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Feijóo da un paso más mirando a la moción de censura: «La abstención no basta»

Resumen

«El momento exige algo más que abstenerse del problema y hay que trabajar para resolverlo». Quizá es el mensaje más claro de Alberto Núñez Feijóo en los últimos días. El solapamiento de escándalos y casos de corrupción que rodean al Gobierno y el PSOE ... han hecho que desde hace días el debate de la moción de censura se instale en el PP por primera vez .

«El momento exige algo más que abstenerse del problema y hay que trabajar para resolverlo». Quizá es el mensaje más claro de Alberto Núñez Feijóo en los últimos días. El solapamiento de escándalos y casos de corrupción que rodean al Gobierno y el PSOE ... han hecho que desde hace días el debate de la moción de censura se instale en el PP por primera vez . Nunca la cúpula del partido había valorado tan en serio dar el paso. Y hay movimientos en público y en privado. En el primer ámbito, el líder del PP ha dado pasos en las últimas horas: asegurar que hará «todo para cambiar el Gobierno, y cuando digo todo es todo» ; y dejar claro a los socios habituales de Pedro Sánchez que si llega el momento de la verdad, una abstención no será suficiente.Esto último tiene un doble significado: incrementar la presión sobre PNV y Junts, los dos grupos a los que realmente el PP se dirige, insistiendo en que llegado este punto no pueden seguir sosteniendo al Gobierno; pero también en términos numéricos: para que la moción de censura prospere se necesita una mayoría absoluta, lo que necesariamente debe traducirse en el voto afirmativo de uno de los dos grupos, contando siempre con Vox. A Feijóo no le valdría una abstención, necesita cuatro síes, los mismos que no logró en su investidura de 2023, cuando ganó las elecciones. El aviso tiene todavía más contexto: tanto PNV como Junts optaron el miércoles por abstenerse en una iniciativa popular en el Senado que pedía elecciones generales ya. El líder del PP aprovechó este jueves un acto en Leganés, un municipio del sur de Madrid, para retratar de nuevo el «colapso» de Sánchez y seguir poniendo el foco en los grupos parlamentarios. En realidad, Feijóo sabe que su partido se encuentra con un dilema encima de la mesa. Cada vez son más las voces en el partido —también muy cercanas al líder popular— que reconocen que será necesario dar «una respuesta política a la altura» ante la situación actual. Feijóo nunca ha valorado plantear una moción de censura sin tener los números suficientes, pero la sensación generalizada en el partido ahora es que «quedarse quietos» no es una opción.Noticia relacionada general No No Bolaños presionó para que el encuentro del Papa con Sánchez se produjera en Moncloa José Ramón Navarro-ParejaCon la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero y el auto del juez José Luis Calama sobre el rescate de Plus Ultra, el PP entendió que se abría otro escenario. No solo por lo inédito de la investigación en la Audiencia Nacional a un expresidente del Gobierno, sino por todas las implicaciones que tiene para el PSOE. Pero esta semana, el nuevo auto del juez Santiago Pedraz sobre la cloaca financiada por los socialistas, a las órdenes de Santos Cerdán para interferir o desbaratar las causas judiciales que rodean a Sánchez, lo ha cambiado todo. Si hace unos días muchos dirigentes creían que «el punto de inflexión» llegaría con la primera sentencia —la del 'caso mascarillas' que afectará a José Luis Ábalos y que se espera de forma inminente— ahora muchas voces entienden que ni siquiera tendrían que esperar a ese hito. En todo caso, fuentes del PNV también reconocen la importancia que tendrá un fallo judicial en firme. El PP pretende incrementar la presión sobre los nacionalistas vascos al máximo, cuando se cumplen ocho años de la moción que prosperó contra Mariano Rajoy precisamente por la corrupción que rodeaba en aquel momento a los populares y, en concreto, por una sola frase en la sentencia. «Es difícil seguir poniendo excusas. No pueden seguir por ahí», reconocen en el PP.El líder 'jeltzale' no ha hablado de moción de censura y evita respaldar en todo momento la pretensión del PP, pero también ha sido muy nítido en las últimas horas en su diagnóstico actual: «La legislatura ha llegado a su fin», repitió el jueves. La realidad es que en el partido de Feijóo el debate sobre la moción de censura y la necesidad de mover ficha lleva instalado días. Ya no hay dirigentes que no la contemplen, que no la valoren. Y, sobre todo, que no asuman que el primer partido de la oposición tiene que enviar un mensaje al electorado. Los populares aseguran que no se han producido contactos con los grupos parlamentarios a propósito, pero también apuntan a la claridad con la que Feijóo ha hablado en las últimas horas, dando a entender que ese trámite no sería necesario y que, en todo caso, lo podrían dar sin mayor problema. Lo relevante, reconocen, sería percibir un cambio de posición en los nacionalistas vascos.