El derrumbe de la OPEP
ResumenEl precio del crudo coquetea de nuevo con los 120 dólares el barril de Brent, y el mundo parece anestesiado ante esta situación. Sin embargo, estos días se vive uno de los mayores tsunamis petroleros en lo que va de siglo, y que promete cambiar ... Emiratos Árabes Unidos ha pasado de las amenazas a los hechos, y en cuestión de horas abandonará la organización de países exportadores de petróleo (OPEP). Esto puede suponer un golpe definitivo a una asociación que lleva décadas impactando en los precios.
El precio del crudo coquetea de nuevo con los 120 dólares el barril de Brent, y el mundo parece anestesiado ante esta situación. Sin embargo, estos días se vive uno de los mayores tsunamis petroleros en lo que va de siglo, y que promete cambiar ... el panorama para los próximos lustros. Emiratos Árabes Unidos ha pasado de las amenazas a los hechos, y en cuestión de horas abandonará la organización de países exportadores de petróleo (OPEP). Esto puede suponer un golpe definitivo a una asociación que lleva décadas impactando en los precios. La situación, además, provoca que EE.UU. pase a tener otro estatus.Por lo que respecta a la producción de crudo, cuando mañana Emiratos deje su sillón en el consejo de la OPEP se producirá algo más que un vacío físico. Sus más de tres millones de barriles diarios su suman a un reguero continuo de salidas desde hace 10 años.Indonesia (2016), Qatar (2019), Ecuador (2020) y Angola (2024) han dejado en la última década la organización. Lo han hecho con idas y venidas. La clave para dar el paso fue el momento en que pasaron a ser exportadores netos. Estos países en conjunto suman cerca de 3,5 millones de barriles bombeados cada día en estos momentos. Así, junto a lo que Emiratos dejará de aportar al conjunto de la OPEP, supone un 25% de los 27 millones que ahora mismo estaba manejando esa asociación que está controlada por Arabia Saudí, país que actúa como «jefe autoritario» que hace y deshace a su antojo desde hace años; el problema real que ha provocado la salida del país emiratí.Noticia relacionada general No No Y presionar a los saudíes Emiratos Árabes Unidos dinamita la OPEP para controlar su producción Raúl MasaEsta sacudida al negocio petrolero tiene diversas derivadas. Algunas que por el momento son difíciles de calibrar, como el impacto que tendrán los precios una vez acabe la guerra. Y otras que dejan un nuevo escenario para ciertos países. Ahora mismo todos los ojos apuntan a EE.UU., y lo que puede provocar en otros miembros de la OPEP.EE.UU., nuevo estatusEstados Unidos produce del orden de 12-13 millones de barriles de crudo al día. Se trata del líder mundial, aunque lógicamente por sí solo siempre ha estado por debajo de la OPEP desde su creación en los años sesenta. De hecho, Arabia Saudí (9-10 millones de barriles) y Rusia (9-10 millones) por sí solas representaban un problema. Una situación acrecentada con la expansión de la OPEP que en los años setenta llegó a representar casi la mitad del crudo. Posteriormente, se añadieron toda clase de países que bajo el mantra de los saudíes para controlar el precio bajo el estrangulamiento de la producción, asumieron que era positiva esa circunstancia.Pero todo puede cambiar. La capacidad de bombeo de EE.UU. pasará a ser más determinante de lo que era hasta ahora, hasta el punto de incidir en los precios. Es cierto que todavía tiene un problema con la extracción. El 'fracking' es una técnica muy costosa, y provoca que los americanos no puedan producir mucho más. Sucede lo contrario con Arabia. Según explica a este periódico el experto energético Antonio Aceituno (Tempos Energía), los saudíes tienen una gran capacidad para poner más de 10 millones de barriles en el mercado. Es decir, en un determinado momento podrían a llegar a suplir los huecos que se produzcan.Hasta que eso suceda, EE.UU. puede –de manera indirecta– dar otro golpe a la OPEP. Desde que ha saltado la noticia de Emiratos ha salido el nombre de Venezuela (casi un millón de barriles al día) como otro país que puede abandonar la organización. Y si alguien tiene ahora mismo capacidad de gestión sobre los caribeños es Donald Trump. Su salida sí que supondría el final definitivo, tanto para la asociación primigenia, como su versión «plus».La OPEP+ se creó la pasada década para ampliar la influencia de esos países que asumían, bajo el paradigma de Arabia, que podían controlar los precios. Rusia fue la principal potencia en llegar, pero también lo hicieron los más de dos millones de barriles de Kazajistán. El país centroasiático, en las últimas horas, ha querido reafirmar su compromiso con la organización, pero desde hace tiempo también se ha rumoreado con querer más capacidad para controlar su producción. Lo mismo sucede con Irak, miembro de la OPEP original, cuya capacidad de bombeo es similar a la de Emiratos, y que ahora sufre con el estrecho de Ormuz, y también desde hace tiempo reniega con las actuaciones tan estrictas de recorte de producción para controlar los precios.Futuro mercadoPor lo que respecta a cómo puede quedar el mercado, el jefe de Economía e Investigación de Julius Baer, Norbert Rücker, estima que «la salida de los Emiratos de la OPEP coincide con nuestra perspectiva a largo plazo sobre el mercado petrolero, donde la abundante oferta y la mayor competencia mantienen los precios en torno a los 60 dólares , un escenario que surgió el año pasado y que probablemente se repetirá una vez superada la actual inestabilidad geopolítica». Aquí es precisamente donde EE.UU. tendrá que aclarar sus nuevas intenciones con respecto a los precios, y si querrá mantener siempre un nivel estable. El experto añade que «el impacto de la salida se produce en un momento de mayor reajuste de las relaciones en la región y podría impulsar la búsqueda de soluciones al conflicto actual».Por su parte, el gestor de carteras en J. Safra Sarasin, George Cotton, asume que «los responsables de la toma de decisiones en los Emiratos están señalando que es probable que los mercados del petróleo incorporen nuevas primas de riesgo de tipo más altas durante más tiempo, y consideran que el país emiratí está bien posicionados para capturar este valor en el futuro». Es decir, que la decisión se ha tomado sabiendo que van a ganar más.El experto asegura que «esto indica que las relaciones diplomáticas en el Golfo en sentido amplio se están volviendo más frágiles y multipolares. Los países de la región están descubriendo que sus aliados tienen objetivos geopolíticos de mayor alcance y que ellos mismos podrían acabar siendo víctimas colaterales».