El mercado del alquiler se reduce en 16.600 viviendas este año por la inseguridad
ResumenEl mercado del alquiler sigue perdiendo viviendas, una tendencia que se ve agravada por la incertidumbre jurídica desatada en las últimas semanas por las nuevas normativas que tratan de proteger, todavía más, al inquilino frente a los propietarios. Una sangría que ha provocado precisamente el efecto contrario al que se pretendía, ya que la pérdida del 35,7% del parque inmobiliario para alquiler los últimos cinco años ha desequilibrado el mercado, provocando fuertes subidas de precios que han agravado el problema del acceso a la vivienda en toda España. Este año, el mercado de alquiler ha perdido 16.644 viviendas, si se mira la evolución entre el promedio del año pasado y el tercer trimestre del ejercicio actual, de acuerdo con las cifras publicadas ayer por el Observatorio del Alquiler, impulsado por la Fundación Alquiler Seguro, lo que supone un retroceso del 2,4% en términos porcentuales. Un descenso en el que hay una gran heterogeneidad, ya que hay provincias que se anotan un desplome de hasta el 26,9%, golpeadas por la declaración de zonas tensionadas, mientras que algunas zonas arrojan un ligero avance.
El mercado del alquiler sigue perdiendo viviendas, una tendencia que se ve agravada por la incertidumbre jurídica desatada en las últimas semanas por las nuevas normativas que tratan de proteger, todavía más, al inquilino frente a los propietarios. Una sangría que ha provocado precisamente el efecto contrario al que se pretendía, ya que la pérdida del 35,7% del parque inmobiliario para alquiler los últimos cinco años ha desequilibrado el mercado, provocando fuertes subidas de precios que han agravado el problema del acceso a la vivienda en toda España. Este año, el mercado de alquiler ha perdido 16.644 viviendas, si se mira la evolución entre el promedio del año pasado y el tercer trimestre del ejercicio actual, de acuerdo con las cifras publicadas ayer por el Observatorio del Alquiler, impulsado por la Fundación Alquiler Seguro, lo que supone un retroceso del 2,4% en términos porcentuales. Un descenso en el que hay una gran heterogeneidad, ya que hay provincias que se anotan un desplome de hasta el 26,9%, golpeadas por la declaración de zonas tensionadas, mientras que algunas zonas arrojan un ligero avance. En concreto, Ceuta lidera la caída de la vivienda en alquiler, con un desplome del 28,5% marcado por la invasión migratoria de este verano. Pero, más allá, también hay descensos muy significativos, como es el caso de Guipúzcoa (donde el parque de inmuebles para alquiler residencial se hunde un 26,9%), seguida de Navarra (20%), La Rioja (17,5%), Huesca (16,9%), Girona (16,9%), Lleida (16,6%), Córdoba (15,6%), Pontevedra (15,5%), Álava (14,9%), Vizcaya (13,5%), A Coruña (13,3%), Badajoz (12,8%), Cádiz (10,6%), Tarragona (10,2%), Almería (9,8%), Teruel (8,4%), Barcelona (7,9%) y Cantabria (6,6%). Por el contrario, hay algunas provincias donde se ha incrementado el número de viviendas en alquiler, aunque en la mayor parte de los casos se trata de variaciones estadísticas menores dentro de una tendencia general a la baja, ya que el parque inmobiliario de alquiler ha perdido una de cada tres viviendas disponibles en los últimos cinco años. Así, Ourense observa un aumento de la vivienda en alquiler del 14,6%, seguida de Ávila (13,6%), Salamanca (12,9%), Santa Cruz de Tenerife (11%), Albacete (10,7%), Melilla (8,1%), Cáceres (6%), León (4,8%), Zaragoza (4,7%), Las Palmas y Cuenca (4,1% en ambos casos), Jaén (4%), Castellón (3,9%), Guadalajara (3,7%), Soria (2,5%), Sevilla (2,4%), Burgos (2,3%), Madrid (1%), Valladolid (0,6%) y Málaga (0,1%). Este desplome se debe a una combinación de dos factores: un fuerte crecimiento demográfico, donde la formación de hogares ha triplicado el número de nuevas viviendas construidas, y una regulación que ha desalentado a los propietarios de poner su vivienda en alquiler. Algo que, además, se ha agravado en las últimas semanas con las nuevas regulaciones, que elevan la incertidumbre sobre los nuevos contratos. Además, el informe señala que hay una estrecha correlación entre las comunidades donde se han implementado las declaraciones de zonas tensionadas con las mayores contracciones de la oferta, como es el caso de Cataluña, País Vasco, Navarra, Asturias o Galicia, debido a que esta normativa ahuyenta a los posibles arrendatarios. Todo ello ha provocado que el número de interesados por cada vivienda se mantenga en máximos, lo que mantiene la presión sobre los precios. Cada anuncio recibe 133 contactos de interesados en alquilarlo en los primeros 10 días, cifra por debajo de los 143 contactos registrados en el trimestre anterior, pero muy cerca de los máximos históricos. Barcelona es la provincia con mayor presión por parte de la demanda, con 401 personas interesadas por cada vivienda en los primeros diez días, seguida de Vizcaya (179 contactos), Baleares (159 interesados), Álava (157), Guipúzcoa (142), Zaragoza (133), Madrid (120), Tarragona (115), Santa Cruz de Tenerife (111), Las Palmas (109), Girona (104) y Málaga (101).