Guardiola, presidenta de Extremadura con el recado de Vox: “Nadie de fuera por delante de un español”
ResumenLa popular María Guardiola es de nuevo presidenta de la Junta de Extremadura tras fracasar dos veces en las anteriores sesiones de investidura de marzo y después de casi cinco meses de un inédito bloqueo institucional en la comunidad. Al fin, y como han suspirado varios diputados del PP en la Asamblea extremeña, la baronesa ha recibido el apoyo de los 29 diputados de su partido junto a los 11 de Vox, con quienes gobernará de nuevo en coalición y a quienes ha entregado ahora dos consejerías: Desregulación, Servicios Sociales y Familia (en singular), con rango de vicepresidencia, y Agricultura, Ganadería y Medio Natural. “No voy a pedir perdón por gobernar con Vox”, ha proclamado. El apoyo de la formación de Santiago Abascal ha llegado al límite.
No. No hay dos sin tres. La popular María Guardiola es de nuevo presidenta de la Junta de Extremadura tras fracasar dos veces en las anteriores sesiones de investidura de marzo y después de casi cinco meses de un inédito bloqueo institucional en la comunidad. Al fin, y como han suspirado varios diputados del PP en la Asamblea extremeña, la baronesa ha recibido el apoyo de los 29 diputados de su partido junto a los 11 de Vox, con quienes gobernará de nuevo en coalición y a quienes ha entregado ahora dos consejerías: Desregulación, Servicios Sociales y Familia (en singular), con rango de vicepresidencia, y Agricultura, Ganadería y Medio Natural. “No voy a pedir perdón por gobernar con Vox”, ha proclamado. El apoyo de la formación de Santiago Abascal ha llegado al límite. A solo 12 días de la activación del calendario de la repetición electoral y, al contrario que en 2023, sin una foto conjunta del PP y Vox. El partido de extrema derecha ha asegurado a través del secretario general, Ignacio Garriga, que el polémico principio de “prioridad nacional” para las ayudas que recoge el acuerdo extremeño, “va a estar también en Aragón y en Castilla y León”. Horas después, en Zaragoza, las dos formaciones anunciaban el segundo pacto en menos de una semana. en esta ocasión para investir al popular Jorge Azcón, pero con la misma filosofía que en Mérida. Allí La idea de “prioridad nacional” no es un invento de Vox, sino una noción popularizada por la extrema derecha francesa. “Se puede poner primero a los españoles”, ha enfatizado el portavoz de Vox en la Asamblea de Extremadura y futuro vicepresidente del Gobierno regional, Óscar Fernández Calle. “Con el esfuerzo de los extremeños y los españoles no da para que coma todo el mundo. Elegimos a los españoles primero”, ha recalcado haciendo hincapié una y otra vez en el mismo principio, que contraviene la Ley de Extranjería mientras la norma no se reforme: “Primero a los de aquí; primero a los nuestros”. Guardiola, primera mujer en el cargo, afronta su segunda legislatura de gobierno. Sucede a los presidentes Juan Carlos Rodríguez Ibarra (PSOE), José Antonio Monago (PP) y Guillermo Fernández Vara (PSOE). Asume el timón tras adelantar las elecciones por primera vez en esta región de poco más de un millón de habitantes, después de cinco meses de reuniones, vaivenes, giros de guion y, sobre todo, de traicionar de nuevo sus propias palabras hacia Vox, a quien criticó duramente en 2023 cuando asumió por primera vez el sillón presidencial. Ningún miembro del PP, ni autonómico ni nacional, se había mostrado con tanta fiereza contra Vox. Guardiola estaba convencida de que jamás pactaría con la formación de Abascal. “Yo no voy a regalar consejerías”, dijo entonces. “Iremos a elecciones, si hay que ir. [...] No puedo dejar entrar en mi Gobierno a aquellos que niegan la violencia machista, a quienes usan el trazo gordo, a quienes están deshumanizando a los inmigrantes, y a quienes despliegan una lona y tiran a una papelera la bandera LGTBI”. Pero ya ha pactado dos veces con Vox en tres años (2023 y 2026). Extremadura, con todo, siempre ha sido un laboratorio de acuerdos. El lugar donde Vox colocó su primer diputado en España. El primer territorio