Moreno aprovecha la crisis de Montero para rematar la campaña: "Se está muriendo ella sola"
ResumenLa estrategia del PP para el final de campaña en Andalucía estaba prefijada desde hace mucho tiempo: mantener la tensión de los votantes, para movilizarlos al máximo, y no cometer errores. La del PSOE también estaba clara: que las equivocaciones las cometiera Juanma Moreno, cumpliendo una vez más la maldición que aqueja a los populares en la recta final hacia las urnas. Quedan dos días de campaña y hasta el rabo todo es toro, pero por ahora ha ocurrido lo contrario: el único traspiés importante y no forzado de la semana lo ha cometido María Jesús Montero, al calificar de «accidente laboral» la trágica muerte de dos guardias civiles en acto de servicio, cuando perseguían a una narcolancha en las costas de Huelva. Luego tuvo que matizar sus palabras, pero el daño ya estaba hecho.
La estrategia del PP para el final de campaña en Andalucía estaba prefijada desde hace mucho tiempo: mantener la tensión de los votantes, para movilizarlos al máximo, y no cometer errores. La del PSOE también estaba clara: que las equivocaciones las cometiera Juanma Moreno, cumpliendo una vez más la maldición que aqueja a los populares en la recta final hacia las urnas. Quedan dos días de campaña y hasta el rabo todo es toro, pero por ahora ha ocurrido lo contrario: el único traspiés importante y no forzado de la semana lo ha cometido María Jesús Montero, al calificar de «accidente laboral» la trágica muerte de dos guardias civiles en acto de servicio, cuando perseguían a una narcolancha en las costas de Huelva. Luego tuvo que matizar sus palabras, pero el daño ya estaba hecho. El PSOE lo ve como el «penúltimo clavo» en su ataúd político y cree que ya no hay margen para la remontada. Una remontada que consistía en intentar igualar el peor resultado de la historia de la federación andaluza: 30 diputados. Los trackings internos apuntan a que se quedará lejos. Si es cierto que la debilidad demoscópica de Montero se acentúa a medida que avanza la campaña, ¿por qué el PP no ha entrado a la polémica de María Jesús Montero y la Guardia Civil? Por una razón táctica: para no desviar ni un milímetro el foco de ella misma. «Se está muriendo ella sola. Hemos detectado un 90% de interacciones negativas en redes y creemos que es mejor no interferir en sus propios errores. Al enemigo que se equivoca no lo distraigas» aseguran a este diario fuentes de la campaña de Juanma Moreno. María Jesús Montero se refiere a la muerte de los dos guardias civiles como accidente laboralE.M / CANAL SUR Entonces, ¿qué hará el PP de aquí al 17 de mayo? «Nuestra estrategia consiste en dejar que Montero hable», ironizan en el equipo del candidato popular. Otras fuentes del PP andaluz añaden: «Ahora tenemos que activar el voto, hacer que la gente se movilice, transmitir que la mayoría no está hecha, no meter la pata y seguir apelando a la emoción con el candidato». La clave para que el PP apuntale o no la mayoría absoluta es que hay varios escaños que penden de muy pocos votos. Los populares tienen en juego varios «restos» (el último escaño de cada provincia). Los trackings diarios que está haciendo el PP andaluz revelan, según ha explicado Moreno, que en Cádiz, por ejemplo, conseguirían entre ocho y siete diputados, frente a los ocho que lograron en las pasadas elecciones. Con 58 diputados, tres por encima de la mayoría absoluta, que tienen ahora los populares en Andalucía, «lo razonable es que pudiéramos perder cuatro» y, si eso ocurre, «hemos perdido la mayoría de estabilidad», señaló. Fuentes populares inciden en que, además de Cádiz, están en juego los restos de Córdoba, Málaga e incluso Granada. El principal enemigo del PP-A es Adelante Andalucía. Paradójicamente, al quitarle votos al PSOE no favorece al PP, sino que amenaza aritméticamente esos restos. Así de complejo es el sistema D'Hondt de asignación de escaños. Sobre todo, cuando hay tantas provincias (ocho) y tantos escaños en liza (109). «Podemos quedarnos a un escaño de la absoluta o superarla por tres escaños, y todo en un puñado de votos», alertan en el equipo de Moreno. «Si tiras una moneda cinco veces, es normal que al menos una te salga cara, pero también puede no salirte; la mayoría no está asegurada», inciden. Por eso, el líder del PP andaluz hizo ayer un llamamiento a sus seguidores para que nadie se confíe. «Cuántas veces hemos tenido buenas encuestas y no ha salido. Pasó con Javier Arenas en 2012 y el 23 de julio de 2023 con Feijóo. Puede volver a pasar si hay un exceso de confianza», afirmó en Cádiz. «La gente me dice que Montero se equivoca las tres veces que habla, pero no subestimemos al adversario y no nos confiemos; que nadie se quede en la playa, que nadie piense que esto está ganado porque no es así», insistió. En ese contexto, el candidato del PP a la reelección como presidente de la Junta de Andalucía exhortó a sus simpatizantes a que «nadie se quede en la playa o en una sobremesa» el 17-M para evitar así un «chantaje» de Vox y poder «lograr una mayoría de estabilidad». Moreno recordó que en la anterior legislatura, cuando gobernaba en coalición con Ciudadanos, con el apoyo externo de Vox, los de Abascal tumbaron los Presupuestos andaluces tras haber sido «negociados, registrados y presentados». «No vamos a jugar con que una persona o unas personas en un despacho en Madrid, a 500 kilómetros de aquí, sin conocer la realidad de nuestras necesidades, tome una decisión que afecte a Andalucía», subrayó. Mientras tanto, Génova ha optado en la recta final de campaña por un perfil opositor más bajo de lo que acostumbra, para dejarle todo el protagonismo a Moreno. Alberto Núñez Feijóo ha acumulado en las últimas semanas actos centrados en cuestiones sociales y económicas, en tono propositivo, y ha dejado a otros perfiles el choque con el Gobierno. Pero incluso eso lo ha mitigado en la última semana de campaña: si la semana pasada el PP hablaba de «caos» en Canarias y de «Gobierno fallido», ahora opta por darse mus en la medida de lo posible. «Que el ruido no nos aleje de lo importante. Pese a que las diferentes tramas de corrupción que afectan a Sánchez marcan la actualidad, el presidente del PP está convencido de la importancia de hablar de los temas que impactan directamente en la vida de los españoles», explican. Sus últimos actos han versado, entre otras cosas, sobre autónomos, salud mental, acoso escolar y Guardia Civil.