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Marca ·

Sin perdón

Resumen

Dani Ceballos no tendrá la oportunidad de despedirse sobre el césped del Bernabéu. El centrocampista tampoco estará en la convocatoria del Real Madrid para el duelo ante el Athletic y, salvo sorpresa de última hora, se despedirá del madridismo lejos del césped tras la ruptura total con Arbeloa. La ausencia tiene además un fuerte componente simbólico. Mientras el Bernabéu se prepara para despedir a varios nombres importantes del vestuario, Ceballos no tendrá siquiera la oportunidad de recibir el cariño de la grada.

Dani Ceballos no tendrá la oportunidad de despedirse sobre el césped del Bernabéu. Al menos vestido de corto. El centrocampista tampoco estará en la convocatoria del Real Madrid para el duelo ante el Athletic y, salvo sorpresa de última hora, se despedirá del madridismo lejos del césped tras la ruptura total con Arbeloa.  La ausencia tiene además un fuerte componente simbólico. Mientras el Bernabéu se prepara para despedir a varios nombres importantes del vestuario, Ceballos no tendrá siquiera la oportunidad de recibir el cariño de la grada. Sólo con el pitido final, el centrocampista podrá bajar al césped con el resto de lesionados y, quizás ahí, reciba el adiós de su afición. Su final en el Real Madrid apunta a producirse por la puerta de atrás después de semanas marcadas por la tensión interna y un distanciamiento irreversible con el entrenador, que no ha vuelto a contar con él. El conflicto explotó a finales de abril tras un encontronazo entre futbolista y técnico que terminó rompiendo definitivamente la relación. Según desveló MARCA, el propio Ceballos llegó a trasladar al vestuario una frase muy significativa sobre su situación con Arbeloa: “He pedido al entrenador no tener relación”. Desde entonces, el sevillano desapareció completamente de las convocatorias.  “Hemos tenido diferencias, es normal. He pensado más en el Madrid que en mí en estos meses, pero he hecho lo mejor para el club. En otro club hubiese sido diferente, pero era lo que tenía que hacer. No hay lugar para el arrepentimiento”, explicó Arbeloa, en general, en su última rueda de prensa en Valdebebas. El técnico también quiso reivindicar la gestión del vestuario y las conversaciones mantenidas con todos sus futbolistas durante el curso en su ya famoso sofá gris. “He tenido relación con todos mis jugadores y he tenido muchas conversaciones. Los he escuchado y ellos a mí. Hay veces que hemos estado de acuerdo, otras no, pero eso forma parte de la vida, tanto de entrenador como de jugador”, explicó.  La sensación en Valdebebas es que con Ceballos ya no había vuelta atrás. El centrocampista, con contrato hasta 2027, llevaba tiempo valorando su futuro y el choque con Arbeloa terminó por acelerar un desenlace que parece inevitable de cara al verano. Lo que hace apenas unos meses apuntaba a una nueva oportunidad en el Real Madrid ha acabado convirtiéndose en un adiós silencioso y sin perdón.