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Feijóo advierte al empresariado vasco del fin de Sánchez y mira al votante de un PNV en declive

Resumen

Alberto Núñez Feijóo desembarcó en Bilbao con la intención de convencer a los empresarios vascos -la plana mayor acudió a la cita con el líder del PP- de que la legislatura tiene los días contados y que deben empezar a mirar al futuro. denunciar la «corrupción generalizada» que rodea al Gobierno -ya con una sentencia firme que afectó al exministro José Luis Ábalos- y el «deterioro institucional» que ha provocado Pedro Sánchez, Feijóo quiso lanzar ayer un mensaje que el empresariado entiende bien: lo que no se puede recuperar es el tiempo perdido. «Y si la legislatura llega a julio de 2027, serán cuatro años perdidos», zanjó.No es que Génova albergue muchas esperanzas acerca de la presión que las compañías puedan ejercer sobre el PNV para que acelere la caída del Ejecutivo . Pero como ya hiciera en el Círculo de Empresarios en Barcelona hace unas semanas, el jefe de la oposición quiso advertir de que el ciclo se termina, que el fin de Sánchez se acerca y que todos deben ser conscientes de la nueva etapa que comenzará.

Alberto Núñez Feijóo desembarcó en Bilbao con la intención de convencer a los empresarios vascos -la plana mayor acudió a la cita con el líder del PP- de que la legislatura tiene los días contados y que deben empezar a mirar al futuro. Además de ... denunciar la «corrupción generalizada» que rodea al Gobierno -ya con una sentencia firme que afectó al exministro José Luis Ábalos- y el «deterioro institucional» que ha provocado Pedro Sánchez, Feijóo quiso lanzar ayer un mensaje que el empresariado entiende bien: lo que no se puede recuperar es el tiempo perdido. «Y si la legislatura llega a julio de 2027, serán cuatro años perdidos», zanjó.No es que Génova albergue muchas esperanzas acerca de la presión que las compañías puedan ejercer sobre el PNV para que acelere la caída del Ejecutivo . Pero como ya hiciera en el Círculo de Empresarios en Barcelona hace unas semanas, el jefe de la oposición quiso advertir de que el ciclo se termina, que el fin de Sánchez se acerca y que todos deben ser conscientes de la nueva etapa que comenzará. Esa filosofía impregnó una primera parte del discurso que siguieron atentamente todos los presentes, entre los que estaban primeros espadas como Ignacio Galán (Iberdrola) y Josu Jon Imaz (Tubacex). El tono, sin embargo, fue muy distinto al empleado en el foro catalán.En Cataluña, el momento político era de máxima tensión y el debate sobre la moción de censura sobrevolaba el Congreso. Feijóo desplegó una dureza inusual en Barcelona cuando dejó claro que llegaría a Moncloa con o sin ayuda: «No busco atajos, no vengo a pedir favores ni tampoco a regalarlos. A lo que vengo es a garantizar que devolveré la decencia a mi país, con ayuda o sin ella». Este martes en el País Vasco la actitud fue distinta y e l tono, mucho menos agresivo, más conciliador y más medido.Noticia relacionada general No No Feijóo avisa del «enorme coste reputacional» para España por la retirada del pasaporte a Begoña Gómez Paloma EstebanSí hubo un mensaje que Feijóo quiso destacar con nitidez: «No hay diferencia ideológica que permita estirar este ciclo político. La decencia está por encima de la ideología». Como ya hizo en Barcelona, lo que pretendía el líder del PP era hacer partícipes a los empresarios de la gravedad que, a su juicio, atraviesa el país, y la irresponsabilidad, apuntan en su entorno más cercano, que acometen todos los actores que siguen permitiendo la continuidad de la legislatura. Lo hizo a través de las grandes empresas vascas, pero el destinatario último era el PNV. En realidad, sus votantes.«No hay diferencia ideológica que permita estirar este ciclo político. La decencia está por encima de la ideología»El PP está convencido de que el declive que persigue a los nacionalistas vascos en los últimos años -y se muestran convencidos de que volverá a demostrarse en las siguientes elecciones municipales con un fuerte ascenso de Bildu- debería repercutir en una mejora de sus expectativas electorales. En realidad es un anhelo que los populares persiguen y que no termina de producirse. Pero en Génova insisten en que en este momento es el discurso de Feijóo, de centro derecha, de apoyo a las empresas, de apuesta por la industria, por la competitividad, alejando la economía del sectarismo político, apostando por impuestos bajos, la que mejor representa a un amplio espectro de votantes, que no deberían concursar con el apoyo que el PNV está dando al Gobierno de Sánchez. «No nos creemos que los votantes de Aitor Esteban estén de acuerdo con lo que hace este Gobierno o que tengan a ministros como Sira Rego o Pablo Bustinduy», insisten en Génova.«Nuestra discrepancia nunca va a ser el autogobierno. Será con aquellos que utilicen las instituciones para dividir o debilitar un proyecto común»Por eso, Feijóo también aprovechó la ocasión para explicar las claves de su propuesta para una mayor competitividad industrial , que es esencial en esa comunidad autónoma. «Euskadi llegó a tener un peso industrial que era el 50% del PIB, hoy está en el 22%, pero España está por debajo del 16%», dijo el líder del PP, para insistir en que el País Vasco está creciendo por debajo de sus posibilidades y sus capacidades, y que eso solo es imputable a las políticas del actual Gobierno de coalición. Prometió un amplio paquete de beneficios fiscales y lanzó una decidida apuesta por la energía nuclear. Con él estaba Alberto Nadal, responsable del área dentro del PP y que lleva tiempo trabajando en un plan concreto.En las últimas visitas que ha hecho al País Vasco Feijóo ha querido desplegar un programa de medidas económicas que tienen un público amplio en esa comunidad. Igual que en Cataluña, el PP está convencido de que de cara a unas elecciones generales hay un margen de crecimiento relevante. Y eso, teniendo en cuenta que en 2023 Feijóo se quedó a cuatro escaños de poder llegar a la Moncloa, tiene muchas implicaciones. En su entorno más cercano lo reconocen: «Cada voto cuenta. Y esto va de ir a explicar nuestra propuesta. De intentar convencer a más gente, para que en las próximas elecciones la suma no esté en riesgo».Quizá por todo eso, además del mensaje económico, Feijóo mostró una especial sensibilidad hacia otro asunto. El respeto al modelo autonómico. «Le he dedicado más de 30 años a gestionar las cosas públicas, 20 años a gestionar una comunidad autónoma. Mi compromiso con el autogobierno no puede estar en duda». Por si fuera poco, el líder del PP insistió: «¿Qué político en activo hay que haya dedicado más tiempo de su vida al autogobierno? Yo he jugado toda mi vida en el córner, ahora juego de centrocampista, pero vengo del córner. Nuestra discrepancia no va a ser nunca el autogobierno, será con quienes utilicen las instituciones para dividir o debilitar el proyecto común«. El líder del PP era consciente de que necesitaba trasladar tranquilidad , sobre todo ante un eventual acuerdo con un partido, Vox, que cuestiona el sistema autonómico.