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El Mundo ·

Fabien Curto Millet (economista jefe de Google): "Soy escéptico con la ola de despidos por la IA. Es más fácil decir eso que reconocer que tu producto no tiene encaje en el mercado"

Resumen

Como él mismo dice, Fabien Curto Millet no tiene una bola de cristal para ver el futuro de la economía, pero su trabajo consiste en acercarse mucho, algo difícil en una era como la actual. Este español afincado en Silicon Valley es el economista jefe de Google, un cargo que tiene ahora la misión de prever cómo la IA, la tecnología que desarrolla su propia compañía, afectará al futuro económico mundial. Curto se muestra consciente de los retos que supondrá para el empleo la IA y las reacciones emocionales que genera, pero es optimista a medio plazo y apunta a que muchos empleos se transformarán. "La IA no destruye empleos, automatiza tareas y es raro que se automatice un empleo por completo".

Como él mismo dice, Fabien Curto Millet no tiene una bola de cristal para ver el futuro de la economía, pero su trabajo consiste en acercarse mucho, algo difícil en una era como la actual. Este español afincado en Silicon Valley es el economista jefe de Google, un cargo que tiene ahora la misión de prever cómo la IA, la tecnología que desarrolla su propia compañía, afectará al futuro económico mundial. Curto se muestra consciente de los retos que supondrá para el empleo la IA y las reacciones emocionales que genera, pero es optimista a medio plazo y apunta a que muchos empleos se transformarán. "La IA no destruye empleos, automatiza tareas y es raro que se automatice un empleo por completo". Pone como ejemplo como se predijo que los radiólogos iban a ser el primer empleo en desaparecer por la IA y su demanda sigue subiendo. Así, defiende el impacto positivo que tendrá esta tecnología. "Es la única buena noticia para la economía", asegura en una entrevista con EL MUNDO el economista de la tecnológica, que ha lanzado en España su programa IA en acción con un informe que destaca que las pymes españolas son las que más adoptan la IA en Europa y calcula en 120.000 millones el impacto positivo que puede tener la IA en España. "No podemos dorminos en los laureles". ¿Su preocupación central es el empleo?Es la pregunta uno que siempre surge cuando hablas con políticos. Se entiende que haya mucha ansiedad con este tema porque es una transformación muy importante y que nos llega muy deprisa. Esa es la principal dificultad. En términos de equilibrio yo estoy muy sereno porque hemos visto esta película otras veces. Por ejemplo, la informática destruyó 3,5 millones de empleo en ocupaciones como el secretariado y la fabricación de máquinas de escribir, pero creó 19 millones de empleos en otras posiciones. El economista del MIT David Autor publicó un paper que decía que el 60% del empleo en EEUU de hoy es en ocupaciones que no existían hace 80 años.¿O sea, es un optimista?El equilibrio de la IA va a ser beneficioso en mi opinión, el reto es hacer con éxito la transición. Hay que movilizarse rápidamente. Tenemos un sentimiento de urgencia en torno a estas ideas de transformación.Es complicado imaginar qué empleos va a crear la IA-Tienes razón. Esta es una de las asimetrías y causas principales de angustia. Es muy fácil entender lo que va a ser automatizado hoy en día y no es fácil ver lo nuevo. Los desarrolladores web fueron reconocidos como empleo en los 90, los científicos de datos en 2018. El año pasado,lo fue forward deploy engineer, que es uno de los principales empleos creados a partir de la IA. Si viajas en el tiempo y vas a 1850 el 60% de la población estaba empleada en la agricultura. Imagina decirles que la economía va a ser tan productiva en un futuro que habrá trabajos para pasear perros o ser profesor de yoga. Lo que queda es formarse. Siempre vas a escuchar de Google un binomio entusiasmo y responsabilidad.Es una perspectiva más optimista que otras voces de la industria como Sam Altman o Dario Amodei que hablan muy claramente de destrucción de empleo.Hay muchas profecías sobre el futuro y perspectivas distintas entre los tecnólogos y los economistas en general. Ellos lo miran desde el software, pero la economía es más complicada, hay una parte humana, instituciones, regulación. La velocidad de la sociedad en general es más baja que la del software. En España, hemos visto varias compañías que apuestan por despedir empleados porque es más fácil eso que formar de nuevo. ¿Qué opina de eso Google? Se escucha bastante. Ves despidos y se asocian a la IA. Yo tengo bastante escepticismo, porque, claro, ¿qué es más fácil? ¿Decir que el encaje de mi producto en el mercado no es idóneo o decir que estás más orientado al futuro y estamos desplegando la IA? Hay una asimetría y hay que filtrar un poco estas asociaciones. En inglés se llama AI washing [fórmula creada a partir del greenwashing].Pero las empresas vinculan mucho la IA al recorte de costeYo diría a los empleadores que tienen la tentación de usar la IA para ahorrar costes que sus beneficios son muchos más amplios cuando se adopta una mentalidad de crear valor. Y ahí, para mí es un momento idóneo para contratar jóvenes y renovar las empresas porque tienen una mentalidad nativa en IA y aprenden más rápido, por lo que pueden transformar las compañías. ¿En qué otras áreas va a aportar la IA a la economía?Una de las más importantes es la intersección de IA y ciencia. Creo que lo va a revolucionar y es muy importante porque la productividad ha crecido poco durante los últimos años. AlphaFold ha sido clave para descubrir la estructura de las proteínas. Antes descubrir una podía costar 200.000 dólares y nosotros hemos publicado la estructura de 200 millones. El CSIC la usa para estudiar la enfermedad del sueño, se usa para cáncer, malaria… Más allá podemos hablar de mejoras en servicios públicos, salud...¿Puede la IA ayudar a corregir el rumbo de la macroeconomía ante la incertidumbre que se prevé para estos años? La IA la suelo llamar como la única buena noticia en el horizonte económico. Es lo que está soportando la economía, ciertamente en Estados Unidos, pero en otros sitios también con una inyección de productividad para dar la cara al envejecimiento del español. En España, es menos relevante, pero también en países con situaciones fiscales muy delicadas que necesitas ese crecimiento de PIB para mantener el Estado de Bienestar que se ha creado. Es muy buena noticia desde el punto de vista macroeconómico y por eso es superimportante poder navegar de esta dirección para sacar partido económico, pero también de forma social para que se beneficie el ciudadano y la prosperidad sea compartida.Ahí, Jensen Huang hablaba de que para él, el elemento clave para el futuro de la IA era la energía, ¿cómo lo ve?Puede ser el cuello de botella más importante del sistema. Tenemos sistemas que ya necesitaban mejoras significativas en varios países y esto es una aceleración de lo que se necesitaba en mejorar la red eléctrica o aportar más generación. Usted interactúa con gobiernos. Cuando se habla de políticas e IA, parece que las grandes propuestas llegan desde las empresas y no desde la política. ¿Comparte esa visión? Creo que los gobiernos se están moviendo rápido. Casi todos los días hablo con uno u otro o con el FMI. Cada uno se está intentado adaptar. Las políticas públicas son importantes porque hay mucha diferencia de adopción entre sectores o entre gran y pequeña empresa. Si dejamos la película en modo automático lo que va a pasar es que habrá subadopción por las pymes, como ocurre históricamente.