Vingegaard ya está entre los 8 grandes del ciclismo y desafía a Pogacar
ResumenJonas Vingegaard, que ya está entre los 8 grandes del ciclismo que han ganado la triple corona junto a Jacques Anquetil, Felice Gimondi, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Alberto Contador, Vincenzo Nibali y Chris Froome, mira ahora hacia París. Lo hace con el Giro en el bolsillo, con el Visma - Lease a Bike en plena ola de buenos resultados y con una idea que sobrevuela el Tour de Francia: discutir el mando de Tadej Pogacar, el rival que marca cualquier frontera. El danés ha elevado las expectativas del equipo neerlandés a base de hechos. Primero dejó su sello en la París-Niza y en la Volta a Catalunya.
Jonas Vingegaard, que ya está entre los 8 grandes del ciclismo que han ganado la triple corona junto a Jacques Anquetil, Felice Gimondi, Eddy Merckx, Bernard Hinault, Alberto Contador, Vincenzo Nibali y Chris Froome, mira ahora hacia París. Lo hace con el Giro en el bolsillo, con el Visma - Lease a Bike en plena ola de buenos resultados y con una idea que sobrevuela el Tour de Francia: discutir el mando de Tadej Pogacar, el rival que marca cualquier frontera. El danés ha elevado las expectativas del equipo neerlandés a base de hechos. Primero dejó su sello en la París-Niza y en la Volta a Catalunya. Después, la primavera terminó de empujar al Visma con triunfos de peso, como la París-Roubaix que Wout van Aert le ganó a Pogacar tras un duelo espectacular. En el Giro, Vingegaard fue patrón de principio a fin. Decidió la carrera en cinco etapas de montaña, siempre con ataques secos, de los que rompen el grupo y abren diferencias para no volver a mirar atrás. Tras la grave lesión de la Itzulia 2024, el danés ha recuperado su mejor versión: ataca, insiste y remata. Ganó sin agobios, casi sin rivales. Dejó a más de cinco minutos al austríaco Felix Gall y al australiano Jai Hindley, y en todos los finales en alto mejoró el récord de la subida. El último llegó en Piancavallo, donde paró el reloj en 36.13 minutos y rebajó los 36.20 de Marco Pantani en 1998. "Espero estar aún mejor en el Tour", proclama Vingegaard. El aviso pone más picante a una carrera que saldrá de Barcelona el 4 de julio. Allí el examen será otro. Pogacar aparece en el horizonte y obliga al líder del Visma a dar un punto más sobre el nivel que mostró en el Giro. "Para poder competir de tú a tú con Pogacar necesitas estar al máximo nivel. Este año he cambiado el plan de preparación, pero haber hecho el Giro era el paso justo que necesitaba", analiza Vingegaard. El bloque también llega reforzado. Para el Tour, el Visma espera acercarse al potencial del UAE de Pogacar con una formación de más calidad. En el Giro se llevó seis etapas, cinco con su líder, destapó al joven italiano Davide Piganzoli y recuperó para la causa a Sepp Kuss, ganador de la etapa reina. El asalto al maillot amarillo A poco más de un mes del Tour de Francia, el Visma quiere recuperar el mando en la carrera que Pogacar ha controlado con mano de hierro en las últimas temporadas. El esloveno busca su quinto título para ponerse a la altura de Anquetil, Merckx, Hinault e Indurain. Parar al torbellino Pogacar será una tarea enorme, pero Vingegaard y su equipo llegan con argumentos para buscar el tercer Tour del danés y ampliar el doblete de 2022 y 2023. "Pogacar es un rival duro, pero hemos mejorado como equipo". Junto a Paul Seixas, será el principal opositor al rey esloveno en una salida en Barcelona que ya ofrece a los aficionados un motivo para mirar julio con ilusión.