Sánchez se centra en vivienda y ataca al PP por dudar del voto por correo: “Son de los de cuantos menos voten, mejor”
ResumenPedro Sánchez ha arrancado en el auditorio Los del Río de Dos Hermanas (Sevilla) su primer mitin de la larga campaña electoral ante unas 5.000 personas, según el PSOE. Los socialistas han dejado definitivamente atrás las invocaciones a la llegada de la derecha y la extrema derecha. Ya gobiernan juntas en cuatro comunidades. A lo que sí ha apelado el presidente del Gobierno y candidato a la reelección es a Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que falleció el pasado miércoles días después de haber sido desalojada de la que había sido su casa durante 70 años.
Pedro Sánchez ha arrancado en el auditorio Los del Río de Dos Hermanas (Sevilla) su primer mitin de la larga campaña electoral ante unas 5.000 personas, según el PSOE. Los socialistas han dejado definitivamente atrás las invocaciones a la llegada de la derecha y la extrema derecha. Ya gobiernan juntas en cuatro comunidades. Ya están ahí, así que hay poca novedad. A lo que sí ha apelado el presidente del Gobierno y candidato a la reelección es a Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años que falleció el pasado miércoles días después de haber sido desalojada de la que había sido su casa durante 70 años. “La causa social lleva el nombre de una mujer de 87 años y honraremos ese ejemplo de vida cuando afirmó: ‘Lo que yo he sufrido, que no lo sufra nadie más”, ha dicho Sánchez, que se ha mostrado convencido de que el desbordamiento de la sociedad es lo que procurará “una mayoría progresista”. Y se ha comprometido a reforzar los decretos ley de la vivienda tras las elecciones, dando por hecho que ganará. Sánchez se ha referido al “bulo” de que el voto por correo en España no es seguro. “¿No os parece un poco raro?”, se ha preguntado el líder socialista, quien cree que tras esa duda lo que el PP manifiesta es “miedo porque van a perder”. En un intento de ser pedagógico, Sánchez ha afirmado que el voto por correo lo utilizan los trabajadores que están de guardia en domingo o los que “viven fuera” o “las personas desvalidas” que ni pueden desplazarse por sí solas. “Estos de ‘los que puedan hacer que hagan’ [una frase de José María Aznar] son los de ‘cuantos menos voten, mejor”. En su opinión, el PP y Vox llevan ocho años lanzando “mensajes de miedo” y están siempre con la “fábula de Pedro y el lobo. El lobo son ellos; yo, en todo caso, un perro que no tiene amo”. Antes del mitin, el PSOE ha publicado en redes un vídeo de campaña donde se recogen todos los insultos dirigidos al presidente del Gobierno y candidato socialista a la reelección. Feijóo, Abascal, Tellado, Milei, Trump, Díaz Ayuso, entre otros, aparecen profiriendo graves acusaciones contra el líder socialista. Un cartel con las palabras “Pedro Sánchez, hijo de puta” cierra la primera parte del vídeo. ¿Por qué nos insultan?”, se preguntan. “Nos insultan porque somos el Gobierno de la gente que pone en su sitio a los de arriba”, responden. El PSOE ya convirtió en suya la expresión “PerroSánchez” a su favor, y ahora pretende hacer lo mismo con los insultos, en un video que evoca el difundido por los socialistas en la campaña de 1996, en el que se veía la imagen de un amenazante perro dóberman con el que el PSOE quería alertar de lo que ocurriría si el PP de José María Aznar llegaba a La Moncloa, como finalmente ocurrió. Sánchez ha justificado en algunas ocasiones determinadas decisiones de las que renegaba en el pasado apelando a que había que hacer “de la necesidad virtud”. Más o menos es lo que pretende hacer ahora. El lema electoral en estos primeros días es “La fuerza de la gente”. Sánchez ha apelado al triunfo de la política frente a la “mala educación” y ha asegurado que estas elecciones son de “susto o muerte”, porque si el PP sigue en la oposición, seguirá con los insultos y, si gobierna, “recortan”. Tanto el candidato como la secretaria general del PSOE andaluz y vicesecretaria federal, María Jesús Montero, han hecho repaso de la gestión del Gobierno (subida de las pensiones, SMI, reforma laboral, crecimiento económico) y han advertido de la propuesta de Vox de implantar un sistema mixto de pensiones. Menos de 24 horas después de anunciar el pasado lunes la disolución de las Cortes y la convocatoria de las elecciones para el 29 de noviembre, la secretaría federal de Organización comunicó al PSOE andaluz que Sánchez abriría la campaña en Dos Hermanas por deseo expreso del presidente del Gobierno. Después de perder el poder en todas las capitales de provincia andaluzas, esta ciudad es la más grande que gobiernan los socialistas en Andalucía. Sánchez arrancó aquí en 2017 su carrera interna para recuperar la secretaría general del PSOE, tras su dramática salida en 2016. En Dos Hermanas inició la campaña de 2019 y de nuevo eligió esta ciudad en la de 2023. “El presidente tiene un especial vínculo emocional con Dos Hermanas”, comentó días atrás la secretaria general del PSOE de Andalucía, María Jesús Montero. La elección de esta ciudad de 146.522 habitantes para arrancar la campaña tiene mucho de simbología porque pretende invocar a las remontadas de Sánchez en momentos difíciles. Y es una manera de lanzar el mensaje de que el PSOE andaluz, en sus horas más bajas, aún tiene músculo para llenar los recintos. El sitio escogido es el auditorio Los del Río, con capacidad para 3.386 personas sentadas, aunque dispone de una gran extensión de césped y puede llegar a albergar hasta 4.526 personas, según recoge la web de la Junta. “Es una ciudad talismán y queremos llevar al presidente en volandas”, afirma el secretario adjunto de Organización del PSOE andaluz, Alejandro Moyano. Para llenar el auditorio, han tocado el cornetín en las ocho provincias andaluzas, con la contratación de un centenar de autobuses. Pese al esfuerzo, este acto palidece con los que antaño se celebraron en el velódromo nazareno, donde el PSOE llegó a reunir a 20.000 personas para escuchar a Felipe González, Alfonso Guerra o José Luis Rodríguez Zapatero, todos hoy fuera de juego por distintos motivos. El PSOE andaluz afronta otro reto seis meses después de las autonómicas de mayo ―donde obtuvo el peor resultado de su historia en unas autonómicas). Lleva perdidas las cinco últimas elecciones —andaluzas de 2022; municipales de 2023; generales de 2023; europeas de 2024 y andaluzas de 2026— y está por ver si conseguirá quebrar esa curva descendente. En 2023, los resultados en Andalucía y Cataluña fueron claves para apuntalar a Pedro Sánchez. Aportaron 21 y 19 escaños, respectivamente. En esta ocasión, Andalucía elige 60 diputados, uno menos por la pérdida de población en Cádiz que gana Madrid. El pasado mayo, el PP aventajó al PSOE en Andalucía en 19 puntos, lo mismo que hace cuatro años en autonómicas. Pero en las generales ese margen se estrecha mucho. Ocurrió en 2023, cuando los socialistas lograron recortar, movilizaron más de medio millón de votos y se quedaron a tres puntos. Ese es el objetivo también ahora.