Con mostaza, zumo de limón o pesto: una ensalada de anchoas donde el toque especial está en los aliños
ResumenComer ensaladas no tiene por qué ser aburrido. En el mercado encontramos muchas opciones de ingredientes que bien combinados pueden convertir una ensalada en un plato principal, muy sabroso y muy nutritivo. A la hora de prepararlas, además, no tenemos que obviar el papel que juegan los aliños, realzando y equilibrando el sabor de los ingredientes frescos, dotándolos de una armonía agradable. Casi cualquier ensalada se integra muy bien con una gran variedad de aliños, desde los más mediterráneos hasta los asiáticos, lo que nos abre un abanico de una gran diversidad de estilos.
Comer ensaladas no tiene por qué ser aburrido. En el mercado encontramos muchas opciones de ingredientes que bien combinados pueden convertir una ensalada en un plato principal, muy sabroso y muy nutritivo. A la hora de prepararlas, además, no tenemos que obviar el papel que juegan los aliños, realzando y equilibrando el sabor de los ingredientes frescos, dotándolos de una armonía agradable. Casi cualquier ensalada se integra muy bien con una gran variedad de aliños, desde los más mediterráneos hasta los asiáticos, lo que nos abre un abanico de una gran diversidad de estilos. Además, estas salsas a base de aceite de oliva virgen extra, zumos de limón, lima o naranja, mostaza, miel, salsa de soja o hierbas aromáticas, mejoran en muchos casos la textura de las ensaladas y ayudan —en el caso del aceite— a que se absorban mejor algunas vitaminas liposolubles. En esta selección te proponemos tres aliños que cumplen además con tres requisitos fundamentales: están listos en menos de 10 minutos, no requieren técnicas complicadas y funcionan como comodines para resaltar el sabor único de las anchoas en tus platos primaverales. Tanto si buscas el contraste dulce de la mostaza y la miel, la combinación de anchoas con el zumo de limón o el frescor mediterráneo del pesto con mozzarella, estas salsas están diseñadas para equilibrar la intensidad salina de este pescado azul. Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), la anchoa tiene un alto valor nutricional, es un cóctel de proteínas, vitamina B y vitamina D y tiene una grasa muy saludable destacando por sus ácidos grasos insaturados. Las personas que sufran de hipertensión, eso sí, tienen que controlar su consumo debido a que la anchoa cuenta con altas cantidades de sodio. Más allá de su nivel nutricional, incorporar las anchoas aporta intensidad a tus platos con su sabor sabroso, salado y profundo. Además, el aceite de la lata de las anchoas puede reutilizarse para aderezar la misma ensalada, reforzando aromas y reduciendo desperdicios. Te proponemos una ensalada deliciosa con este ingrediente y que, además, podrás regar con cualquiera de los tres aliños que te proponemos. Se trata de una Caprese con anchoas, para la que necesitaremos unos buenos tomates maduros, mozzarella fresca en bola y filetes de anchoa como base. Ajustaremos las cantidades a los comensales para los que vayamos a hacerla. Prepararla es tan sencillo como cortas en rodajas el tomate y ponerlo en la base del plato. Por encima cubriremos con la mozzarella desmigada y los filetes de anchoa. Anota los siguientes aliños para personalizarla según tus preferencias. Aliño de vinagreta de mostaza y miel Una de las opciones preferidas para transformar una ensalada convencional en una verdadera delicia es la vinagreta de mostaza y miel. Este aliño es el compañero ideal para ingredientes con personalidad, como las anchoas, ya que su punto dulce se complementa con la intensidad del pescado azul. Aunque es perfecta para ensaladas contundentes que lleven ingredientes templados como pollo o panceta funciona de maravilla en una ensalada de aguacate o una mixta tradicional, así como con nuestra caprese de anchoas. La clave está en la combinación, donde el aceite y el vinagre se unen para crear una salsa cremosa y llena de aroma. Los ingredientes necesarios para este aliño son: Una cucharadita de mostaza (de Dijon o antigua), Un par de cucharaditas de miel (o una, si prefieres un toque menos dulce), Aceite de oliva virgen extra, Vinagre de vino, Hierbas aromáticas al gusto (opcional) Una vez que tengamos preparados todos los ingredientes, mezclaremos dos partes de aceite por cada una de vinagre para aliviar el toque ácido de este último. Seguidamente, con unas varillas, integramos todo hasta que la combinación sea homogénea. A continuación, añadimos una cucharada de mostaza y un par de cucharadas de miel. Si prefieres que la salsa no sea tan dulce, añades solo una cucharadita de miel y otra de mostaza. Para darle un toque a este aliño puedes agregar alguna hierba aromática o especia como comino, orégano, tomillo o lo que más te guste. Aliño de limón, ajo y cilantro Si buscas una opción que aporte frescura, sabor intenso y propiedades saludables, este aliño es el perfecto. La acidez del limón actúa como un equilibrador natural para la grasa saludable de las anchoas, mientras que el ajo y el cilantro aportan los aromas clásicos del huerto, creando un equilibrio perfecto y muy apetecible. Apúntate estos ingredientes: Un par de cucharadas de zumo de limón, Cuatro cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra, Medio diente de ajo picado, Un puñado de cilantro fresco, Pimienta negra y sal al gusto Cuando tengamos todo listo, ya podemos comenzar. Cogemos un mortero y machacamos el medio diente de ajo con una pizca de sal hasta obtener una pasta fina. Añadimos las hojas de cilantro fresco y seguimos trabajando con el mortero con movimientos circulares hasta que la hierba suelte toda su esencia y se mezcle con el ajo. Después, vertemos el zumo de limón y mezclamos bien. Añadimos el aceite de oliva poco a poco mientras seguimos removiendo para que el aliño se fusione y, por último, salpimentamos al gusto. Para que esta receta salga aún más deliciosa, la dejamos reposar unos 15 minutos antes de usarla; así, el aceite se impregnará totalmente del aroma de la albahaca fresca. Aliño de pesto y mozzarella El pesto de albahaca es, sin duda, el compañero ideal para una ensalada de primavera. Su sabor fresco y su textura cremosa, junto con su base de aceite de oliva y frutos secos, lo convierten en un aliño muy interesante para muchos platos, como la ensalada caprese de anchoas que te hemos propuesto. Toma nota de los siguientes ingredientes para prepararlo: Un diente de ajo (puedes hervirlo unos minutos si prefieres un sabor más suave), 50 gramos de hojas de albahaca fresca y una pizca de flor de sal, 20 gramos de piñones tostados y otros tantos de queso parmesano rallado, Tres cucharadas de aceite de oliva virgen extra, Unas gotas de zumo de limón (opcional, al gusto) Si no tienes batidora, en un mortero machaca el diente de ajo con los piñones y la sal. Añade poco a poco la albahaca y el parmesano hasta obtener una pasta suave. Si usas batidora, como consejo, hazlo a intervalos cortos para evitar que las cuchillas se calienten y oxiden el verde brillante de la albahaca. Una vez montada tu ensalada de tomates, mozzarella y anchoas, cubre con este rico pesto.