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El Mundo ·

El PP presiona al Gobierno: si acepta deflactar el IRPF, votará sí a las ayudas de Irán; si no, se abstendrá

Resumen

El Gobierno ha conseguido aprobar el decreto de ayudas para paliar los efectos de la guerra en Oriente Próximo en los bolsillos de los ciudadanos y de las empresas. Lo ha hecho bajando impuestos e incluyendo buena parte de las medidas que proponía el PP. Sin embargo, los populares no han dado su voto favor del paquete; han optado por la abstención porque no se contempla la deflactación de la tarifa de los tres primeros tramos del IRPF. El Congreso ha convalidado el decreto de ayudas para paliar los efectos que la guerra en Oriente Próximo está ya provocando en los bolsillos de los ciudadanos y en la cuenta de las empresas.

El Gobierno ha conseguido aprobar el decreto de ayudas para paliar los efectos de la guerra en Oriente Próximo en los bolsillos de los ciudadanos y de las empresas. Lo ha hecho bajando impuestos e incluyendo buena parte de las medidas que proponía el PP. Sin embargo, los populares no han dado su voto favor del paquete; han optado por la abstención porque no se contempla la deflactación de la tarifa de los tres primeros tramos del IRPF. El Congreso ha convalidado el decreto de ayudas para paliar los efectos que la guerra en Oriente Próximo está ya provocando en los bolsillos de los ciudadanos y en la cuenta de las empresas. El paquete ha salido adelante sin el apoyo del PP que ha optado finalmente por la abstención y ello a pesar de que en el mismo se incluyen muchas de las propuestas del primer partido de la oposición. El Partido Popular intentó en el último momento presionar al Gobierno. Si el Ejecutivo aceptaba, ya con el pleno del Congreso en curso, deflactar la tarifa del IRPF, los populares votarían "sí" al decreto; por el contrario, si esta demanda no se aceptaba, el PP se abstendría. Y esto es lo que finalmente ha pasado. Esa suerte de ultimátum tenía muy pocas posibilidades de prosperar habida cuenta de que, tras haber anunciado Junts su voto a favor del decreto, los populares ya no eran necesarios para sacarlo adelante. Así, el resultado final de la votación ha sido de 175 síes -PSOE, Sumar y sus socios de izquierda- frente a 141 abstenciones -PP y Podemos- y 33 votos en contra de Vox. Esta ´formación ha llegado a calificar el decreto de "auténtica farsa". El paquete de ayudas por un valor total de 5.000 millones de euros ha quedado aprobado definitivamente. No obstante, tras las intervenciones de todos los grupos parlamentarios, un mensaje ha quedado flotando en el ambiente: es más que probable que si la guerra se prolonga haya que aprobar un nuevo decreto con más ayudas y ahí será el momento de que el PP, y también Junts, insistan en la deflactación. Igualmente, el PNV podrá hacer hincapié en algunas de sus medidas, especialmente relacionadas con la industria electrointensiva, que ahora no se han incluido. Después de que Junts confirmara su apoyo a cambio de que el Gobierno se comprometiera a respaldar al menos un punto de su proposición no de ley para combatir la "fatiga tributaria" -el que exime del IVA a los autónomos que facturen menos de 85.000 euros-, la aprobación del decreto estaba asegurada. El foco de atención pasó a estar centrado en la posición del PP, en sus recelos y en sus dudas, incomprensibles para muchos porque el paquete responde en buena medida a sus demandas de rebaja de impuestos. De hecho, las formaciones de izquierda han apoyado el decreto tapándose la nariz porque sus propuestas, a diferencia de las adoptadas, apostaban por el tope de precios y la intervención del mercado. Las iniciativas de estos grupos se centraban en reclamar gravámenes extraordinarios para las grandes empresas -Repsol se puso insistentemente como ejemplo- que son las que, aseguran, conseguirán pingües beneficios de la crisis. En esta ocasión, el grupo de Puigdemont se pone una medalla. Junts ha dado un margen de confianza al Ejecutivo tras haber negociado cara a cara con el ministro Bolaños. Creen en esta ocasión que el Ejecutivo cumplirá y ello a pesar de que, el hecho de que hoy los socialistas hayan respaldado su medida estrella, no garantiza que finalmente el Gobierno la vaya a poner en marcha. Las proposiciones no de ley, aun cuando sean aprobadas por la Cámara, no vinculan al Ejecutivo. Aún así, Junts ha decidido fiarse de La Moncloa no sin antes recordar que "la columna vertebral" del decreto responde a sus demandas. El decreto, calificado como "de derechas" por los populares, también incluye buena parte de las propuestas planteadas por este grupo. Sin embargo, además de esas medidas, el Gobierno incluyó en la norma otras que apenas rozan tangencialmente el objetivo último de la misma y que en el PP rechazan. Se trata de disposiciones que, por ejemplo, inciden en el cierre de las centrales nucleares y en la reforma del mercado energético o que dan vía libre para que el Gobierno, pese a no contar con unas cuentas públicas actualizadas, pueda mover y disponer de partidas presupuestarias a conveniencia. Estos añadidos, unidos a la ausencia de la deflactación de la tarifa del IRPF en los tres primeros tramos del impuesto, han sido el motivo de la abstención popular. Esta propuesta también había sido planteada por Junts pero el Gobierno no la ha tenido en consideración. Los socialistas han aprovechado para martillear al PP reprochándole su continuo voto en contra de las medidas que, dicen, benefician a los ciudadanos y sobre todo a las rentas medidas y bajas. Ahorro en el consumo El decreto contempla la bajada del IVA de los carburantes al 10% así como del impuesto especial de hidrocarburos. El ahorro que se estima para los consumidores puede ser de hasta 30 céntimos por litro, lo que supone unos 20 euros por depósito de un coche medio. También se reduce al 10% el IVA del gas natural, los pellets y la leña y se congelan los precios del butano y el propano, además de bonificarse en un 80 % los peajes eléctricos para las industrias más expuestas. Los impuestos de la electricidad bajan igualmente un 60 %: el IVA se reduce al 10 %, se suspende el impuesto de producción de energía eléctrica y se rebaja el impuesto especial hasta el 0,5 %. Además, se prolongan para todo el ejercicio 2026 los descuentos del bono social eléctrico y se eleva hasta 50 euros la ayuda del bono social térmico. También se prohíbe cortar los suministros básicos a los hogares vulnerables. Los sectores especialmente afectados por la subida del precio del petróleo -agricultura, ganadería, pesca y transporte- contarán con una bonificación directa de 20 céntimos por litro de combustible y lo mismo para la adquisición de fertilizantes.