← Volver
Expansión ·

Volotea ultima una reestructuración completa tras sufrir un impacto de 150 millones por Irán

Resumen

Volotea ultima una reestructuración completa del negocio obligada por el impacto de la guerra de Irán, que ha disparado el coste del combustible. La compañía, que está trabajando para garantizar su continuidad, recortará su capacidad, ampliará capital y renegociará su deuda en un proceso que espera culminar en diciembre. "Nos vemos obligados, no hay alternativa", explican las fuentes consultadas por EXPANSIÓN, que cifran en unos 150 millones de euros el mayor coste del combustible respecto de la cifra presupuestada inicialmente. La aerolínea, dirigida por Carlos Muñoz, se ha quedado desprotegida ante el alza del petróleo, uno de los principales costes para todas las aerolíneas (más aún en las de bajo coste), ya que tenía coberturas para el 50% o el 60% de sus necesidades de combustible, y estas son todavía inferiores para 2027.

Volotea ultima una reestructuración completa del negocio obligada por el impacto de la guerra de Irán, que ha disparado el coste del combustible. La compañía, que está trabajando para garantizar su continuidad, recortará su capacidad, ampliará capital y renegociará su deuda en un proceso que espera culminar en diciembre. "Nos vemos obligados, no hay alternativa", explican las fuentes consultadas por EXPANSIÓN, que cifran en unos 150 millones de euros el mayor coste del combustible respecto de la cifra presupuestada inicialmente. La aerolínea, dirigida por Carlos Muñoz, se ha quedado desprotegida ante el alza del petróleo, uno de los principales costes para todas las aerolíneas (más aún en las de bajo coste), ya que tenía coberturas para el 50% o el 60% de sus necesidades de combustible, y estas son todavía inferiores para 2027. Volotea llegó a introducir una tasa de hasta 14 euros por vuelo y pasajero en concepto de combustible, que finalmente retiró y que está siendo investigada por Consumo en España y las autoridades de Italia. En 2025, facturó 817,9 millones (+1%) y perdió 64,3 millones (+147%). Su resultado operativo fue de 47,3 millones (+41%). Al cierre del año pasado, se encontraba en causa de disolución a efectos mercantiles, aunque existe una moratoria. La consecuencia del plan que tiene sobre la mesa es que la compañía reducirá entre un 20% y un 25% su actividad. De los 44 aviones con los que tenía previsto operar este verano (la cifra se redujo a 41 por el alza del petróleo, según explicaba en su última memoria), pasará a una horquilla de entre 30 y 35 unidades. Además, despedirá a unas 50 personas en las oficinas de Barcelona, donde tiene la sede operativa. En paralelo, el grupo negocia una reestructuración de su deuda a largo plazo junto con una ampliación de capital, con el objetivo de garantizar su viabilidad. Las fuentes consultadas no han explicado ninguno de los dos importes, pero aseguran, sobre el primer caso, que es "muy importante", e incluye a la Sepi, a la banca y los lessors (empresas de alquiler de aviones, con las que tenía pendientes, al cierre de 2025, 156,2 millones en contratos no aplazables). En esencia, se reducirán cantidades y se alargarán plazos, aunque se desconoce el detalle. En la memoria de 2025, Volotea había informado de un acuerdo con sus acreedores para el retraso en el pago de intereses y capital por 49,3 millones de euros a 2028. En la ampliación de capital, está previsto que participen los socios fundadores y directivos, que a través de Alaeo tienen en torno a un 15%. "Aegean podría hacerlo, pero todavía no ha tomado la decisión y, en todo caso, su posición final no será mayoritaria", agregan las fuentes en relación a la aerolínea griega, que el pasado marzo escaló a un 23% tras culminar una ampliación previa. También se espera que lo haga PAR Capital. Además, Volotea sigue "dialogando" con la banca en relación a la obtención de 25 millones de euros para mejorar su liquidez.