donde el PP, Vox y Ciudadanos sellaron su primer pacto de gobierno, dando entrada a la formación ultra con una concejalía en Badajoz en 2019. Y ahora, también, la antesala de un pacto que se ha repetido esta tarde en Aragón y en los próximos días en Castilla y León, pese al rechazo interno de los dos grandes bastiones populares: Madrid, con Isabel Díaz Ayuso, y Andalucía, con Juan Manuel Moreno Bonilla. En números, el salto en la gestión para Vox es descomunal. La formación de Abascal pasa de gestionar el 4% del presupuesto anual (340 millones de euros) en la anterior legislatura, a pilotar ahora una de las principales carteras, la agrícola, que se lleva un 15% del reparto (1.305 millones). “Sé que el acuerdo ha generado ruido”, dijo el martes Guardiola en sus primeras palabras hacia los extremeños. Fue un discurso leído con mucha vehemencia y energía, de una hora y media, pero sin ninguna mención a la “prioridad nacional” que se incluye en el pacto con Vox para garantizar a partir de ahora las ayudas en la región. “Lo que está firmado es lo que se llevará a cabo. Este Gobierno jamás va a incumplir la ley”. La “prioridad nacional” firmada significa que ahora el Gobierno de PP y Vox en Extremadura dará ayudas a aquellos extremeños que tengan un “arraigo real y prolongado”, que se basa en un mínimo de 10 años de empadronamiento en cualquier pueblo −ahora son tres− para la compra de viviendas y de cinco para alquiler. Es decir, que si un extremeño vive en Madrid o Zaragoza desde hace 10 años y regresa ahora a su tierra, pese a ser extremeño y salvo cambios de última hora en el decreto previsto, deberá esperar una década para recibir estas ayudas. Y si un marroquí o venezolano —Extremadura es la región con menos población extranjera de España (4,6%), 12 puntos menos que la media nacional (16,3%)— está empadronado desde hace 10, recibirá estas ayudas. “La prioridad nacional no hace falta mencionarla”, ha insistido Guardiola este miércoles. Minutos después, el que será vicepresidente de la región, el líder de Vox en Extremadura, Óscar Fernández Calle, miró a Guardiola desde el atril de la Asamblea: −Llamamos a las cosas por su nombre: Prioridad nacional. ¡Prioridad nacional! Y continuó: “Nadie de fuera por delante de un español”. La realidad, sin embargo, es bien distinta. No se entregarán ayudas en función del pasaporte. La oposición ha criticado duramente este pacto y en concreto este punto. “A Extremadura solo le espera la inestabilidad y la vergüenza”, ha dicho la portavoz socialista, Piedad Álvarez. “¿A qué Guardiola votaría hoy Guardiola: a la de 2023 o a la de 2026?“. La líder de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha recordado sus palabras de hace tres años, cuando criticaba a Vox: ”Me parece increíble las tragaderas que usted tiene [...] No se puede gobernar a cualquier precio. Este acuerdo es de prioridad nazi-onal”. Guardiola les ha respondido que ella no se va a ir. “¿Qué les molesta de mí?“, les ha preguntado. ”Su prioridad no es nacional, es nacionalista“. Cacereña, de 47 años, licenciada en Administración de Empresas, la dirigente popular superó dos oposiciones para la Junta e hizo carrera técnica como funcionaria cualificada en varios puestos. No estaba muy interesada en la política, aunque simpatizaba siempre con el PP. No se afilió hasta 2012, ya con 36 años, cuando el Gobierno del popular José Antonio Monago la nombró secretaria general de Economía y Hacienda. Es una política que presumió hace tres años de ser un rostro nuevo, pero que ya venía de estar ocho años como concejal en Cáceres. En la anterior legislatura, cuando fue investida presidenta y sabedora de que había incumplido su palabra, citó de soslayo una frase del periodista Manuel Chaves Nogales (1897-1944) en su libro sobre el matador de toros Juan Belmonte: “En las grandes ocasiones siempre digo algo inconveniente”. Tres años después, Guardiola se ha subido de nuevo al atril, quizá en el día más importante de su carrera política, y se ha dirigido a los extremeños con un mensaje: −No voy a pedir perdón por gobernar con Vox.