Grupos de encapuchados causan destrozos en Barcelona emulando los disturbios de París
ResumenEmulando las escenas de los disturbios de París, centenares de jóvenes, unos 500 en el momento álgido de los disturbios, han convertido esta tarde y noche el centro de Barcelona en un campo de batalla, con barricadas ardiendo, más de una veintena de comercios saqueados ... y casi 130 detenidos, más de la mitad de los cuales, menores de edad. Decenas de dotaciones de los Mossos d'Esquadra se tuvieron que emplear a fondo en los alrededores de plaza Cataluña de Barcelona para intentar controlar una violenta manifestación no autorizada.Se produjeron cargas para controlar a los convocados, muchos de ellos encapuchados y vestidos de negro, algunos de ellos armados con barras de hierro, en lo que fue una concentración con el propósito evidente de causar altercados. A través de Tik-Tok y de grupos cerrados de WhatsApp y Telegran se había convocado una marcha «contra el sistema», emulando las protestas de París y otras ciudades europeas.
Emulando las escenas de los disturbios de París, centenares de jóvenes, unos 500 en el momento álgido de los disturbios, han convertido esta tarde y noche el centro de Barcelona en un campo de batalla, con barricadas ardiendo, más de una veintena de comercios saqueados ... y casi 130 detenidos, más de la mitad de los cuales, menores de edad. Decenas de dotaciones de los Mossos d'Esquadra se tuvieron que emplear a fondo en los alrededores de plaza Cataluña de Barcelona para intentar controlar una violenta manifestación no autorizada.Se produjeron cargas para controlar a los convocados, muchos de ellos encapuchados y vestidos de negro, algunos de ellos armados con barras de hierro, en lo que fue una concentración con el propósito evidente de causar altercados. A través de Tik-Tok y de grupos cerrados de WhatsApp y Telegran se había convocado una marcha «contra el sistema», emulando las protestas de París y otras ciudades europeas. Los Mossos informaron de que la marcha no había sido comunicada, y aunque los convocantes aludían a supuestas reivindicaciones estudiantiles, las consignas dadas, alentando a violentar comercios o acudir vestido de negro, por ejemplo, vendría a confirmar el verdadero propósito. La consejera de Interior, Núria Parlon, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, comparecieron sobre las 23 horas cuando los disturbios ya estaban casi sofocados, para informar de que se había producido el saqueo de comercios y numerosas detenciones en una concentración, resaltaron, no equiparable con ninguna otra marcha reivindicativa que acaba en incidentes. Se trató de una convocatoria, insistieron, realizada con el propósito de causar disturbios.Esta mañana, en el balance definitivo, las cifras han confirmado la magnitud de lo sucedido anoche. Los Mossos detuvieron a 128 personas: 122 hombres y 6 mujeres. El 56% de los cuales (72), menores, algunos de los cuales con apenas 14 años. De las personas detenidas, únicamente dos tenían antecedentes por desórdenes públicos, otras sí por otro tipo de infracciones: 18 mayores con antecedentes previos de otros hechos delictivos y siete menores también con antecedentes previos. Los Bomberos realizaron 33 asistencias por incendio, mientras que 14 agentes de los Mossos resultaron lesionados, cuatro de ellos graves. Se levantaron 68 actas administrativas por decomiso de armas blancas, espráis, pasamontañas, pirotecnia y piedras, entre otros. En el balance definitivo, que equipara la furia de anoche con los acontecimientos violentos de París, los Mossos han dado cuenta de 23 comercios vandalizados. En el dispositivo participaron casi 300 efectivos de las unidades Arro y Brimo de los Mossos y 125 agentes de la Guardia Urbana, que bregaron con una turba que trató de arrasar con todo. En los días previos, y al tener conocimiento de la convocatoria y su carácter previsiblemente violento, se habían retirado restos de obras y elementos arrojadizos. Pese a ello, el centro fue un campo de batalla. Parlon habló de «efecto espejo» con respecto a lo sucedido en Francia.Mossos sorprendidos por la violenciaEsta mañana, la comisaria jefa de los Mossos, Sílvia Catà, ha reconocido en Catalunya Ràdio que pese a tener información previa de la convocatoria y la posibilidad de incidentes, no se se esperaban la virulencia con que se actuó. No se trató de una marcha organizada, "no hay grupos criminales, si no que son personas individuales que se juntan, en este caso a través de TikTok: grupos de 3, de 5, de 10 personas". Los Mossos ya trabajan en coordinación con el resto de cuerpos policiales europeos para detectar si hay algún patrón similar de convocatoria que permita determinar un origen común.Entre los comercios asaltados, al menos uno de tecnología de grandes dimensiones en la Ronda Universidad. También locales de telefonía y ropa. Varios establecimientos de restauración fueron vandalizados. Otros comercios habían protegido y vaciado sus escaparates