Aston Martin admite otro "desastre"... y no tiene que ver con el motor Honda
ResumenTodo aquel que sigue con atención la F1 sabía de antemano el (cruel) desenlace que le esperaba a Fernando Alonso en el Gran Premio de Australia de Fórmula 1. Aston Martin se presentó en Melbourne con un coche con evidentes problemas relacionados con la unidad de potencia suministrada por Honda. Esas malditas vibraciones del motor (encima sin contar con suficientes baterías de repuesto) de las que habla todo el mundo y que traen por la calle de la amargura tanto al bicampeón ovetense como a Lance Stroll fueron una losa demasiada pesada para la dupla del conjunto con sede en Silverstone. Y como tal, el '14' y el '18' se tomaron la cita en Albert Park como una especie de test.
Todo aquel que sigue con atención la F1 sabía de antemano el (cruel) desenlace que le esperaba a Fernando Alonso en el Gran Premio de Australia de Fórmula 1. Aston Martin se presentó en Melbourne con un coche con evidentes problemas relacionados con la unidad de potencia suministrada por Honda. Esas malditas vibraciones del motor (encima sin contar con suficientes baterías de repuesto) de las que habla todo el mundo y que traen por la calle de la amargura tanto al bicampeón ovetense como a Lance Stroll fueron una losa demasiada pesada para la dupla del conjunto con sede en Silverstone. Era la crónica de un fiasco anunciado. Y como tal, el '14' y el '18' se tomaron la cita en Albert Park como una especie de test. Querían sumar kilómetros para recopilar datos de un bólido que ya les acarreó migrañas durante las tandas de pruebas colectivas celebradas en el circuito de Sakhir (Bahréin). Tenían claro que no iban a poder acabar la carrera y por eso Alonso buscó darlo todo en una (espectacular) salida. Luego, ya adoptando un perfil bajo, hizo lo que buenamente pudo. El mismo relato (con matices) se puede aplicar al hijo del propietario de la escudería. Pero aparte de los conflictos inherentes al AMR26 se produjeron otras situaciones inquietantes en el muro verde. Una de ellas la ha desvelado Mike Krack, director de pista de Aston Martin, quien ha reconocido que se produjo un lamentable fallo de comunicación en torno a la parada en boxes de Alonso en el evento inaugural del curso 2026 de F1. El pit-stop de Fernando tuvo lugar en la vuelta 11 de la carrera y el asturiano volvió a salir a pista varios minutos después, 11 vueltas por detrás del resto del pelotón. "La parada en boxes de la vuelta 11 fue un desastre. No fue un desastre desde el lado del garaje, fue un desastre desde nuestro lado en el muro. Hubo mala comunicación. Tienes tantos canales que a veces las cosas salen mal. Una de las cosas que tenemos que reconocer es que no hemos hecho mucho de esto, y esta fue la primera vez en directo, de verdad, y no salió bien. Eso es algo en lo que tendremos que trabajar en el futuro", ha desvelado Krack. Con todo, en Aston Martin optaron por minimizar daños. De ahí que la lectura positiva del caos inicial es que el temprano abandono cuenta con un aspecto positivo. "No había mucho que ganar con donde estábamos, y tomamos juntos la decisión de preservar las piezas", ha subrayado el ingeniero luxemburgués.