La UE defiende el control de fronteras ante la presión migratoria
ResumenEl intercambio de mensajes marcó ayer una nueva jornada en torno a la crisis en Ceuta. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respondió formalmente a la carta remitida por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. En su misiva, Bruselas evitó valorar las quejas españolas sobre la falta de solidaridad de otros socios comunitarios, pero deja clara la postura de la Comisión: la protección de los límites exteriores de la Unión es una "responsabilidad compartida" e indispensable para preservar la integridad del espacio Schengen. La propuesta de Von der Leyen apunta a un endurecimiento de la vigilancia en los puntos críticos, planteando abiertamente "el uso de barreras físicas cuando sea necesario".
El intercambio de mensajes marcó ayer una nueva jornada en torno a la crisis en Ceuta. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, respondió formalmente a la carta remitida por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. En su misiva, Bruselas evitó valorar las quejas españolas sobre la falta de solidaridad de otros socios comunitarios, pero deja clara la postura de la Comisión: la protección de los límites exteriores de la Unión es una "responsabilidad compartida" e indispensable para preservar la integridad del espacio Schengen. La propuesta de Von der Leyen apunta a un endurecimiento de la vigilancia en los puntos críticos, planteando abiertamente "el uso de barreras físicas cuando sea necesario". No obstante, la líder comunitaria valoró la gestión del Ejecutivo español en los retornos de las personas que accedieron de forma irregular, una labor que, según sus palabras, se coordinó de manera eficiente con las autoridades marroquíes, logrando restablecer el orden y evitar desplazamientos de irregulares hacia el resto del continente. Desde el Consejo de Ministros español, el tono de la jornada osciló ayer entre la exigencia de responsabilidades y la diplomacia pragmática. Por un lado, la ministra de Defensa, Margarita Robles, adoptó una postura de notable firmeza durante una visita militar en Zaragoza. Robles calificó la situación vivida en la frontera como una "tragedia" que ha dejado cerca de un centenar de víctimas mortales. Robles instó formalmente al Gobierno de Marruecos a investigar "hasta el final" los movimientos organizados a través de redes sociales. "Ceuta y Melilla no se tocan", apostilló la ministra, garantizando que el contingente militar continuará prestando apoyo a la Guardia Civil en la zona para asegurar la legalidad en los procesos de devolución. La ministra Robles lamentó además la instrumentalización de menores y de colectivos vulnerables, acusando a las mafias y a quienes consintieron la situación de "echarles a la muerte". Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, optó por poner en valor la interlocución con el país vecino. Albares defendió la fiabilidad de Marruecos como socio estratégico, destacando que Rabat colaboró "desde el primer momento" para contener el flujo migratorio y facilitar la devolución de quienes accedieron de manera irregular. Según el jefe de la diplomacia española, el objetivo es el retorno de todas las personas que hayan entrado de forma irregular. El ministro también criticó la existencia de lo que ha denominado una "sincronización de la internacional reaccionaria", dedicada, en su opinión, a difundir falsas noticias y sembrar dudas sobre la seguridad de las fronteras antes de que se pudiera comprender el alcance real de la crisis. Reunión extraordinaria Mientras se suceden estas declaraciones, la atención se desplaza ahora hacia el plano comunitario. El Consejo de la UE, actualmente bajo presidencia irlandesa, ha convocado para hoy una reunión extraordinaria por videoconferencia en la que participarán los ministros de Interior de los veintisiete Estados miembros. El encuentro contará con un único punto en el orden del día: analizar la situación en Ceuta, donde los informes señalan que ingresaron decenas de miles de personas por vía terrestre y marítima. Este encuentro de ministros, precedido por una reunión preparatoria de los embajadores comunitarios ayer, pretende sentar las bases para un debate estratégico más amplio que se trasladará al próximo Consejo Europeo. El objetivo de Bruselas, según insistió Von der Leyen, radica en perfeccionar los sistemas de alerta temprana, desmantelar las redes de tráfico de personas y reforzar la cooperación técnica y financiera con Marruecos. Agencias como Frontex, Europol y la Agencia de Asilo de la UE (EUAA) ya han manifestado su disposición para incrementar su presencia sobre el terreno si España lo considera necesario. El objetivo de este proceso será redefinir la relación operativa con Rabat a través de una partida presupuestaria específica para la seguridad de Ceuta y Melilla, así como el diseño de mecanismos de detección temprana que actúen de forma coordinada en los países de origen y tránsito antes de que las rutas migratorias alcancen los límites del espacio Schengen.