Martínez reactivó tres sociedades clave en la trama de Plus Ultra en los meses del rescate
ResumenEl empresario Julio Martínez Martínez, investigado por la Audiencia Nacional como uno de los actores fundamentales de la trama que, supuestamente, se lucró con el rescate público de Plus Ultra y en la que está involucrado el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, reactivó varias sociedades de su propiedad durante los meses clave de la concesión del crédito de 53 millones que aseguró la supervivencia de la aerolínea. Empresas que, según el auto judicial firmado por el juez José Luis Calama, tuvieron un papel “central” en la canalización de los fondos que habrían percibido los principales imputados, entre los que destaca Zapatero, al que atribuye el presunto delito de tráfico de influencias. A este le adjudica un papel de “liderazgo estratégico” en la estructura creada para influir ante las autoridades en la obtención del rescate. La investigación, liderada por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), explica que el “complejo” entramado societario creado a tal efecto se apoya en nueve empresas principales a través de las que se canalizaban los fondos la red.
El empresario Julio Martínez Martínez, investigado por la Audiencia Nacional como uno de los actores fundamentales de la trama que, supuestamente, se lucró con el rescate público de Plus Ultra y en la que está involucrado el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, reactivó varias sociedades de su propiedad durante los meses clave de la concesión del crédito de 53 millones que aseguró la supervivencia de la aerolínea. Empresas que, según el auto judicial firmado por el juez José Luis Calama, tuvieron un papel “central” en la canalización de los fondos que habrían percibido los principales imputados, entre los que destaca Zapatero, al que atribuye el presunto delito de tráfico de influencias. A este le adjudica un papel de “liderazgo estratégico” en la estructura creada para influir ante las autoridades en la obtención del rescate. La investigación, liderada por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), explica que el “complejo” entramado societario creado a tal efecto se apoya en nueve empresas principales a través de las que se canalizaban los fondos la red. De ellas, cinco estaban controladas por Julio Martínez: Análisis Relevante, Idella Consulenza Strategica, IOT Domotic Europe, Voli Analítica y Afitta SL. Estas tres últimas experimentaron modificaciones societarias relevantes durante los meses clave en los que Plus Ultra obtuvo el préstamo del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE), dependiente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). Como puede comprobarse en el Boletín Oficial del Registro Mercantil, Julio Martínez fue designado administrador único de Voli Analítica el 17 de marzo de ese año, una semana después de que el Consejo de Ministros aprobase el rescate de Plus Ultra. Desde la constitución de esta sociedad, en abril de 2018, era su hermano, Manuel Martínez, el que constaba como administrador. No fue el único cambio. En esa misma fecha, Voli Analítica plasmó una profunda modificación de sus estatutos, incluyendo el cambio de su denominación social [antes era Rentas Litoral SL], y de su objeto social: de ser una empresa dedicada al ámbito inmobiliario, pasó a dedicarse a “la intermediación en el transporte aéreo de mercancías y personas, actuando como bróker de vuelos comerciales, de cargas, de pasaje y de aviación en general”, además de prestar “servicios de intermediación”. Su principal cliente era, precisamente, Plus Ultra. El auto del juez Calama destaca que Voli Analítica tenía un “papel relevante” en la canalización directa de fondos que percibía de la aerolínea, así como en su posterior circulación a través de sociedades interpuestas. Los investigadores ponen en duda que los importes que facturaba a Plus Ultra se correspondiesen con una actividad real, al no tener empleados o por “la falta de correspondencia plena entre facturación y cobros”. Esta empresa pasó de no tener ingresos en 2019 ni en 2020 a ingresar 71.895 euros en 2021, cifra que bajó a 27.270 en el año siguiente, según las cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil. En 2022, los estados financieros registran una salida, en forma de “otros gastos de explotación”, de 68.613 euros. El auto identifica que esta empresa recibió en sus cuentas bancarias hasta 120.000 euros de Plus Ultra. Voli Analítica no fue la única sociedad del conglomerado controlado por Martínez que modificó su denominación o su objeto social en las fechas clave del rescate. El 18 de febrero de 2021, tres semanas antes de su aprobación, Martínez renombró la sociedad Aplicaciones Portuarias SL a IOT Domotic Europe. Además, su actividad social se amplió a la “compraventa de equipos informáticos”. El juez Calama adjudica a esta empresa “un papel esencial” dentro del circuito de circulación de fondos, “actuando como receptora final de los mismos y como instrumento para la formalización aparente de operaciones carentes de causa económica real”. IOT Domotic, al igual que Voli Analítica, dio un fuerte salto en sus ingresos en 2021: pasó de facturar menos de 5.000 euros en el año anterior, a 68.000, cifra que descendió a 22.800 euros un año después. En este caso, la investigación señala que los contratos hallados son posteriores a los pagos detectados, que según el auto ascendieron a 127.000 euros. La tercera empresa del perímetro de Julio Martínez que se reactivó en las fechas clave del rescate de Plus Ultra fue Afitta SL. Esta, que no presenta cuentas desde 2019, y cuyo administrador único era Manuel Martínez desde 2011, designó como tal a Julio Martínez en mayo de 2021, cesando del cargo a su hermano. De esta empresa, el auto dice que actuaba como titular “meramente formal” en determinadas operaciones, y la relaciona con la elaboración de facturas mediante la adaptación de fechas y conceptos, “con la finalidad de otorgar soporte documental y cobertura formal a los pagos y facilitar la canalización de los fondos”. El papel en la trama de las empresas de Julio Martínez, al que Rodríguez Zapatero definió como “amigo” ante la comisión de investigación del caso Koldo en el Senado, no acaba aquí. El juez otorga un papel crucial a Idella Consulenza Strategica, de la que también era administrador único, al actuar “como eje societario” de la estructura. Desde esta, dice la investigación, se derivarían al extranjero los fondos que cobraba de Plus Ultra, 530.000 euros por un contrato suscrito con la aerolínea. Además, la sitúa como matriz de las entidades creadas en Dubái para el cobro de comisiones. Idella “habría sido utilizada como vehículo central para articular una estructura destinada a ocultar o desplazar el eventual pago pactado con Plus Ultra hacia cuentas bancarias en territorio extranjero”, dice el auto. Esta sociedad, constituida en junio de 2018, nunca ha depositado cuentas ni ha registrado modificación alguna en su composición desde entonces. De todas las empresas de Martínez Martínez, la principal es Análisis Relevante. Una consultora de la que Rodríguez Zapatero reconoció cobros por la realización de informes escritos y orales. La Audiencia Nacional eleva esa relación al cobro de casi 2 millones de euros en comisiones pagadas por esta empresa por la intermediación del expresidente en el rescate de Plus Ultra, o para la compraventa de petróleo en Venezuela. Análisis Relevante, creada en 2020, facturó desde su creación y hasta 2023 un total de 650.222 euros, según sus cuentas. El juez Calama eleva los cobros al entorno del millón de euros, facturados, además de a Plus Ultra, a otras empresas de la trama, como Softgestor o Inteligencia Prospectiva. Julio Martínez, explica el auto, ha llegado a constar en 39 sociedades mercantiles, de las que 20 están hoy inactivas.