja, pocos imaginaban que menos de un mes después España volvería a estar en el centro del universo. Literal. Nuestro país fue este miércoles por la tarde la mejor localización del planeta para seguir el eclipse solar, un fenómeno único en el que la luna se interpone entre el astro rey y la Tierra. Fue el primer eclipse total de Sol visible en España desde hace más de un siglo y la franja de totalidad cruzó el país de oeste a este pasando por capitales de provincia como A Coruña, León, Bilbao, Zaragoza, Valencia o Palma de Mallorca. Hasta la NASA se mudó a Villalibado, en Burgos, para seguir el fenómeno y retransmitirlo en directo a más de 10 millones de personas. Una noche celestial para los 15,2 millones de personas expuestas al eclipse total (aunque no todas consiguieron gafas para verlo con seguridad o se atrevieron a hacerlo). El campo, la playa o incluso la ciudad se convirtieron en planetarios improvisados, pero ¿cómo se explica el fervor que ha desatado el eclipse? Para responder correctamente hay que viajar a la Antigüedad, donde estos fenómenos siempre han despertado fascinación, temor e interpretaciones. Lo que hoy es un hecho astronómico perfectamente explicable fue durante siglos considerado un presagio y estuvo rodeado de mitos y simbolismos. La ciencia ha permitido transformar ese misterio en conocimiento, pero la capacidad de los eclipses para provocar asombro permanece intacta, como refleja el documental Eclipse solar total: Magia en la oscuridad, que puede verse en la plataforma de streaming ARTE.tv. Pero para entender por qué estos días todos hablamos como si fuéramos astrónomos (y oftalmólogos) hay que poner el foco en nuestro tiempo, eclipsado por las redes sociales. Como afirma Francisco José Pradana, director del Departamento de Economía, Negocios y Relaciones Internacionales de la Universidad Europea, "las redes sociales funcionan como un acelerador del interés. La viralidad del fenómeno ha generado una sensación de escasez que ha empujado a la gente a formar parte de él. Un ruido digital que es una herramienta de ventas clave para la industria turística: permite adelantar el ciclo de reservas y endurecer las políticas de cancelación, ya que el viajero sabe que la disponibilidad en las mejores ubicaciones es limitada". Ese FOMO (en castellano, miedo a perderse algo) ha sido determinante para explicar el repunte de reservas turísticas en nuestro país durante estos días. El eclipse ha generado un impacto económico neto en España de 347,6 millones de euros, con la llegada de 446.700 visitantes adicionales esta semana, según el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. Un auge del turismo que espera que no sea efímero Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional y presidente de la Comisión Científica y de Asesoramiento del Trío de Eclipses 2026-27-28: "El eclipse ha puesto en el mapa muchos lugares de nuestra geografía que quizá eran poco conocidos. El astroturismo tiene una característica que considero particularmente valiosa: su respeto por el medio natural. Ojalá quienes este miércoles se desplazaran para contemplar el eclipse regresen algún día a esos mismos lugares para ver la Vía Láctea, una lluvia de meteoros o simplemente un cielo estrellado". ¿Y ahora qué? La selección española de fútbol tiene que esperar cuatro años para volver a jugar un Mundial, pero la liga del cielo no da tregua. El 2 de agosto de 2027, otro eclipse total cruzará España. La franja atravesará el estrecho de Gibraltar de oeste a este y cubrirá el extremo sur de la península y el norte de África, incluyendo ciudades como Cádiz, Málaga, Ceuta y Melilla. Tendrá lugar durante la mañana, y la máxima duración de la totalidad corresponderá a Ceuta con 4 minutos y 48 segundos. El 26 de enero de 2028 se producirá el último eclipse de esta triada. Será anular y su franja cruzará la península de sudoeste a noreste justo antes de la puesta de Sol, incluyendo ciudades como Sevilla, Málaga, Murcia y Valencia. Tres ocasiones para demostrar que el fervor colectivo no es sólo propiedad del fútbol.