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El piloto de helicóptero que rescató a Schumacher rompe su silencio 12 años después

Resumen

Yannick Dainese entendió que aquello iba en serio cuando le pidieron que se quitara los micrófonos y las cámaras GoPro. Hasta ese momento, el piloto de helicóptero que acudió al rescate de Michael Schumacher en los Alpes franceses pensó que todo podía ser una broma. El accidente ocurrió el 29 de diciembre de 2013. Schumacher, siete veces campeón del mundo de Fórmula 1, sufrió heridas graves mientras esquiaba y desde entonces no ha vuelto a ser visto en público.

Yannick Dainese entendió que aquello iba en serio cuando le pidieron que se quitara los micrófonos y las cámaras GoPro. Hasta ese momento, el piloto de helicóptero que acudió al rescate de Michael Schumacher en los Alpes franceses pensó que todo podía ser una broma. El accidente ocurrió el 29 de diciembre de 2013. Schumacher, siete veces campeón del mundo de Fórmula 1, sufrió heridas graves mientras esquiaba y desde entonces no ha vuelto a ser visto en público. Doce años después, uno de los hombres que participó en aquel operativo ha decidido contar lo que vivió aquel día. En una entrevista con el diario deportivo francés L'Équipe, Dainese recuerda cómo recibió el aviso. "Un rescatista saltó al helicóptero con el médico del equipo de emergencias y me gritó: '¡Vamos a por Schumacher!". "Al principio, pensé que estaba bromeando. Pero cuando el comandante nos ordenó quitarnos los micrófonos y las cámaras GoPro, y prohibió que los periodistas nos acompañaran, me di cuenta de que era cierto...", dijo Dainese. El piloto, que ahora trabaja para el servicio de Seguridad Civil con base en Grenoble, explica que en aquel momento no hubo espacio para las preguntas ni para los comentarios. "No hicimos preguntas, no hablamos", confiesa Dainese. En un rescate, dice, hay que apartar cualquier emoción para funcionar con precisión. "Lo importante es desapegarse de toda emoción para mantenerse en plena forma. La montaña, por desgracia, se cobra muchas víctimas entre los esquiadores. Para mí, él era simplemente otra persona gravemente herida". La presión del apellido Schumacher Dainese no era aficionado a la Fórmula 1, pero sabía perfectamente quién viajaba en aquel helicóptero. La dimensión de Schumacher aparecía aunque el protocolo obligara a mirar solo al herido. "Inconscientemente, por supuesto, la presión estaba ahí, porque aunque no era fan de la Fórmula 1, sabía que lo veneraban como a un dios. Sigue siendo impresionante ver a una celebridad como él confinada en un colchón de vacío", dice Dainese. Durante estos doce años, el piloto prefirió no hablar con los medios. No quería problemas y lo explica con una frase que también retrata el blindaje que siempre ha rodeado al entorno del alemán desde el accidente. "No quise hablar con los medios para evitar problemas. Además, ¡no tengo los mismos abogados que la familia Schumacher!", explica Dainese.