Ribera se lanza contra Von der Leyen para encumbrar a Sánchez
ResumenLas relaciones entre la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y la vicepresidenta Teresa Ribera no atraviesan su mejor momento. Las discrepancias públicas que ha mostrado la española en las últimas semanas no han pasado desapercibidas y, según fuentes conocedoras del funcionamiento interno ... del ejecutivo comunitario, tendrán forzosamente consecuencias en el futuro. Por ahora, la alemana está más interesada en resolver los problemas que se le acumulan en el entorno geopolítico, algunos creados por ella misma, pero los que la conocen bien dan por hecho que si tiene oportunidad se tomará la revancha.Teresa Ribera criticó abiertamente a Von der Leyen por el discurso en el que dijo que no pensaba derramar ni una lágrima por la dictadura iraní y definió con realismo que después de los ataques de Estados Unidos e Israel había que considerar que el orden del derecho internacional ya había sido barrido por los acontecimientos.
Las relaciones entre la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y la vicepresidenta Teresa Ribera no atraviesan su mejor momento. Las discrepancias públicas que ha mostrado la española en las últimas semanas no han pasado desapercibidas y, según fuentes conocedoras del funcionamiento interno ... del ejecutivo comunitario, tendrán forzosamente consecuencias en el futuro. Por ahora, la alemana está más interesada en resolver los problemas que se le acumulan en el entorno geopolítico, algunos creados por ella misma, pero los que la conocen bien dan por hecho que si tiene oportunidad se tomará la revancha.Teresa Ribera criticó abiertamente a Von der Leyen por el discurso en el que dijo que no pensaba derramar ni una lágrima por la dictadura iraní y definió con realismo que después de los ataques de Estados Unidos e Israel había que considerar que el orden del derecho internacional ya había sido barrido por los acontecimientos. Sobre el terreno, las críticas de Ribera, y no de ningún otro miembro de la Comisión, se interpretaron como un respaldo de la española a Pedro Sánchez que estaba empezando su campaña para alzarse como el defensor de la paz. A Ribera no le pareció «acertada la forma en la que se expresó» la presidenta al decir que «Europa no puede seguir siendo la guardiana del viejo orden mundial, de un mundo que se ha ido y que no volverá». Para Ribera, esa formulación «no puede quedar en el aire como un espacio de duda», algo completamente inusual en la vida política dentro del ejecutivo comunitario. Después la vicepresidenta atacó también el siguiente discurso de Von der Leyen en el que llegó a calificar de «error estratégico» la decisión de abandonar la energía nuclear tomada por muchos países, España incluida.Noticia relacionada general No No El despliegue naval para desbloquear Ormuz enfrenta a Trump con sus aliados europeos David AlandeteLa Comisión Europea es un órgano colegiado y no es habitual que sus integrantes expongan en público sus discrepancias y menos sus discrepancias con la presidenta. Se sabe pertinentemente que Ribera no coincide en casi nada con la comisaria de Servicios Financieros, la portuguesa Maria Luisa Albuquerque, que, por ejemplo, mantiene abierto el expediente contra España por la intervención del Gobierno en el intento de opa del BBVA al Sabadell. Todo el mundo sabe que Ribera está utilizando su capacidad de vicepresidenta encargada de la cartera de Competencia para paralizar el asunto, pero a Alburquerque no se le ha ocurrido nunca expresarlo públicamente.Los portavoces de la Comisión reconocen que esas discrepancias son un asunto muy escabroso, pero cuando hablan públicamente se limitan a utilizar el viejo argumento de excusarse por considerar que «estaba hablando como política, no como miembro de la Comisión», cuando es evidente que ese argumento no se cumple y que sus declaraciones públicas tuvieron repercusión precisamente porque es miembro de la Comisión y no una dirigente política española.Interés en GazaEste no es el primer episodio en el que Ribera ha chocado con Von der Leyen. Ya en septiembre, la española volvió a salir en defensa de Pedro Sánchez cuando este se empeñó en introducir el uso del concepto «genocidio» a lo que estaba sucediendo en Gaza, un gesto en el que el Gobierno español había puesto mucho interés, mientras que en Bruselas no interesaba tanto romper con Israel. Ribera llegó incluso a jactarse de que tenía libertad para pronunciarse sobre cualquier tema, incluyendo este de Gaza. El hecho es que al día siguiente estaba previsto que la vicepresidenta compareciera en la sala de prensa para anunciar una multa a Google, algo que es de su exclusiva competencia, pero de forma totalmente inesperada, esa rueda de prensa fue suspendida sin ninguna otra explicación. Ribera dijo entonces que «la multa hablaba por sí misma», pero eso no acalló los rumores de que la presidenta le había querido mostrar su malestar y no quería que nadie le hiciera preguntas sobre la guerra de Gaza. En la Comisión Europea actual, los socialistas son minoría como corresponde al panorama electoral en los países miembros. Y de todos los socialistas, Ribera es la que ocupa un cargo más elevado, una vicepresidencia ejecutiva, y la que tiene una cartera más trascendente, la de competencia. Sin embargo, hasta ahora su carrera en Bruselas está pasando desapercibida, salvo en estos episodios puntuales en los que aparece su bien conocida fidelidad a Pedro Sánchez, que es quien la designó para ser miembro del ejecutivo comunitario. En la Comisión Europea actual, los socialistas son minoría como corresponde al panorama electoral en los países miembrosVon der Leyen le dio ese puesto de gran relevancia también para complacer a Sánchez, que mantiene bajo control —dentro de lo que cabe— al grupo socialista en el Parlamento Europeo. En los días en los que se expresaron estas discrepancias entre Von der Leyen y Ribera, algunos de los eurodiputados españoles llegaron a amenazar con una moción de censura contra la presidenta de la Comisión, algo que tampoco le ha sentado nada bien a la alemana.La cuestión que podría provocar un tsunami en Bruselas en estos momentos sería que apareciese una implicación clara de Ribera en asuntos como la corrupción que se está investigando sobre la concesión de permisos para las renovables en Aragón. Cuando llegó a Bruselas cargaba con alguna sospecha, al menos de inacción en las inundaciones de Valencia, que se produjeron cuando ella aún era oficialmente la ministra de Transición Ecológica. Aquello parece haberse enterrado en los análisis de la Comisión. Pero cada nueva noticia sobre el caso Forestalia puede aportar munición contra ella. El problema para Von der Leyen es que los comisarios no pueden ser revocados ni por ella ni por el Gobierno de su país. Si un comisario no quiere dimitir, la única manera de afrontar un escándalo sería la caída de la comisión en pleno. Y eso son palabras mayores.