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El Mundo ·

Sophie y Shelby, de EEUU a Sevilla por amor a sus novios: "No hay nada como el Frenadol; mi madre no cocina y mi suegra hace una comida increíble"

Resumen

Si en España normalmente hace gracia escuchar a una persona extranjera entonar el español, la gracia se multiplica por tres cuando ese español sale por la boca de una americana que se dirige a los demás en andalú. Hay en Sevilla una comunidad creciente de guiris andaluzas que se enamoraron de "un niño", como ellas mismas dicen, y también de la ciudad, hasta el punto de que decidieron quedarse. Este es el caso de Sophie (25) y Shelby (28), dos americanas que llegaron a Sevilla para estudiar y terminaron convertidas en auténticas guiris andaluzas. Víctimas del Andalusian Crush y, por supuesto, de la Cruzcampo helada y el montadito de pringá, ninguna de las dos tenía previsto que aquella estancia tuviera un desenlace tan permanente.

Si en España normalmente hace gracia escuchar a una persona extranjera entonar el español, la gracia se multiplica por tres cuando ese español sale por la boca de una americana que se dirige a los demás en andalú. Hay en Sevilla una comunidad creciente de guiris andaluzas que se enamoraron de "un niño", como ellas mismas dicen, y también de la ciudad, hasta el punto de que decidieron quedarse. Este es el caso de Sophie (25) y Shelby (28), dos americanas que llegaron a Sevilla para estudiar y terminaron convertidas en auténticas guiris andaluzas. Víctimas del Andalusian Crush y, por supuesto, de la Cruzcampo helada y el montadito de pringá, ninguna de las dos tenía previsto que aquella estancia tuviera un desenlace tan permanente. La historia de Shelby llega este mismo mes al altar: se casa con su novio sevillano, Ignacio. Ella es de Maryland y vino a España en 2018 para estudiar un semestre. "Conocí a mi prometido la primera semana. Fuimos amigos unos meses y después empezamos a salir. En 2020 me mudé a Sevilla durante tres años. Después nos fuimos a Estados Unidos porque sabíamos que queríamos vivir en Sevilla pero también probar a vivir allí antes. El visado de mi novio terminó así que volvimos a Sevilla y ahora estamos aquí para siempre. Compramos un piso y nos casamos este mes", confiesa emocionada Shelby. Shelby, conocida en redes como @shelbyinsevilla, ha convertido su vida como americana en Sevilla en su profesión. Tiene 128.000 seguidores y comparte vídeos sobre el día a día de una "guiri andaluza". Para abrir boca, confiesa a este suplemento que entre sus sitios favoritos de Sevilla están las tabernas Zurbarán y Tabanco La Duquesa, además del típico "piripi" en Bodeguitas Antonio Romero. También responde a la pregunta sobre los estereotipos que tenía antes de aterrizar a España. "La verdad es que sabía muy poco sobre España antes de venir, así que no tenía muchos. Creo que imaginaba al típico español moreno, guapo y con mucho encanto. Y ahora me voy a casar con un sevillano, así que supongo que ese sí se cumplió", afirma. De la suegra española tampoco tiene queja. "Nuestras familias son bastante parecidas. Las dos son muy familiares, católicas y tienen valores similares. Nuestras madres incluso se parecen mucho. La gran diferencia es que mi madre no nos cocina y mi suegra hace una comida increíble. Además, me cuida muchísimo porque sabe que mi madre no está aquí. Tengo muchísima suerte con ella". Sophie también habla maravillas de su suegra. "Es una bendición de mujer. Es muy divertida como yo y me cuida como a una niña. Nos da muchísima comida y puedo decir que me ha tocado la lotería porque sé que hay muchas bromas aquí con lo de la suegra". Ella empezó a salir con Salva, su novio, poco después de llegar a Sevilla para pasar un semestre con un programa parecido al Erasmus pero para estadounidenses. Sophie es de Memphis, Tennessee y llegó a Sevilla en 2023. Volvió a Estados Unidos para terminar sus estudios y regresó a España, en concreto a Gran Canaria para trabajar en un colegio público en 2024. En 2025 pudo por fin mudarse a Sevilla y desde 2026 comparte casa con su novio. Ella no se dedica completamente a las redes sociales sino que lo compagina con ser asesora de Servicios Estudiantiles Internacionales. Su perfil, @sophiegrayinspain, tiene casi cien mil seguidores. Sophie ya estudiaba español en EEUU, pero al llegar a España se dio cuenta de que el español que hablaba no era como el que sí maneja ahora. Habla con la misma gracia que puede hacerlo una sevillana de cuna y de hecho le molesta que haya prejuicios entorno al acento andaluz. "Los andaluces tienen que pelear con el hecho de que la gente los percibe como flojos, no sé. La mayoría de los comentarios que recibo en redes por parte de haters me dicen que qué pena que hable el español con el acento andaluz. No pensaba que habría tantos prejuicios con una diferencia de acentos en un país tan pequeño comparado con el mío". Sophie defiende su parte "guiri" en lo relativo a, por ejemplo, caminar por la calle y desayunar a la vez. No entiende que se cene ligero cuando en su país la cena tiene mucha importancia y sí reconoce que algunos clichés estadounidenses sí se cumplen. "Sí que solemos tener una actitud de protagonismo. Somos como el sol y los demás giran alrededor. Deberíamos ser más humildes. También es verdad que la Geografía nos cuesta y algo que me pasa mucho es que me hablen de política. No me importa pero la gente asume que todos los estadounidenses somos trumpistas y no es así". Shelby, por su parte, también opina sobre eso. "Dicen que Estados Unidos no tiene cultura o gastronomía propia y no es verdad. Nueva Orleans tiene la comida cajún y criolla; Maine y Rhode Island tienen toda una cultura alrededor del marisco y la langosta; y otras partes del país tienen tradiciones completamente diferentes. Somos un país más joven, pero eso no significa que no tengamos cultura". Si volvieran a EEUU, que desde luego no está en sus planes, se llevarían consigo algunas cosas de España. "Caminar a todos los sitios posibles, intentar salir de casa y socializar en vez de quedarme sola en casa todo el día y, por supuesto, el puchero. Haría muchísimo puchero en casa", confiesa Shelby. Sophie, por su parte, resume: "Frenadol. No hay una medicina mejor". A la vez también confiesa que le encanta la siesta pero que le costó adaptarse porque sentía que no estaba siendo productiva. "No sé por qué en EEUU la gente ve el descanso como algo negativo". Por supuesto también hablan de la Feria de Abril y la Semana Santa de Sevilla, momentos cruciales de la ciudad. "Me sorprendió muchísimo que los españoles pudieran beber tanto e ir al trabajo al día siguiente. El botellón más divertido de mi vida pero también es verdad que huele mucho a mierda de caballo. Pero ajo y agua. Es una experiencia increíble", concluye Sophie.