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Zapatero revienta la estrategia de Sánchez de fin de legislatura

Resumen

A lo sumo adelanta la estrategia a un mes vista , consciente de que la agenda judicial irrumpe, condiciona y eclipsa la gestión política con demasiada asiduidad. Y esto obliga a ir recomponiendo, recalibrando ... Sin embargo, Pedro Sánchez sí tenía un plan. Una hoja de ruta para lo que resta de legislatura, con destino 2027, que ha saltado por los aires.

Hace tiempo que el Gobierno vive al día. A la semana. A lo sumo adelanta la estrategia a un mes vista , consciente de que la agenda judicial irrumpe, condiciona y eclipsa la gestión política con demasiada asiduidad. Y esto obliga a ir recomponiendo, recalibrando ... cada paso. Sin embargo, Pedro Sánchez sí tenía un plan. Una hoja de ruta para lo que resta de legislatura, con destino 2027, que ha saltado por los aires. La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero ha reventado cualquier táctica y en Moncloa temen que no haya margen de maniobra. Aunque en público traten de aparentar «tranquilidad», en privado la preocupación es evidente. En primer término porque no saben el alcance real del caso ni si alguna derivada acabará poniendo el foco en el Consejo de Ministros. No fue casual que la semana pasada fuentes gubernamentales se ocuparan de trasladar datos concretos sobre el rescate de Plus Ultra —algo que, hasta ahora, no se habían visto en la necesidad de hacer— para demostrar que todo se había desarrollado correctamente. En segunda instancia, porque, aunque no lo quieran reconocer, saben que la investigación contra el expresidente del Gobierno, más allá del recorrido judicial, tiene ya un efecto demoledor a nivel político. Del que es difícil reponerse.En Moncloa habían diseñado un plan a medio plazo para consumar la opa hostil a su izquierda y emprender un giro al centro que les permitiera ensanchar su base electoral. Una estrategia dirigida a lograr una polarización que les garantizara la reagrupación del voto progresista en torno a las siglas del PSOE y, más concretamente, de la persona de Sánchez. Con la guerra de Irán como telón de fondo y vendiendo una imagen de estabilidad, enfocada en la gestión económica, el Ejecutivo pretendía seguir ampliando sus expectativas en las urnas. Los estrategas socialistas tenían un objetivo reconocido: disputarle al PP la primera plaza, a través de un debilitamiento progresivo de Alberto Núñez Feijóo por la pujanza de Vox. Esto, desde una posición hegemónica en la izquierda, tras el vaciamiento de Sumar.Noticia relacionada general No No Sánchez culmina la opa a su izquierda e inicia el giro hacia el centro Ainhoa MartínezSin embargo, las fuentes socialistas consultadas temen que esto sea ya una quimera, hasta como mera aspiración. El golpe sufrido por la imputación de Zapatero tiene un efecto corrosivo en todo el espectro progresista, para quien ejercía de faro moral de la izquierda. En un primer impulso, desde las terminales socialistas se buscó jalear la teoría del 'lawfare' para tratar de mantener prietas las filas, azuzando el sentimiento de persecución judicial que tiene buena entrada entre el electorado. Sin embargo, horas después, leído el auto y a la luz de los primeros informes de la UDEF fueron surgiendo las primeras deserciones de esta tesis, incluso entre los socios del Gobierno.MÁS INFORMACIÓN noticia Si La UDEF incautó lingotes, relojes de lujo y joyas en la finca de un investigado noticia Si Sumar no romperá con el PSOE porque lo que hay sobre Zapatero «no da» para disolver el Ejecutivo noticia Si La trama también buscó negocios con minas de oro, petróleo y níquel noticia Si El amigo de Zapatero tenía notas sobre la liberación de presos y operativas del CNI en Venezuela noticia Si Puigdemont se une al PNV y aprieta al PSOE por el escándaloSánchez intenta mantener la normalidad. Este lunes participó en la presentación del Plan social para el clima, dotado con 9.000 millones de euros, y hoy viaja a Roma donde se reunirá el miércoles en audiencia con el Papa en el Vaticano. Nada de lo que haga tendrá impacto más allá de su reacción ante el devenir de la investigación judicial. En Moncloa, a la espera de un repaso exhaustivo del sumario judicial, no se han movido un milímetro de su posición inicial. La de hace una semana. Siguen manteniendo su confianza en la inocencia de Zapatero y arguyendo que no hay prueba documental que le apunte directamente. Mientras, desde el partido, algunos cargos ya advierten de que convendría ir marcando distancias. «Esto solo acaba de empezar» , alertan.