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Nuevos testimonios colocan a Aldama como asiduo del Gobierno de Sánchez

Resumen

Los testimonios de la quinta sesión del juicio del caso Mascarillas han evidenciado que la influencia del empresario acusado de pagar sobornos al ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y a su asesor, Koldo García, a cambio, presuntamente, de un trato de favor a las ... empresas a las que representaba no se quedó sólo en el Ministerio de Transportes, sino que se extendió a otros. El ex consejero delegado de Globalia Javier Hidalgo ha reconocido como testigo ante el tribunal que el empresario fue el «canal de comunicación» de Air Europa, rescatada por el Gobierno con 475 millones de euros durante la pandemia, ante distintos ministerios, al menos el de Transportes y el de Economía.Hidalgo niega pagos a Ábalos, Koldo García o Aldama y rechaza que Begoña Gómez mediara en el rescate de Air EuropaHidalgo ha negado que su compañía entregara 500.000 euros a Koldo García y Víctor de Aldama a cambio del éxito de la ayuda pública -según declaró la exnovia del empresario, Leonor González Pano, que le había contado éste-. También ha negado haber hecho cualquier pago directamente al entonces ministro de Transportes, hoy acusado, José Luis Ábalos.

Los testimonios de la quinta sesión del juicio del caso Mascarillas han evidenciado que la influencia del empresario acusado de pagar sobornos al ministro de Transportes, José Luis Ábalos, y a su asesor, Koldo García, a cambio, presuntamente, de un trato de favor a las ... empresas a las que representaba no se quedó sólo en el Ministerio de Transportes, sino que se extendió a otros. El ex consejero delegado de Globalia Javier Hidalgo ha reconocido como testigo ante el tribunal que el empresario fue el «canal de comunicación» de Air Europa, rescatada por el Gobierno con 475 millones de euros durante la pandemia, ante distintos ministerios, al menos el de Transportes y el de Economía.Hidalgo niega pagos a Ábalos, Koldo García o Aldama y rechaza que Begoña Gómez mediara en el rescate de Air EuropaHidalgo ha negado que su compañía entregara 500.000 euros a Koldo García y Víctor de Aldama a cambio del éxito de la ayuda pública -según declaró la exnovia del empresario, Leonor González Pano, que le había contado éste-. También ha negado haber hecho cualquier pago directamente al entonces ministro de Transportes, hoy acusado, José Luis Ábalos. En la única pregunta que el presidente del tribunal ha permitido a la acusación sobre la relación con la mujer del presidente del Gobierno, Begoña Gómez (pues es objeto de otra causa) ha descartado que ésta mediase gracias a su relación con él para facilitar el rescate.«Se estranguló a la compañía»De hecho, el empresario consideró que el rescate no fue precisamente un regalo, sino que tuvo un coste para la compañía, hasta el punto de que «se estranguló a la compañía». En este punto, ha considerado que «nunca ha ocurrido con ninguna otra compañía, obligar a un consejero delegado a dimitir, en este caso a mí». El testigo reconoce que la ayuda pública fue de «muchísima importancia», pero se ha quejado de que cuando la pandemia se extendía y otros competidores habían recibido ya 1.000 millones, Globalia «solo recibió 140 millones». También ha calificado de «sibilinas» las condiciones «impuestas por la SEPI». Ha aprovechado su intervención como testigo para lamentar que «prácticamente se concedió (el rescate) interviniendo la compañía, destituyendo a su consejo».Lo que sí ha reconocido Hidalgo han sido las gestiones del comisionista Aldama para tratar de recuperar 22 millones de euros de deuda del Gobierno de Venezuela con la empresa balear. Una deuda que, a día de hoy, no se ha resarcido. El testigo ha asegurado que acompañó a Aldama al menos a los ministerios de Transportes y Economía, y no descarta haber visitado con él a la expresidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, en la pública ferroviaria, a pesar de que ella lo negó cuando declaró como testigo señalando que el comisionista jamás pisó ese edificio. Reunión desconocida en IndustriaNo es el único testigo que este martes ha situado a Aldama como un actor clave por su relación con el Gobierno. El exjefe de Gabinete de la ministra de Industria, Juan Ignacio Díaz Bidart, ha desvelado que el empresario estuvo una vez en el Ministerio de Industria con un promotor