El incendio de Ávila arrasa ya unas 22.000 hectáreas y deja más de 30.000 desalojados
ResumenEl incendio forestal de Burgohondo (Ávila) es la principal preocupación del operativo en Castilla y León. El fuego, originado el 22 de julio a las 13:02 horas, ha calcinado ya en torno a 24.000 hectáreas, según la estimación del perímetro, y ha destruido parte de la Reserva Natural del Valle de Iruelas, una de las principales reservas del buitre negro. Además, ha obligado a evacuar en total cerca de 33.000 personas del Valle del Tiétar y 8.000 confinados en sus domicilios, según ha confirmado el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen. En total hay casi 90.000 afectados, entre los incendios de Ávila y Madrid.
El incendio forestal de Burgohondo (Ávila) es la principal preocupación del operativo en Castilla y León. El fuego, originado el 22 de julio a las 13:02 horas, ha calcinado ya en torno a 24.000 hectáreas, según la estimación del perímetro, y ha destruido parte de la Reserva Natural del Valle de Iruelas, una de las principales reservas del buitre negro. Además, ha obligado a evacuar en total cerca de 33.000 personas del Valle del Tiétar y 8.000 confinados en sus domicilios, según ha confirmado el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen. En total hay casi 90.000 afectados, entre los incendios de Ávila y Madrid. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, los incendios de Madrid y Ávila abarcan un perímetro superior a los 200 kilómetros, afectando a unas 45.000 hectáreas, de las cuales, más de 21.000 serían del fuego de Burgohondo y de forma conjunta se extendería por un perímetro total, de unos 200 kilómetros, 112 en Ávila. En la mañana del sábado se ha acordado desalojar de manera preventiva siete municipios del Valle del Tiétar, mediante mensajes Es-Alert y con ayuda de los alcaldes, ante la evolución del incendio de Burgohondo, en concreto Piedralaves, La Adrada, Casillas, Sotilllo, Santa María del Tiétar, Navahondilla y Casavieja. El delegado del Gobierno ha planteado la posibilidad de nuevos desalojos si la situación empeora. Desde la Junta de Castilla y León se trabaja también desalojar los centro sociosanitarios. “Estamos hablando de una población de más o menos 30.000 personas”, ha afirmado Sen. El delegado del Gobierno ha indicado que se trata de “uno de los más graves que hemos podido tener en los últimos tiempos” y por eso se están realizando "desalojos preventivos" con la prioridad de proteger las vidas humanas. A los desalojados se les ha conducido por carretera hacia Arenas de San Pedro, Candeleda y llegando hasta Talavera de la Reina. En la tarde del sábado los vecinos de otras cuatro localidades han recibido un mensaje de alerta para proceder al desalojo. Se tratan de Mijares, con 718 vecinos; Gavilanes, con 523 vecinos, Fresnedilla, con 92 vecinos; e Higueras de las Dueñas, con 250 vecinos. Unas 1600 personas a los que habría que sumar los veraneantes. Minutos después, los vecinos de Pedro Bernardo, con 730 vecinos, recibieron la alerta de desalojo. También se han cortado nueve carreteras cortadas. Entre ellas, la N-403, del kilómetro 82 al 100: la AV-502, del kilómetro cero al 19,34 y del 18,81 al 31,48; la AV-512, del cero al 6,62; la AV-504, del cero al 6,44; la AV-562, del cero al 14,200; con corte total hasta Robledo de Chavela en la M-539; la AV-902, del cero al seis; la AV-901, del cero al nueve; la AV-904, del cero al 2,900; y la AV-503, del kilómetro 25,5 al 39,06. Una "ventana de oportunidad" Sen ha explicado que durante la noche se abrió una "ventana de oportunidad" para avanzar en la extinción debido al aumento de la humedad, bajada del viento y temperatura más baja. Algo que no fue suficiente, ya que no se pudo "realizar todos los trabajos que habíamos establecido por unas circunstancias cambiantes del tiempo", agravadas por la influencia del incendio que avanza desde la Comunidad de