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El Mundo ·

La revelación de Adelante Andalucía: la izquierda andaluza de moda aspira al 'sorpasso' y amenaza la refundación de Sumar

Resumen

Las urnas de Andalucía someten a la izquierda alternativa al PSOE a su examen más difícil antes de la llegada de las generales. Miden, por un lado, el proceso de refundación en el que se encuentra este espacio político, inmerso en el relevo de Sumar y de Yolanda Díaz y con un debate profundo sobre cómo conseguir la unidad. Por otro lado, esas urnas dictan veredicto sobre cómo prefieren que sea la relación con el PSOE. Hay una propuesta clara que abandera gobernar con los socialistas, como hace en el Ejecutivo central, que es Por Andalucía; y hay otra, que es Adelante Andalucía, que reniega de los gobiernos de coalición y que reivindica una colaboración distanciada y más exigente, que ate en corto al PSOE y negocie votación a votación.

Las urnas de Andalucía someten a la izquierda alternativa al PSOE a su examen más difícil antes de la llegada de las generales. Miden, por un lado, el proceso de refundación en el que se encuentra este espacio político, inmerso en el relevo de Sumar y de Yolanda Díaz y con un debate profundo sobre cómo conseguir la unidad. Por otro lado, esas urnas dictan veredicto sobre cómo prefieren que sea la relación con el PSOE. Hay una propuesta clara que abandera gobernar con los socialistas, como hace en el Ejecutivo central, que es Por Andalucía; y hay otra, que es Adelante Andalucía, que reniega de los gobiernos de coalición y que reivindica una colaboración distanciada y más exigente, que ate en corto al PSOE y negocie votación a votación. El resultado de este domingo arrojará, pues, respuestas muy importantes en cada uno de estos dos frentes. Y veremos si también arrastrará consecuencias. Porque Andalucía no es un lugar cualquiera para la izquierda. Es un enclave simbólico y con peso que marca tendencias. En estas elecciones hay un PSOE que sigue desangrándose en votos y tanto Por Andalucía como Adelante Andalucía compiten por postularse como la principal alternativa a ese desencanto. A priori, Por Andalucía, es decir, la coalición que lidera IU y de la que forman parte Sumar, Podemos y otros partidos andaluces, está llamada a recoger una gran parte de esa desafección. Sin embargo, Adelante Andalucía es la gran sorpresa del 17-M. Ha cogido carrerilla durante la campaña electoral y su crecimiento es tal que hay una amenaza real de sorpasso a Por Andalucía. Las encuestas de la última semana y los trackings que se manejan estos días internamente en algunos partidos apuntan a que este duelo está bastante ajustado y se dirime en un puñado de votos. El escenario de que Adelante Andalucía saque más votos y escaños que Por Andalucía baquetearía con fuerza al proyecto de refundación de la izquierda, puesto que la candidatura la lidera IU, uno de los motores de esa alianza, y la encabeza Antonio Maíllo, que es el líder nacional de esta formación. Un resultado corto o por debajo de las expectativas generaría muchas dudas cuando la idea es anunciar «antes de verano» pasos importantes de la coalición que sustituirá a Sumar. Puede ser el nuevo nombre e, incluso, la persona que asumirá el liderazgo de un espacio huérfano con la marcha de Yolanda Díaz. El candidato de Adelante Andalucía, José Ignacio García, ayer en SevillaJosé LópezEuropa Press Es cierto que las elecciones andaluzas tienen, como es lógico, un componente autonómico marcado que influye en sus resultados, pero una fuerte irrupción de Adelante Andalucía dejaría una nueva constatación de que el espacio de la izquierda alternativa se está atomizando como nunca antes. Y que lo que en su día se concentró en una fuerza nacional, antes IU y luego Podemos, se ha dispersado en las llamadas «izquierdas territorializadas». Es decir, partidos de corte autonómico que son la gran referencia del espacio en sus comunidades. Por tanto, todo lo que se quiera construir a la izquierda del PSOE implica hacer un puzle. O sea, juntar a Más Madrid, Comunes, Compromís, Chunta, Més, ¿Adelante Andalucía?... Y con IU y Sumar como fuerzas nacionales pero un papel testimonial en las autonomías. La resistencia de la candidatura de Maíllo y su ambición de mejorar resultados -parte de cinco escaños- determinará la capacidad de IU para pilotar ese nuevo proceso de refundación. Las andaluzas están siendo el laboratorio de la unidad que se busca en el Estado. Podemos está dentro de la candidatura, aunque a regañadientes y con mala cara. Quizá más que facilitar las cosas, esta conllevanza amenaza con dificultar un futuro pacto. Por lo pronto, la dirección morada espera con el cuchillo entre los dientes un mal resultado para echarse al cuello de sus hoy aliados pero el lunes, de nuevo, rivales. En Adelante reina la ilusión. El candidato, José Ignacio García, ha hecho una campaña fresca y efectiva. Apunta a que será la gran sorpresa y que su pujanza no podrá ser ignorada en la refundación que viene. Tampoco los motivos de su empuje. Bebe en gran parte de la decepción y la frustración del votante de izquierdas con el Gobierno de Pedro Sánchez. Ya sea por la falta de medidas en vivienda o por el empeoramiento de las condiciones de vida. Es un voto protesta de la izquierda contra el Gobierno y un aviso a Sumar de quienes no quieren una izquierda subyugada al PSOE.