El Gobierno vuelve a aplazar los Presupuestos con la excusa de Irán
ResumenUn nuevo aplazamiento y ya van cuatro en menos de un año. El Gobierno renuncia al horizonte de aprobar los Presupuestos Generales del Estado en el «primer trimestre» de 2026, como se había comprometido, aferrándose a la guerra en Irán como excusa. es el decreto ley» , señalan en el Ejecutivo como argumento dilatorio. Aunque en privado la vocación y el «deseo» sigue siendo aprobarlos en el Consejo de Ministros antes de que acabe el presente mes de marzo, lo cierto es que la realidad va tomando cuerpo y el calendario se agota.
Un nuevo aplazamiento y ya van cuatro en menos de un año. El Gobierno renuncia al horizonte de aprobar los Presupuestos Generales del Estado en el «primer trimestre» de 2026, como se había comprometido, aferrándose a la guerra en Irán como excusa. «Nuestra prioridad ... es el decreto ley» , señalan en el Ejecutivo como argumento dilatorio. Aunque en privado la vocación y el «deseo» sigue siendo aprobarlos en el Consejo de Ministros antes de que acabe el presente mes de marzo, lo cierto es que la realidad va tomando cuerpo y el calendario se agota. Apenas quedan dos semanas para dar salida a las cuentas públicas y en el Gabinete ya llevaban días abonando el terreno para volver a incumplir los plazos que ellos mismos se habían impuesto. Lo cierto es que en Moncloa los daban ya por perdidos, tal como publicó este diario , y reconocían que «no existían las condiciones para aprobarlos». En la actualidad, ni siquiera cuentan con uno de los apoyos habituales, el de ERC, sumado a la volatilidad de un Junts con el que oficialmente «no se negocia». Fue la propia ministra de Hacienda, María Jesús Montero, la que hizo saltar la liebre durante la sesión de control al Gobierno. En una respuesta parlamentaria a Miguel Tellado, la vicepresidenta primera recuperó la retórica en defensa de la constitucionalidad de la prórroga presupuestaria y abandonó el horizonte comprometido del «primer trimestre» para darse un margen más amplio. «El Ejecutivo continúa trabajando para traer unos Presupuestos durante este año », sentenció. Esta aseveración fue contextualizada después por fuentes gubernamentales que reconocieron a este diario que, si bien la «intención» sigue siendo aprobarlos «cuanto antes», «ahora es más importante el real decreto -sobre la guerra de Irán- que los Presupuestos» . En el calendario del Ejecutivo tiene también un impacto innegable el ciclo electoral. Montero será la candidata del PSOE en Andalucía y dejará el Gobierno cuando Juanma Moreno convoque las elecciones. La previsión con la que también trabajan en su entorno es que las urnas puedan fijarse para el 31 de mayo, lo que obligaría a la vicepresidenta primera a dejar sus atribuciones como titular de Hacienda a la vuelta de Semana Santa. Noticia relacionada general No No «Estamos jodidos, esto es ingobernable»: Moncloa colapsa tras la última estocada de Junts Ainhoa MartínezMontero siempre ha mostrado su voluntad de presentar las cuentas, aunque asumía que su defensa en el Parlamento recaería ya en su sucesor al frente de la cartera, pero ahora, de nuevo, esta previsión ha saltado por los aires, con un contexto internacional que sirve de coartada para seguir dilatando un movimiento de alto riesgo político. En Moncloa han ido modulando su estrategia sobre la presentación de los Presupuestos, tanto para el ejercicio de 2024 y 2025 se optó por no llegar si quiera a aprobarlos ante la falta de apoyos, sin embargo, Sánchez se comprometió a cambiar esta dinámica en 2026 y llevarlos al Congreso. Las cuentas operaban como una suerte de programa electoral , un compendio de las políticas progresistas que el Ejecutivo pondría en marcha de tener los apoyos suficientes, al tiempo que se retrataba a quienes se opusieran si estas acababan naufragando.Aunque el presidente siempre ha sostenido que su fracaso no tendría consecuencias, en forma de adelanto electoral, lo cierto es que internamente en el Gobierno no ocultan que una derrota de tal magnitud «tendría consecuencias». Los Presupuestos son la clave de bóveda de la obra legislativa de un ejecutivo y verlos tumbados sería un golpe muy difícil de digerir. El calendario se ha ido modificando sobre la marcha. Sánchez se comprometió a presentarlos y a hacerlo antes de acabar el ya liquidado año pasado. No cumplió . Ahora, apurado ya el mes de marzo, en Moncloa retrasan la expectativa de aprobarlos en Consejo de Ministros en el primer trimestre, a la espera de cerrar «algún apoyo más». Internamente ya se había tomando conciencia de la dificultad y se abonaba el terreno para volver a superar las previsiones fijadas. «Estamos valorando la situación a cada minuto y en este minuto es difícil que salgan», apuntaban fuentes gubernamentales.«Juego de equilibrios»La realidad es que el Gobierno ha dejado en un segundo plano la negociación presupuestaria para centrarse en granjearse el apoyo suficiente para la votación a la que el próximo jueves 26 someterá el primer paquete de medidas contra la guerra de Irán. En Moncloa reconocen que están inmersos en un «juego de equilibrios» para tratar de conciliar todos los intereses posibles, porque no pueden permitirse otra derrota como las que han sufrido a cuenta del escudo social. De este modo, la prioridad es armar un texto lo más blanco y «honesto» posible, de manera que no se cargue de argumentos a los partidos de la oposición, específicamente a Junts, para que se opongan. Así, se descarta incluir cualquier medida relacionada con la vivienda que genere anticuerpos en el partido de Carles Puigdemont, que ha virado desde que en el contexto de la pandemia y la guerra en Ucrania avalara el tope de los alquileres al 2%. En este sentido, en Moncloa también han cambiado su manera de operar en la negociación con los grupos. Esta vez buscarán tener cerrados los apoyos antes de llevar el decreto ley al Congreso, algo que no siempre ocurre. «Hay que andar con pies de plomo», dicen sobre los posconvergentes, que si bien parecen proclives al apoyo, después emergen las «estrategias políticas» que pueden dar al traste con la votación.