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El distanciamiento de Mbappé

Resumen

El final de temporada está generando mucho desgaste en el Real Madrid. Sin objetivos, más allá de acabar dignamente, el año se está haciendo largo y cada semana es una eternidad. Se suceden los desencuentros, muchos de ellos conocidos, como los casos de Carvajal y Ceballos. Una circunstancia de la que no se libra ni tan siquiera Mbappé, también protagonista fuera del terreno de juego.

El final de temporada está generando mucho desgaste en el Real Madrid. Sin objetivos, más allá de acabar dignamente, el año se está haciendo largo y cada semana es una eternidad. Sobre todo en la convivencia del grupo. Se suceden los desencuentros, muchos de ellos conocidos, como los casos de Carvajal y Ceballos. Una circunstancia de la que no se libra ni tan siquiera Mbappé, también protagonista fuera del terreno de juego. Su polémico último viaje a Cagliari mientras se recupera de la última lesión le ha vuelto a poner en el foco. Los lesionados tenían días libres y el francés no fue el único que viajó, pero su estatus y el delicado momento es lo que  ha chirriado en el Madrid. Un ruido en torno a Kylian que inquieta en el club, preocupado por el desgaste que está sufriendo la imagen de la estrella francesa, que ha acaparado críticas en los últimos meses por diferentes motivos.  Pero el principal problema con Mbappé es que se ha distanciado del equipo. Y no sólo por las lesiones, que lo han sacado del día a día y también de muchos partidos en lo que va de año. En Valdebebas murmuran algunas actitudes controvertidas del jugador que no han gustado en el vestuario. No sólo eso, también que la 'lucha de poder' entre Vinicius y Mbappé (la relación entre ellos es buena, como lo demuestra una reciente cena juntos con sus parejas) se decanta claramente del lado del brasileño. No sólo porque lleva meses tirando del carro en un momento de dificultad del equipo, sino porque tiene el cariño y la complicidad del grupo. Con Vinicius el grupo va a muerte, con Mbappé ahora no tanto. Los últimos meses han fracturado en cierta medida la unión con el francés. Un distanciamiento que en Valdebebas han detectado a todos los niveles, de grupo y de cuerpo técnico. En el cambio ante el Betis tras lesionarse se percibió algo de esto: Mbappé se marchó contrariado, frío en el saludo con Arbeloa y reacio a la hora de dar explicaciones de lo que le ocurría. Han sido los problemas físicos el principal motivo de que Mbappé se haya aislado, que haya perdido parte de la conexión con el equipo. En lo que va de año lleva 53 días de baja por culpa de cinco lesiones y se ha perdido 10 partidos. Entre parón y parón, Kylian se ha desenganchado de una temporada que arrancó como un ciclón. De hecho, a estas alturas, y pese a todos los inconvenientes físicos que ha tenido, sigue siendo de largo el máximo goleador del equipo con 41 goles.  La lesión de rodilla de Mbappé fue el comienzo de todo. Se originó tras un golpe ante el Celta el pasado 7 de diciembre. La molestia le obligó a perderse el partido de Champions frente al City tres días después (estuvo en el banquillo pero no participó). Fue una baja mínima porque regresó al siguiente compromiso frente al Alavés. Pero algo no terminaba de ir bien. Al regreso del parón navideño, y tras el tradicional entrenamiento a puerta abierta de final de año en Valdebebas, Mbappé volvió a resentirse. Se le sometió a una resonancia que detectó una afectación en el ligamento lateral externo de la articulación que requería, al menos, tres semanas de baja. Pero el '10' se puso nuevamente a las órdenes de Xabi Alonso sólo 11 días después. Tras perderse el Betis en Liga (4 de enero) y el derbi de semifinales de la Supercopa de España (8 de enero), la presión competitiva con una final ante el Barça de por medio era enorme y Mbappé acabó viajando hasta Arabia tras quedarse inicialmente en Madrid. Fue suplente en el Clásico y apenas pudo disputar 14 minutos. El Madrid perdió la final y volvía a perder también a Mbappé. Tercer parón por culpa de la rodilla. Fue baja en Copa ante el Albacete, pero tras la traumática eliminación copera, las urgencias y un calendario frenético no dejaron sitio para dar una tregua a Mbappé. El jugador apretó los dientes, hasta que tuvo que frenar de nuevo. Fue convocado ante la Real pero, como el día del City, no participó. Cuarto parón y un nuevo síntoma preocupante de que la cosa no iba bien con la temporada entrando en el tramo decisivo. Llegaría una baja más, que se inició en la previa de la vuelta de la eliminatoria ante el Benfica, la quinta por culpa de una lesión de rodilla que ha arrastrado durante tres meses. Una lesión que dio pie a un viaje a París de una semana, aproximadamente, para recuperarse. Una decisión no exenta de polémica. A su vuelta nada fue igual. Mbappé no recuperó la chispa que tenía, arrastró el enfado que le generó el caso de la lesión de la rodilla y un Vinicius pletórico le robaba protagonismo y también centraba los elogios de Arbeloa, que se aferró al brasileño como su gran aliado. Por si fuera poco, una nueva lesión le ha vuelto a sacar el equipo y ha propiciado un nuevo punto de fricción.  De hecho ha sido el propio Arbeloa el que ha alimentado en cierta medida el 'caso Mbappé', una vez que el técnico ha levantado el pie del acelerador en la protección del jugador, un hecho que tiene que ver con ciertas actitudes y decisiones del jugador que no han gustado. "¿El viaje de Mbappé? Toda la planificación de los lesionados está supervisada y a cargo de los servicios médicos del Real Madrid, que son los que controlan cuándo tienen que ir a Valdebebas y cuándo no. A partir de ahí, cada jugador en su tiempo libre hace lo que él considera oportuno y yo ahí no puedo entrar", apuntó Arbeloa tras el triunfo frente al Espanyol.