ante la previsión de altercados después de que la organización comercial Barna Centre enviase ayer un aviso a sus asociados en el que advertía de «un llamamiento realizado a través de diversos grupos cerrados de Telegram y WhatsApp para replicar las protestas de Francia en grandes ciudades como Barcelona, Madrid, Valencia, Alicante o Bilbao».Algunos de los activistas quemaron buena parte de las papeleras de la plaza y tiraron al suelo algunas de las motos aparcadas, mientras los furgones de los Mossos se movían en círculos alrededor de la zona y antidisturbios a pie ahuyentaban a los activistas. Varios centros comerciales cerraron sus puertas, con clientes en su interior, como el Corte Inglés de plaza Cataluña, o el Decathlon de la calle Canuda, esperando a que cesasen los altercados. Los accesos al Metro se cerraron y la estación de Plaza Cataluña de Rodalies quedó fuera de servicio y los trenes no pararon en ella.Saqueo de un comercio de tecnología, en una captura de una imagen de TV3 TVCLos establecimientos que sufrieron saqueos o intentos de asalto estaban comprendidos en una zona de altercados que alcanzó la Ronda de Sant Pere, Fontanella, plaza Cataluña, el Portal del Ángel y la parte comercial del barrio Gótico, como Canuda o Portaferrissa, una de las zonas de mayor concentración comercial de la capital catalana. Una de las paradas de flores que durante las obras de reforma de las Ramblas ha sido trasladada a plaza Cataluña ha sido saqueada.Como relató la periodista Anna Grau, los vecinos se movilizaron para intentar frenar a los saqueadores: «Los vecinos de Portaferrissa defienden el barrio en plan Dos de Mayo: arrojando baldes de agua a los vándalos y ladrones, gritando 'policía', haciendo sonar falsas sirenas policiales mientras esta no llega y tratando de volver a cerrar los comercios asaltados». En conversación con ABC, y tal y como se ve en el video grabado por ella misma, se puede apreciar como varios jóvenes se unen por los brazos para tratar de abrir a patadas una tienda de zapatillas deportivas en los bajos. Con la puerta medio reventada, la aparición de dos coches de la Guardia Urbana dispersa a los asaltantes. Fuentes conocedoras relataron que, con posterioridad, el comercio fue saqueado.En otro video, en esta caso facilitado por los Mossos, se ve a agentes de paisano apostados ante un comercio que está siendo saqueado grabando a los asaltantes con sus móviles para poder identificarlos posteriormente. Uno de los saqueadores, al salir, trata de arrebatar el móvil a uno de los agentes. Fue detenido.Además, los violentos levantaron barricadas con pequeños contenedores, papeleras y motos, una de ellas en la confluencia de la calle Vergara con la plaza Cataluña, que fue incendiada. Los Bomberos tuvieron que actuar para sofocar el fuego entre escaramuzas de los manifestantes, que destrozaron varias marquesinas de paradas de autobús, semáforos y trataban de arrancar bicicletas de las paradas del sistema de alquiler público municipal. Generalitat y Ayuntamiento contabilizaron más de una treintena de «puntos de fuego».Mientras tanto, prosigue la acampada por la vivienda en la zona central de la plaza, con varios centenares de tiendas instaladas, aunque no se había visto afectada por las cargas.El jefe de filas del PP en Barcelona, Daniel Sirera, ha reclamado al alcalde Jaume Collboni que garantice la seguridad y se identifique a los violentos. El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha apuntado por su parte: «Comercios cerrados en Barcelona, líneas de trenes suspendidas y avisos de la policía para no acercarse a Plaza Cataluña. Nada nos distingue ya de la barbarie de otros disturbios en ciudades europeas».Un joven lanza una piedra contra los Mossos EFE / Alberto EstevezPor su parte, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha apuntado en X que «la violencia no tiene cabida en Cataluña. Nunca. Quiero agradecer el trabajo de los Mossos d'Esquadra para proteger a la ciudadanía y al comercio. Protestar es un derecho democrático. Agredir, intimidar o causar destrozos no lo es». «No hay ninguna causa que justifique la violencia. Quien protesta ejerce un derecho. Quien agrede o causa destrozos, lo vulnera. Y eso merece una condena rotunda. Nos aseguraremos de que quien la haga, la pague», ha añadido el presidente catalán.Los Mossos llamaron a la ciudadanía a no acercarse a la zona, a la vez que conminaban a los muchos turistas que a estas horas circulaban por el centro a alejarse de los disturbios. «No permitiremos que se vandalice la ciudad y se intimide a la gente», explicó el alcalde de Barcelona, que adelantó que el Ayuntamiento de Barcelona se personará judicialmente contra los causantes de los altercados, tanto contra los adultos detenidos como contra los responsables de los menores. «Esto tendrá consecuencias», explicó Collboni, que, junto a Parlon, precisó que no van a tolerarse más desmanes y que los cuerpos policiales actuarán con la contundencia que se requiera.