musical para «solicitar una subvención a la...al Ministerio», ha afirmado, dubitativo, también como testigo.Según Díaz Bidart, se trató de un encuentro que cerró la ministra Maroto «con otra persona de las que asistía a esa reunión». Una información que hasta ahora no había proporcionado en la instrucción, durante la que ha declarado ante el magistrado Leopoldo Puente. El testigo ha justificado que en ese momento no conocía al señor De Aldama, pero ha reparado posteriormente en quién era.Respecto al presunto soborno de Ábalos con un chalé en Cádiz por parte del socio de Aldama, el empresario de los hidrocarburos Claudio Rivas, Díaz Bidart ha reconocido que se reunió con los representantes de Villafuel el 28 de diciembre de 2020, como ya sostuvo cuando fue interrogado durante la investigación. Estaban en esa reunión, según su testimonio, el propio Rivas, Carmen Pano, colaboradora suya y Álvaro Gallego, conductor de la última. Por parte del Ministerio, asistieron el testigo y dos funcionarios.Koldo García, a instancias de quien se produjo el citado encuentro, se limitó a presentarles, estuvo unos minutos en la reunión y salió de ésta, según el asesor ministerial. Ha asegurado que fue ese día cuando supo que se trataba de una «comercializadora».Los representantes de Villafuel estaban interesados en conseguir la licencia de operador en el sector, de ahí que pidieran a Koldo García y a Aldama que se movieran para conseguirles una reunión en Industria. «Les dijimos que no éramos competentes y les remitimos a la secretaría de Estado de Energía», ha defendido, así como ha negado que comiera o cenara nunca con Koldo García o Víctor de Aldama. Koldo García y José Luis Ábalos se han reído tras tal afirmación.Según declaró Carmen Pano, ella llevó 90.000 euros en efectivo, en bolsas de plástico, a la sede del PSOE en la calle Ferraz de parte de Claudio Rivas por las gestiones de Koldo García y Aldama con las que pensaba que conseguiría la licencia de operadora.«Zona noble de Transportes»El juicio del caso Mascarillas ha entrado en su tercera semana (quinta jornada) con una evidencia en el plenario positiva para el relato acusatorio de la Fiscalía Anticorrupción: Víctor de Aldama tenía tanta influencia en el Ministerio de Transportes en la etapa de José Luis Ábalos y Koldo García al frente de éste que se movía por las dependencias del edificio de Nuevos Ministerios como si fuera uno más en la cartera.Este martes, la secretaria de Ábalos en Transportes, Ana María Aranda -quien comenzó a trabajar con Ábalos el 7 de junio de 2018, ya que lo conocía del Grupo parlamentario Socialista, donde tenía el mismo puesto- ha afirmado como testigo que así como tenía que avisar al departamento de Seguridad de las visitas del señor Ábalos, nunca avisó a los agentes de vigilancia de las llegadas del empresario y comisionista Víctor de Aldama, acusado de entregar sobornos a Ábalos y Koldo García a cambio de un trato de favor a sus empresas con contratos públicos. Entendía la secretaria de Ábalos que la presencia del empresario en las dependencias del ministro las autorizaba Koldo, con quien se reunía el conseguidor.La mujer ha descrito que Aldama accedía sin permiso a la «zona noble» de Transportes, al patio y al ascensor desde el que el ministro y las visitas oficiales para las que sí pedía permiso, entraban a su despacho.En ese contexto, ha situado a Aldama en tres reuniones extraoficiales: «Una con el Gobernador de Oaxaca, que tampoco se me dijo que el señor De Aldama estaba en esa reunión. Lo tengo apuntado en la agenda porque le vi por allí», ha dicho, y otras dos con el exCEO de Globalia, Javier Hidalgo.Ya la semana pasada, el guardia civil encargado de la Seguridad de Transportes, José Luis Rodríguez, afirmó que la presencia de Aldama era «corriente por el Ministerio» y que «entraba y salía sin nadie decirle nada y estacionaba en el estacionamiento de autoridades», algo que no podía hacer ni el propio Rodríguez, según afirmó él.Por su parte, Álvaro Sánchez Manzanares, ex secretario general de Puertos del Estado y responsable de la contratación de mascarillas para la compañía pública, que fue la primera en contratar a Soluciones de Gestión, sostuvo durante su declaración como testigo que nunca supo que Aldama tenía una vinculación con Soluciones de Gestión y le veía como parte del Ministerio. «Para nosotros, el señor Aldama estaba en la parte ministerial», consideró.