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Expansión ·

El petróleo cae un 6% por los avances en las negociaciones con Irán para acabar con la guerra

Resumen

Apenas unas horas antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, el presidente Donald Trump y el Partido Republicano han recibido un balón de oxígeno que, no por muy buscado, resulta menos sorprendente. Irán planteó este lunes la posibilidad de “reabrir el estrecho de Ormuz en dos días” y retomar las negociaciones sobre el final de la guerra, siempre que Washington se pliegue a unas condiciones “razonables y lógicas”. “La pelota está en el campo de Estados Unidos”, ha señalado el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei. Con ello, el precio del petróleo ha caído un 7,63%, hasta los 104,77 dólares por barril, si bien las posibilidades de que Estados Unidos rechace las exigencias o haga descarrilar las negociaciones una vez pasados los comicios son muy elevadas.

Apenas unas horas antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, el presidente Donald Trump y el Partido Republicano han recibido un balón de oxígeno que, no por muy buscado, resulta menos sorprendente. Irán planteó este lunes la posibilidad de “reabrir el estrecho de Ormuz en dos días” y retomar las negociaciones sobre el final de la guerra, siempre que Washington se pliegue a unas condiciones “razonables y lógicas”.  “La pelota está en el campo de Estados Unidos”, ha señalado el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei. Con ello, el precio del petróleo ha caído un 7,63%, hasta los 104,77 dólares por barril, si bien las posibilidades de que Estados Unidos rechace las exigencias o haga descarrilar las negociaciones una vez pasados los comicios son muy elevadas. “Si se aceptan y cumplen las demandas legítimas de Irán, existe la posibilidad de que todo el plan se ponga en práctica en un plazo de dos días, se restablezca la seguridad en el estrecho de Ormuz y comience el proceso de negociaciones”, ha señalado Bagaei, en una rueda de prensa en Teherán. Con todo, ha añadido que el resultado del proceso “depende por completo de la voluntad y la decisión de Washington”. “La pelota está en el campo de Estados Unidos porque nuestras exigencias han sido expresadas de manera muy clara y transparente” y son, en su opinión, “razonables y lógicas”. La gran prioridad para Teherán es que Estados Unidos levante el bloqueo que ha impuesto a puertos y buques iraníes. Además, la República Islámica reclama también que las negociaciones de paz apunten al final del conflicto “en todos los frentes”, incluyendo Líbano, donde Israel combate al grupo terrorista Hezbolá, aliados de la República Islámica.  Además, el gobierno persa también reclama el descongelamiento de sus activos en terceros países, el levantamiento de las sanciones a la exportación de petróleo y otras industrias y el reconocimiento del control de Ormuz por parte de Irán y de Omán, lo que abriría la puerta al cobro de peajes por el tránsito de buques por esta vía, algo contrario al derecho internacional, pero que Teherán trata de revestir como la prestación de servicios de seguridad a las navieras. Irán y Estados Unidos han intensificado los esfuerzos diplomáticos en las últimas semanas para poner fin a la guerra, después de que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, enviara la semana pasada una carta al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Mohsen Rezaei, para retomar las negociaciones.  De hecho, el crudo ha presentado una tendencia bajista toda la jornada, pero las caídas se han acelerado poco antes de las 15:00 horas, cuando la agencia de noticias iraní IRNA ha citado al presidente iraní, Masoud Pezeshkian, diciendo que el líder supremo del país, el ayatolá Jameneí, ha facultado al Gobierno civil para negociar el fin del conflicto. A lo largo del día, el precio del petróleo ha cotizado con caídas porque el Gobierno de Donald Trump se muestra ahora más reticente a lanzar una nueva oleada de ataques contra Irán. De hecho, el líder republicano ha llamado al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, para transmitirle su intención de que las conversaciones sigan su curso. En una misma línea se ha pronunciado el secretario de Estado, Marco Rubio, que ha subrayado que el presidente "no ha tomado una decisión", pero aboga "por la vía diplomática". “Lo que el presidente les transmite es una confianza absoluta en que, si tuviéramos que recurrir a la vía militar, tendríamos la capacidad de hacerlo, y realmente contamos con todo lo necesario para lograrlo”, ha declarado Rubio. “Pero preferiríamos hacerlo pacíficamente”. Por su parte, Teherán envió una delegación a Doha este fin de semana, ya que Catar está facilitando el intercambio de mensajes entre ambos países.  Sin embargo, al mismo tiempo, el presidente Trump ha elevado el tono beligerante contra Irán. De hecho, el republicano amenazó el domingo con lanzar nuevos ataques contra Irán durante un mitin en Iowa, y habría mantenido conversaciones con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, sobre la posibilidad de reanudar los bombardeos contra el país persa, si bien le habría pedido contención a la espera de ver la evolución de las negociaciones. Por todo ello, el petróleo cae este lunes con fuerza, si bien la cotización todavía da una amplia probabilidad de que la guerra en Irán se mantenga, debido a la exigencia de Irán de cobrar un peaje a los buques que crucen el Estrecho, algo que manifestaría la posición de debilidad de Estados Unidos en las negociaciones.  A pesar de las caídas de hoy, los precios todavía siguen un 46% por encima de los niveles previos al estallido de la última fase del conflicto, en agosto. Por su parte, el gas TTF, que marca el precio de entrada en Europa por el hub holandés, se ha hundido un 9,6%, hasta los 94 euros por megavatio-hora, pero su precio duplica con creces las cifras en las que se movía en junio, cuando se reabrió Ormuz. La consecución de un acuerdo supondría un alivio para el mercado energético mundial, cuyos precios se han visto tensionados por el cierre del estrecho de Ormuz, por donde transitaba el 20% del petróleo a escala mundial. Esto ha provocado que su cotización acumule una escalada del 74% en lo que va de año, a pesar de los descensos registrados hoy. Desde Julius Baer, no obstante, subrayaban la semana pasada que las exportaciones de petróleo de la región del Golfo han recuperado recientemente los niveles anteriores al comienzo de la guerra entre Estados Unidos e Irán, lo que debilita la justificación económica de unos precios tan elevados. "Si la situación geopolítica permanece relativamente estable, el petróleo podría retroceder por debajo de los 100 dólares y aproximarse nuevamente al intervalo de 80-90 dólares por barril", apunta Yves Bonzon, director de Inversiones de la firma. Por su parte, Tim Waterer, analista jefe de mercado de KCM Trade, advertía de que "las persistentes esperanzas de algún tipo de progreso diplomático, sumadas a la ausencia de una escalada militar significativa durante el fin de semana, han atenuado la presión inmediata sobre los precios por el momento".