Madrid. Los incendios cercan a San Martín de Valdeiglesias, en Madrid por ambos costados y es la única línea que evita que ambos se junten. Esto ha obligado a que el operativo se haya concentrado en esta parte afectando a los trabajos de toda la zona de El Tiemblo y de La Atalaya De cara a las próximas horas, el delegado del gobierno ha indicado que preocupa el frente sureste, en La Atalaya, donde se están produciendo "descuelgues" favorecidos por una meteorología muy cambiante y una alta velocidad de propagación al saltar de "copa a copa". En esa zona trabaja la Unidad Militar de Emergencias (UME) que se han empleado durante toda la noche. Por la zona de Casillas, al este, hay dificultad para los medios desplegados a causa de la orografía, según ha afirmado el delegado del Gobierno. En Piedralaves, recientemente desalojada, el fuego ha entrado en una zona de bosque y el incendio avanza allí con rapidez. En esa zona sudeste del incendio el viento de componente norte con un frente de unos 15 kilómetros. En Cebreros, una de las localidades con más población, hay focos diseminados y se ha producido poco avance durante la noche. El director técnico del operativo de extinción en Ávila, el teniente coronel de la Unidad Militar de Emergencia (UME) Pablo Samaniego, ha reconocido que trabajan en hacer buena la "ventana de oportunidad" de unas temperaturas más bajas durante la tarde y noche del sábado para afrontar con mejores perspectivas el domingo. Aún así, la situacíón es "compleja" por encontrarse en zona "extensa, abrupta, con vientos racheados y cambiantes". Los incendios de Madrid y Ávila "se están afectando uno a otro por convecciones" Desde el Puesto de Manda Avanzado (PMA) de Navaluenga (Ávila), el director técnico del operativo de extinción, el teniente coronel de la Unidad Militar de Emergencias (UME) Pablo Samaniego, ha explicado que los incendios de Ávila y Madrid no se han juntado todavía. "Físicamente todavía existe cierta distancia" entre ambos, de ahí que las labores traten de impedir que "esa unión física se produzca". Eso sí, su proximidad es tal que "se están afectando uno a otro por convecciones y las condiciones meteorológicas". La dirección del incendio se está haciendo bajo mando unificado para una mejor coordinación. Samaniego ha indicado, tras reconocer el incendio en un vuelo, que si bien los trabajos nocturnos han contenido el avance, en otras el viento está manteniendo zonas activas "que se están reproduciendo", principalmente cercanas a los núcleos que se han desalojado. En la zona sur, tras los trabajos de la mañana, siguen evitando que el Alto Tiétar "sufra las consecuencias de que coja con mucha capacidad calorífica esa zona y el incendio se expanda". En esa parte del incendio el viento de componente norte ha empujado las llamas afectando a zonas muy amplias. El esfuerzo de operativo está concentrado allí al haberse trasladado buena parte de los efectivos para "poder contenerlo". En el resto del perímetro "hay algún punto en el que también está activo", por lo que los trabajos. Las previsiones meteorológicas dejan la duda a si el viento llegue a sus máximos a primeras horas de la tarde, como ha aseverado el teniente coronel de la UME. El incendio se encuentra declarado en Situación Operativa 3, Emergencia de Interés Nacional, bajo la dirección del Gobierno central, mientras mantiene un amplio despliegue de autobombas, cuadrillas terrestres, cuadrillas de especialistas en la lucha contra incendios forestales, brigadas de refuerzo contra incendios forestales helitransportadas, helicópteros e hidroaviones, además de técnicos y agentes medioambientales. La Administración General del Estado mantiene desplegados más de 3.000 efectivos entre personal de la Unidad Militar de Emergencias (UME), Guardia Civil, Protección Civil, medios del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y numerosos recursos aéreos y logísticos