El 'boom' de los centros de datos duplicará el negocio de los seguros en 2030
ResumenLa inversión mundial en centros de datos está entrando en una fase de crecimiento sin precedentes, impulsada principalmente por la adopción masiva de la inteligencia artificial (IA) y la necesidad de contar con infraestructuras cada vez más robustas. En este contexto, los data center han pasado de ser percibidos como meras instalaciones de almacenamiento en la era de la nube a convertirse en activos económicos estratégicos. Esto lleva aparejada la necesidad de blindar estas infraestructuras críticas con inversiones en seguros que podrían alcanzar los 24.000 millones de dólares (unos 20.791 millones de euros) en 2030 y que permitirían, entre otras cuestiones, facilitar su acceso a la financiación. Desde gigantes tecnológicos como Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle, con sus planes de capex destinados a la inteligencia artificial, hasta los gobiernos, motivados por la defensa de la soberanía tecnológica, la seguridad nacional y la competencia geopolítica, pasando por inversores institucionales y financiadores, operadores, desarrolladores inquilinos y proveedores, todos los actores implicados han subido la puja por los centros de datos.
La inversión mundial en centros de datos está entrando en una fase de crecimiento sin precedentes, impulsada principalmente por la adopción masiva de la inteligencia artificial (IA) y la necesidad de contar con infraestructuras cada vez más robustas. En este contexto, los data center han pasado de ser percibidos como meras instalaciones de almacenamiento en la era de la nube a convertirse en activos económicos estratégicos. Esto lleva aparejada la necesidad de blindar estas infraestructuras críticas con inversiones en seguros que podrían alcanzar los 24.000 millones de dólares (unos 20.791 millones de euros) en 2030 y que permitirían, entre otras cuestiones, facilitar su acceso a la financiación. Desde gigantes tecnológicos como Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle, con sus planes de capex destinados a la inteligencia artificial, hasta los gobiernos, motivados por la defensa de la soberanía tecnológica, la seguridad nacional y la competencia geopolítica, pasando por inversores institucionales y financiadores, operadores, desarrolladores inquilinos y proveedores, todos los actores implicados han subido la puja por los centros de datos. Potencial de crecimiento La inversión global de capital en centros de datos registrará un crecimiento anual compuesto del 17% entre 2025 y 2030, hasta situarse cerca de los 1,6 billones de dólares anuales en 2030, según un informe reciente de Omdia, firma global de investigación tecnológica. Al igual que se aseguran las plataformas petrolíferas y las plantas energéticas, el lanzamiento y la puesta en órbita de satélites o las obras de arte únicas, a medida que los centros de datos asumen un papel más crítico, la cobertura aseguradora integral se ha convertido en un requisito esencial y previo para acelerar proyectos de infraestructura de IA a gran escala. Según un estudio de Allianz Commercial, al que ha tenido acceso EXPANSIÓN, se prevé que el mercado global de seguros para centros de datos se duplique, pasando de unos 11.000 millones de dólares actualmente a más de 24.000 millones de dólares en 2030, como reflejo de la rápida expansión de la capacidad, el incremento de los valores asegurados y la creciente complejidad operativa de los centros de datos. Los costes de construcción de un campus de IA pueden llegar a superar los 20.000 millones de dólares, y el valor asegurado aumenta considerablemente una vez instalados los equipos de computación de alto rendimiento. Es por esta razón que los prestamistas e inversores exigen cada vez más programas de seguros sólidos durante la construcción y la operación, lo que convierte al seguro en un componente importante de la financiación de proyectos. Entre los principales riesgos que afectan a los centros de datos destaca el de los incendios, que representan más del 50% de unas pérdidas por un valor aproximado de 700 millones de euros. El uso de baterías de iones de litio introduce el peligro de fuga térmica, un incendio de alta temperatura difícil de controlar. Otra causa frecuente de reclamaciones proviene de las inundaciones externas y de las fugas internas en los sistemas de refrigeración. En cuanto a los principales riesgos operativos y tecnológicos, el más relevante afecta a la interrupción del negocio. Mayor complejidad En este sentido, el perfil de riesgo de los centros de datos está cambiando a medida que las instalaciones se hacen más grandes, más complejas y cada vez más interdependientes. Los campus de hiperescala -las grandes plataformas destinadas a dar servicio a los gigantes tecnológicos- y los centros de colocación -instalaciones en las que se alquila espacio para servidores de terceros- pueden reunir a múltiples inquilinos, obras de construcción, servicios auxiliares e infraestructuras en un mismo espacio físico u operativo. Por tanto, un solo evento catastrófico puede activar múltiples pólizas simultáneamente y desencadenar reclamaciones por daños materiales, construcción, interrupción de negocio, responsabilidad civil, ciberseguridad y líneas financieras. Casos reales de siniestros muestran que, en instalaciones de hiperescala, los daños en sistemas externos de refrigeración, los incendios relacionados con trabajos en caliente y los retrasos en la puesta en marcha causados por perturbaciones eléctricas han provocado pérdidas de entre 50 y 100 millones de dólares, según el informe de Allianz. España despunta como 'hub' emergenteEspaña se ha convertido en uno de los mercados emergentes europeos preferidos para el inversor en centros de datos. Según un informe reciente de SpainDC, la Asociación Española de Data Centers, el sector podría captar 66.900 millones de euros de inversión directa e indirecta hasta 2030.Las previsiones apuntan a que en España la potencia instalada en centros de datos alcanzó los 439 MW a finales de 2025, un 24% más respecto a la cifra del año anterior, y podría llegar a 2.537 MW en 2030 si se mantiene la tendencia actual. Esto implicará un impacto anual en el PIB de estas infraestructuras podría alcanzar los 7.300 millones de euros al final de la década, y que el empleo total asociado al sector superará los 16.000 puestos de trabajo.El potencial de España como hub de centros de datos ha ocasionado que gigantes tecnológicos como Meta, Amazon o Microsoft; Socimis como Merlin; fondos internacionales como Blackstone o Brookfield; gestoras de inversión como Azora; constructoras y empresas de infraestructuras como ACS o Ferrovial; y eléctricas como Iberdrola, Endesa o Solaria hayan apostado por este negocio en sus estrategias de crecimiento y se están posicionando Madrid, Barcelona y Aragón como destinos de inversión en data center en España.El informe de Allianz Commercial, destaca a España, junto con Finlandia y Dinamarca, como uno de los países europeos donde se espera una expansión más rápida en el sector de los centros de datos.Además de por su emplazamiento y la conexión con los principales cables submarinos que posibilitan el tráfico de datos entre continentes, el atractivo de España reside principalmente en su capacidad para ofrecer soluciones a los cuellos de botella operativos que están frenando el crecimiento en los mercados europeos tradicionales como Alemania o Reino Unido. Esto se debe a su capacidad para ofrecer un mejor acceso al suministro energético necesario para estas instalaciones y a un entorno regulatorio y de tramitación de licencias más ventajoso que el de otros mercados más maduros como los Países Bajos que han impuesto restricciones