para combatir los incendios de Ávila y Madrid. Además, para este domingo está prevista la incorporación de nuevos refuerzos nacionales e internacionales, entre ellos cuatro aviones anfibios FOCA procedentes de Grecia e Italia, movilizados a través del Mecanismo Europeo de Protección Civil, además de medios aportados por varias comunidades autónomas y por el operativo de Castilla y León. La Junta de Castilla y León ha evacuado a 601 mayores de 12 residencias desde que comenzó el incendio de Ávila La Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León ha evacuado desde el jueves a un total de 601 mayores de doce residencias que se han visto afectadas por el grave incendio que asola la provincia de Ávila. Diez de ellos han necesitado atención hospitalaria, aunque ha sido básicamente por garantizar la oxigenoterapia. En concreto, el jueves día 23 fueron trasladadas 90 personas de dos residencias ubicadas en la localidad de El Tiemblo (Residencia Las Palmeras 56 personas, Residencia San Antonio de Padua otras 34), que fueron derivadas por el operativo de la Junta de Castilla y León a la Residencia de las Hijas de la Caridad de Ávila. El viernes se procedió a la evacuación de otras 93 personas, pertenecientes a tres residencias de mayores de Cebreros (23 personas), Burgohondo (50) y Hoyo de Pinares (20). Todos ellos fueron derivados a la Residencia Pública de Personas Mayores que la Junta tiene en Ávila. Este sábado se está procediendo al traslado de 418 personas mayores más, pertenecientes a otras siete residencias (Fresnedilla 47 residentes, La Higuera 88, Navahondilla 35, Sotillo dos residencias con 130 personas en total, Piedralabes 65 y Casavieja 53), que serán derivados a centros de otras provincias de Castilla y León al no haber más espacio disponible en la capital abulense. El operativo de la Consejería de Sanidad y Bienestar Social (más de 250 profesionales de Servicios Sociales en la provincia de Ávila, más los que sean necesarios de otras provincias) permanecerá activo el tiempo que sea necesario hasta que todas las personas evacuadas puedan volver a sus lugares de origen, garantizando ante todo la salvaguarda de su salud y su bienestar emocional. La noche ayuda al fuego de Murias de Ponjos, en IGR2 Junto al incendio de Burgohondo, el parte de la Junta de Castilla y León mantiene como segundo incendio de mayor gravedad el de Murias de Ponjos, (León), que continúa activo con índice de gravedad 2 tras iniciarse el 22 de julio a las 19:45 horas. La situación en la provincia ha mejorado durante la noche ya que la bajada de temperaturas y el intenso trabajo nocturno de las brigadas han favorecido la mejora notable de la situación, especialmente del incendio de Murias de Ponjos, en Omaña, que ya se apunta a ser el peor del año en la provincia. Se espera que la previsión meteorológica de esta jornada ayude a su total control. En él trabajan autobombas, maquinaria pesada tipo bulldozer, cuadrillas de especialistas en la lucha contra incendios forestales, helicópteros e hidroaviones, junto con técnicos y agentes medioambientales. También permanecen activos los incendios de Castropodame y dos focos en Quintela, en Balboa, mientras que el de Requejo y Corús, en Villagatón, figura ya controlado. Fuera de León, también siguen activos el incendio de Quintanilla de San Román, en el Valle de Valdebezana (Burgos), declarado este sábado, y el de Brieva (Segovia). En Rabano de Aliste (Zamora) el incendio permanece estabilizado, mientras que los incendios de El Barraco (Ávila), Soto de Cerrato (Palencia), Jaray (Soria), Zayas de Báscones (Soria), Íscar y tres incendios registrados en el término municipal de Valladolid permanecen controlados. Los fuegos de Gallegos de San Vicente (Tolbaños), Casillas, muy cercano al de Burgohondo, y Hontangas (Burgos) aparecen ya extinguidos, mientras que el aviso de Astudillo (Palencia) ha quedado finalmente en falsa alarma.